Por Eloy Garza González.

Se equivoca quien piense que se pretende procesar de inmediato a alguno de los dos candidatos punteros de Nuevo León. No va por ahí el comunicado de la Fiscalía General de la República (FGR). Si hubiera pensado girar orden de aprehensión, la FGR no metería en el mismo comunicado a los dos candidatos. Más bien, dedicaría un comunicado a cada caso.

Tampoco es que la FGR hubiera metido la pata ofreciendo un comunicado tan deliberadamente mal hecho en vez de ejercer acción penal. Nadie en su sano juicio le avisaría mediante un comunicado a un presunto culpable que está a punto de ser detenido. El lobo ataca, no avisa. La FGR ataca, no avisa. A menos que la Fiscalía tenga otras intenciones. ¿Cuáles? Amenazar. Amedrentar. Asustar. Y desde Maquiavelo ya se sabe que el mejor recurso para sentar en una mesa a un opositor es amenazándolo.

¿A dónde va entonces este comunicado oficial? Ya dije que no a la detención de nadie, sino a la anulación de las elecciones después del 6 de junio. No antes. El inquilino de Palacio Nacional es muy hábil para ganar tiempo. Después de cancelar el resultado electoral del 6 de junio próximo, ya verán que se convocarán a nuevas elecciones en diciembre de este año. De aquí a 6 meses los patrocinadores privados de los candidatos punteros la pensarán dos veces antes de seguir expidiendo cheques a la nada. Invertir en una campaña que se cancela desmotiva al inversionista más osado, así sea tu mamá. No volverían a apostar fuerte para diciembre.

En cambio, el gobierno federal tiene recursos para una segunda elección y tendrá un ejército de operadores electorales ya libres del compromiso de atender las actuales 15 gobernaturas en disputa. O sea, estarán disponibles para venirse a operar a Nuevo León en exclusiva. Además, tendrán bien aceitada la maquinaria porque acabarían de probar los aciertos y las fallas de sus estrategias.

Por otra parte, lo más probable es que el TRIFE (que es quien eventualmente anularía la elección) sancione a Samuel García a fin de que no vuelva a aparecer en la boleta en una segunda elección. Para quienes supongan que entonces entraría de relevo su esposa Mariana Rodríguez, la FGR les recordará que también Mariana está procesada.

Es el mismo esquema que (con muchas diferencias) el INE intentó ejercer en contra de Félix Salgado Macedonio y su esposa, con la salvedad de que el órgano electoral no previó que el “Toro” Salgado metería de sustituta a su hija, la apodada “Torita”. 

Ahora la FGR aprendió de los errores tácticos del INE y ya involucró en la carpeta de investigación a los familiares del candidato de MC. Habrá quien sugiera que en ese caso Luis Donaldo Colosio relevaría a Samuel. Sin embargo, Colosio podría ser para entonces alcalde electo de Monterrey por lo que quedaría inhabilitado moralmente para renunciar a ese cargo y buscar el otro.

De igual forma pensemos que en octubre dejará su cargo Jaime Rodríguez “el Bronco”. Como gobernador de transición tendría que quedar un perfil que, para mayores señas (doble contra sencillo), sería afín al gobierno federal. Así se terminará de cerrar la pinza.

¿Qué perfil? No hay muchos, pero aventuro un nombre: Judith Díaz (por cierto, la coordinadora oficial y extraoficial en Nuevo León de los servidores de la nación). Como representantes de casilla operando con Judith ya estará el ejército de maestros que para probar músculo, hace unos días apoyaron masivamente un evento de Larrazábal (el único masivo que ha tenido el pobre de Fernando).

Dante Delgado amenazó con justa razón con ensuciar la maniobra calculada de la FGR. Dante no está dispuesto a negociar porque ya advirtió en rueda de prensa que llegará a sus últimas consecuencias. De ser este el caso es probable que la FGR agudice la tensión y podría incluso llevar sus palabras a los hechos. Lo que perjudicaría incluso la libertad personal de Samuel García.

La maniobra que describo es arriesgada para la gobernabilidad de Nuevo León y para la salud democrática del país. Entiendo que se trata de cortar cabezas de posibles perfiles que hagan sombra al candidato presidencial de Morena en el 2024. Y se apela a que los nuevoleoneses no suelen protestar en la calle por agravios reales o inventados de carácter electoral.