A partir de ahora, la mujer ya no podrá ser desvalorizada y mucho menos discriminada en materia de salud, al ser modificada la Ley Estatal de Saluden materia de lenguaje incluyente, por el Congreso del Estado.

La Diputada Ana Lorena González informo que la nueva reforma destaca que el lenguaje es una expresión de nuestro pensamiento, un reflejo de los usos y costumbres de una sociedad y cultura determinadas. 

Por ello, señalo que por mucho tiempo el lenguaje ha sido también fuente de violencia simbólica, una herramienta más a través de la cual se ha naturalizado la discriminación y la desigualdad que históricamente ha existido entre mujeres y hombres.

Las cuales tienen su origen en los roles y estereotipos de género que limitan y encasillan a las personas partiendo de sus diferencias biológicas.

El ordenamiento jurídico internacional de los derechos humanos prohíbe la discriminación por motivos de sexo y contempla garantías para que los hombres y las mujeres puedan disfrutar en condiciones de igualdad sus derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales.

«Como consecuencia de esta problemática y del impacto que inevitablemente tiene el uso de lenguaje en nuestro desarrollo como sociedad, es que surge el lenguaje incluyente, el cual establece nuevas reglas que se adaptan a una sociedad igualitaria y que fomentan una cultura del respeto y de no violencia hacia las mujeres».

«Es necesario modificar el marco normativo estatal en materia de salud, a fin de garantizar el ejercicio pleno del derecho a la salud en igualdad de circunstancias para mujeres y hombres, modificando el articulado que hace alusión únicamente al hombre como ser viviente»