Por Eloy Garza González.

El virtual gobernador de Nuevo León Samuel García recibió su constancia de mayoría. De inmediato tendrá qué poner manos a la obra. Hay algunos fierros en la lumbre que el gobernador deberá sacar cuanto antes. 1) Magisterio y CENDIS. 2) Transporte. 3) Línea Tres del metro. 4) Presa Libertad y 5) Seguridad.

En este artículo abordaré los primeros dos puntos.

1.- Como pasa cada fin de año el gobierno del Estado no tiene dinero para pagarle el aguinaldo a los maestros: Sección 21 y sección 50. El Tesorero Carlos Garza (quien por cierto es muy factible que sea ratificado) ya se sabe el caminito. Y siempre se resuelve en la raya.

No incluyo por cierto el pago de aguinaldo de burócratas cuyo retraso tampoco ha dejado tan contento al líder del SUSPE Manuel Cavazos. Aquí no aplica el famoso dicho para lavarse las manos: debo no niego, pago ni tengo.

Para volver a meter a su jaula a este tigre que les soltarán a Samuel apenas abra la puerta del Palacio de Cantera, tiene una opción: pedir prestado. Poner como aval a un órgano descentralizado y buscar alguna oferta de crédito en Laguna institución bancaria. No hay de otra. Hay que pagar y luego averiguar.

Son algo así como 1,600 millones de pesos. EL gobierno del Estado tiene en caja unos 6, 000 millones, pero tiene contraídos compromisos de aquí a diciembre por más de 7,100 millones de pesos.

Las cifras al menos en el papel no cuadran, de ahí la urgencia del crédito. Eso sí: los maestros que por la pandemia aun no toman el aula, están prestos para tomar la calle y exigir sus 3 meses de aguinaldo. Les pagan o habrá protestas.

Hay antecedentes de Monterrey desquiciado por el magisterio y avenidas “ahorcadas” por los beligerantes profes.

La otra cara de la misma moneda son los Centros de Desarrollo infantil (CENDIS) que igualmente piden su parte anual, sin olvidar los Cecytes, Universidades Tecnológicas, Conalep y otras.

2.- Históricamente, por mera cortesía, el gobernador saliente de Nuevo León suele asumir el costo político que implica aumentar las tarifas del transporte.

Natividad González Parás tuvo esa deferencia con su sucesor Rodrigo Medina. Habrá que ver si el Bronco se echa ese trompo a la uña porque uno de sus logros sexenales fue no haber incrementado las tarifas del transporte público.

Cierto: los transportistas son muy llorones. Pero en esta ocasión tienen plenamente la razón. No les alcanza para renovar unidades.

En febrero se cumplieron 7 años sin aumento de tarifas. Lo primero que deberá hacer el gobernador Samuel García será aumentar las tarifas, con las condiciones legales para que los transportistas renueven su flotilla de camiones. ¿Cuántos? Mil nuevos vehículos.

Ya están en las agencias de Mercedes Benz camiones bien lavados y relucientes esperando a darles el banderazo de salida.

Resolviendo esta traba titánica, Samuel se ganará su primera estrella en la fuente. Lo que no pudo hacer Jaime Rodríguez en 6 años, lo logrará Samuel en unos meses.

Claro, falta meter mano a la movilidad del Área Metropolitana de Monterrey; pasos a desnivel (al menos otros seis más), mejorar avenidas, etcétera. En un próximo artículo les explicaré como podría cumplirse esa tarea gigante.

Uno de los colaboradores más cercanos a Samuel es Hernán Villarreal, experto en movilidad, así como en temas de transporte y será muy probablemente el próximo Secretario de Gobierno. Buena señal.