Al llegar los puestos de socorro al sitio se percataron que la víctima ya no presentaba signos de vida, pues perdió mucha sangre.

Un operador de tráiler fue asesinado con unas tijeras por su hijastro, quien se metió a defender a su madre pues era agredida físicamente por el ahora occiso, en una casa de la Colonia Las Puentes, en San Nicolás.

Al llegar los puestos de socorro al sitio se percataron que la víctima ya no presentaba signos de vida, pues perdió mucha sangre.

Las Fiscalía General de Justicia del Estado, informó que los hechos se reportaron a las 15:00 horas de ayer miércoles en las calles Pico Bolívar y Cordillera de los Ángeles, en el sector ya mencionado.

El ahora occiso fue identificado como el trailero Raymundo Tamez García, de 52 años, quien no tiene domicilio fijo en esta ciudad.

Mientras que el presuntos responsable es su hijastro de nombre Jaime, de 39 años de edad, quien es muy hábil para el uso de tijeras, pues es sastre.

Según los informes recabados por las autoridades, la madre del presunto responsable sostenía un romance con el trailero.

Pero como era una persona muy violenta y con problemas de alcoholismo, decidió dar por terminada su relación.

Desafortunadamente ayer en la tarde, el hombre fue a buscar a la mujer para pedirle que reiniciaran su amasiato.

Como el ama de casa se negó a sus peticiones, el sujeto comenzó a golpearla.

En ese momento al escuchar los gritos de su mamá, el presunto homicida salió y le pidió al trailero que se retirara.

Al verlo el ahora occiso se abalanzó para intentar golpear al hijo de su ex pareja.

Quien al ver en peligro su integridad física, decidió enterrarle las tijeras que tenía en una de sus manos, provocando una herida en el cuello al operador de tráiler.

Al lugar de los hechos llegó una patrulla de la policía preventiva de San Nicolás, quienes al ver al hombre en medio de un charco de sangre pidieron el apoyo de una ambulancia.

Fueron paramédicos de Emergencias Médicas quienes llegaron para auxiliar al afectado, pero detectaron que estaba ya no presentaba signos vitales.

La zona del crimen fue acordonada por los uniformados, mientras que personal de Servicios Periciales levantaban las evidencias correspondientes.

Mientras que ministeriales y policías montaron retenes en busca del responsable, quien una hora después decidió entregarse a las autoridades.