Morena se solidarizó con Pablo Iglesias, candidato del partido de izquierda Podemos a la presidencia del municipio de Madrid, España, por las amenazas de muerte que recibió. A 10 días de que se celebren las elecciones en Madrid, Morena condenó los actos de violencia, perpetuados por actores de ultraderecha como el partido VOX contra Pablo Iglesias.

“Toda nuestra solidaridad con Pablo Iglesias, ante los ataques de aquellos que buscan suprimir la democracia y anhelan restaurar el régimen dictatorial.”

Morena

Pablo Iglesias recibió amenazas de muerte

De acuerdo con un comunicado de Morena, Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, ha recibido amenazas de muerte. Además, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y la directora general de la Guardia Civil, María Gámez, han recibido cartas con cartuchos de bala en su interior.

También el partido Podemos ha sido atacado con cócteles de molotov, y a pesar de presentar prueba, no se ha realizado ninguna detención, informó Morena. Destacó que, por sus principios, denuncia y rechaza cualquier conducta que atente contra la democracia como la apología a la violencia y el fascismo.

Morena pide estar alerta de las elecciones en Madrid

Asimismo, Morena pidió a la comunidad internacional estar alerta en el desarrollo de los acontecimientos preelectorales en España que se celebrarán el próximo 4 de mayo.

“Ante el cinismo facista que siembra discursos de odio, machistas, racistas y homófobos consideramos que es importante hacer un frente internacional en defensa por la democracia.”

Morena

En España, se realizarán elecciones el próximo martes 4 de mayo para elegir a la XII Asamblea de la Comunidad de Madrid. Por lo cual, están en disputa 136 cargos públicos.

Sin embargo, Pablo Iglesias, candidato de Unidas a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, señaló que recibió una misiva con amenazas de muerte y balas.

En entrevista en la Sexta, Pablo Iglesias aseguró que los ataques son por parte de la ultraderecha y que cambió la campaña política al fascismo, pero los demócratas no pueden normalizar esas situaciones.