Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

En su Teogonía, Hesíodo nos dice: “Ordenó Zeus al muy ilustre Hefesto mezclar cuanto antes tierra con agua, infundirle voz y vida humanas y hacer una hermosa y encantadora figura de mujer, cuyo rostro fuera semejante al de las diosas inmortales”. Después, Zeus, le indicó a Hermes que llevara a Pandora (off-shores y paraísos fiscales) con los mortales y con un regalo, una caja, cerca de la gruta que habita Epimeteo, hermano de Prometeo. “Es muy importante que ordenes a Pandora que, de ninguna manera, por ninguna razón, abra la caja. No añadas nada más; su naturaleza voluble y curiosa hará el resto”.

De los “Papeles de Panamá” (convertidos en película por Steven Soderbergh, Meryl Streep, Gary Oldman y Antonio Banderas) a “Los papeles de Pandora”. Hefesto, antes que cualquier rabino de un Golem, mezcló tierra y agua: lodo, o barro, si se quiere ser preciso. Abrir cualquier caja de Pandora deviene en lodazal. Y es lo que sucede con personajes de la 4T. “Los papeles de Pandora” desnudan la presunta corrupción de algunos personajes de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. Abierta la tapa, no hay lugar para esconderse.

Leo en Milenio: “Luego de que se diera a conocer una nueva investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) sobre más 300 de funcionarios públicos de más de 90 países del mundo que escondieron fortunas de miles de millones de dólares para no pagar impuestos, bautizada como ‘Los papeles de Pandora’ (Pandora Papers), el presidente Andrés Manuel López Obrador pidió que se investigara a los implicados”.

No puedo afirmar que el gobierno de Andrés Manuel sea corrupto, sí se puede decir que algunos de sus colaboradores lo son… o lo parecen. López Obrador carece de argumentos frente a “Los papeles de Pandora”.

“Hay que hacer una investigación, ver a quién corresponde. Tiene que ver con la cuestión fiscal, ver si se pagó impuestos, cuándo se llevaron a cabo estas operaciones, son muchos, 3 mil. Aunque fíjense cómo son las cosas, son 3 mil y salen tres hasta en los periódicos y en los medios.”

Pues esos tres son los que importan. O al menos los que importan por su propuesta de luchar contra la corrupción. A AMLO le pegaron donde más le duele y su endeble argumentación no justifica.

“Que se sepa sobre cuánto dinero, cuándo se depositó, en qué despachos, porque estoy enterándome que había despachos, que son los que manejan este tráfico de dinero, de mandar a guardar el dinero a paraísos fiscales. Desde luego que hay fondos financieros, que se aclare el origen del dinero, porque hay empresarios, hay políticos legisladores de México y todo el mundo.”

Pues Andrés Manuel, obvio, ya se sabe. Y los implicados pertenecen a tu 4T: Jorge Arganis, Armando Guadiana, la pareja de Manuel Bartlett (o sea, Bartlett), Julio Scherer. La corrupción sigue y la puerta negra de la 4T, o su caja pandórica, no está cerrada con tres candados. Austeros, austeros, no son.