Por José Jaime Ruiz

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El ex gobernador Rodrigo Medina de la Cruz, el candidato a la gubernatura de Nuevo León, Adrián de la Garza, y el candidato a la alcaldía de Monterrey, Francisco Cienfuegos, se equivocan en su estrategia de control de daños. Adrián y Paco jugaron durante todos estos meses a estar alejados de Medina de la Cruz; a las primeras de cambio, De la Garza reconoce haber trabajado con Rodrigo, Medina trata de atajar su desprestigio con un video mal producido y Paco engaña con el alejamiento de su amiguísimo, el ex gobernador priista.

En unas semanas los medinistas pasaron de la ofensiva a la defensiva. Cuando emprendieron acciones ilegales para reventar la candidatura del candidato de Movimiento Ciudadano a la alcaldía de Monterrey, Luis Donaldo Colosio Riojas, tuvieron que recular porque la opinión pública y la opinión publicada coincidieron en que eso fue rudeza innecesaria. Adrián y Paco perdieron puntos.

En una estrategia orquestada desde Palacio Nacional, la candidata Clara Luz Flores Carrales se lanzó en contra del PRI medinista y de su candidato, Adrián de la Garza. La estratagema le quitó algunos puntos a Clara Luz, pero funcionó porque la percepción ya se impuso en los ciudadanos: Rodrigo Medina ES el jefe político de Paco y Adrián y ellos representan los intereses conniventes.

La respuesta de Adrián de la Garza en contra de Flores Carrales tuvo sólo un efecto cortoplacista que se reflejará en las próximas encuestas. Como lo he señalado, Keith Raniere no estará en la boleta, pero Medina de la Cruz sí.

Todos los políticos mienten, como mintió Clara Luz al decir que desconocía al líder de una secta sexual, como mintió Adrián de la Garza al negar un viaje a Las Vegas para luego aceptar que sí existió el vuelo en días hábiles gracias a que aprovechó “relaciones personales” de su hermano Filiberto. Colosio se victimizó, Clara Luz no supo hacerlo.

Dos errores suma Rodrigo Medina en su “war room” compartido con Paco y Adrián. El primero fue la fotografía difundida profusamente en una comida en Apodaca. El segundo, el video innecesario que subió a sus redes sociales luego de que, reciclada, apareció la nota de que la Unidad de Inteligencia Financiera lo investigaba. El video le metió ruido de más a las campañas de De la Garza y de Cienfuegos (amén del error de Paco en contra de un mural de las desaparecidas en el estado).

El uso electoral de la UIF está en marcha y los medinistas no se blindaron desde antes. El 24 de marzo expliqué que existían tres movimientos en la estrategia presidencial en contra de Adrián de la Garza y Francisco Cienfuegos. El primer movimiento, la relación de corrupción de los candidatos del PRI medinista con empresarios de bienes raíces. El segundo movimiento, el video de Clara Luz donde denuncia el despojo de tierras ejidales en Mina por parte de los medinistas y los empresarios de marras. Y me pregunté por un tercer movimiento: ¿El uso político-electoral de la Unidad de Inteligencia Financiera de Santiago Nieto en contra de Rodrigo, Paco y Adrián?

La respuesta de Paco y Adrián en contra de la UIF es insustancial y, lo peor, carece de credibilidad. “Que me investiguen, que chequen, no tengo nada qué ocultar”, y no tiene cola que le pisen, declara desde su autoengaño De la Garza. Por su parte, Cienfuegos va por el mismo tenor: “Son acusaciones sin fundamento, si es que fueran. Yo no sé que existan”.

Antes de que se vuelvan campañas repulsivas, el PRI medinista debe intentar estrategias revulsivas. No tiene otra opción.