La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) aseguró que no habrá guerra fría con China pues el país asiático no es su enemigo. Sin embargo, el secretario general de la alianza militar intergubernamental, Jens Stoltenberg, aseguró que la OTAN deberá forjar una política común más sólida ante el creciente dominio de China.

Esto debido a que China tiene el segundo presupuesto más grande en el mundo para la defensa; además, tiene la armada más grande y está invirtiendo en material militar nuevo, lo que afecta “nuestra seguridad”.

China no comparte nuestros valores: OTAN

De acuerdo con el secretario general de la OTAN, China no comparte valores con los países miembros de la organización. Jens Stoltenberg aseguró que esto se demuestra en la forma en que reprimen las protestas en Hong Kong o en como oprimen a minorías como al grupo étnico de los uigures en el oeste de China.

Además, aseguraron que la forma en que China usa la tecnología para monitorear a su población es contraria a los valores de la OTAN. Los países miembros de la OTAN piden a China que respete los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la libre navegación en el Mar de la China Meridional.

Inaceptable detención de ciudadanos canadienses en China

Por otra parte, el secretario de la OTAN calificó de inaceptable la detención de los ciudadanos canadienses Michael Kovrig y Michael Spavor por cargos de espionaje.Canadá aseguró que la detención de sus ciudadanos fue arbitraria y consideró que ésta fue en represalia a la detención de una alta ejecutiva de la empresa China Huawei por petición de Estados Unidos. El secretario general de la OTAN aseguró que cuando un país hace algo que no le gusta a China, esta reacciona de manera agresiva.

La OTAN se reunió en Bruselas el 14 de junio con sus países miembro

  • Alemania
  • Canadá
  • Estados Unidos
  • Francia
  • Italia
  • Japón
  • Reino Unido

Núcleo europeo de la OTAN prefiere una estrategia independiente hacia China

El núcleo europeo de la OTAN insistió en que Europa requiere estrategias independientes hacia China y concentrarse en la definición de una estrategia de largo plazo sobre Rusia. Esto debido a que la OTAN ha visto que China y Rusia están cooperando cada vez más política y militarmente, lo que implica una nueva dimensión, así como un serio desafío.

Por otra parte, el núcleo europeo de la OTAN asegura que la decisión de Estados Unidos y Rusia de abandonar tratados de control de fuerzas nucleares deja la región más vulnerable.