Por José Jaime Ruiz

josejaimeruiz@lostubos

@ruizjosejaime

Por supuesto que tengo una especial simpatía hacia los pueblos latinoamericanos. Me siento totalmente hermanada con las mujeres del mundo que sufren el machismo en la diversidad de formas que aparece. Y creo que es mi deber, ya que gozo del privilegio de escribir bien, de hacerles un homenaje y hacerlo ver. La escritura no tiene por qué ser complaciente, aunque lo sea el uso del lenguaje. El lector se tiene que sentir emocionado. Decir que en México son violadas mil mujeres por año es un dato frío, como cualquier información; pero si escribo un poema, o hago una canción o un documental, logro emocionar al receptor. Creo que para ser un gran escritor hay que emocionar. // Cristina Peri Rossi, Premio Cervantes 2021

En la política y el periodismo la amistad corrompe más que el dinero. // Matthew Parris

Esta próxima semana se cumplirá un año de la muerte de Maradona y la fuerza de su personalidad aún agita a la opinión pública a través de series, libros, podcasts y de infinidad de programas especiales que lo rememorarán. No nos puede extrañar, fue un genio en su ámbito, de manera que mientras haya fútbol, habrá Maradona. Pero no deja de ser increíble que todavía no hayamos acabado de digerir esa vida tan intensa, mitad gloria y mitad infierno. Maradona construyó su reino dentro de un campo de fútbol gracias a su talento descomunal y a su volcánica personalidad. Luego, sin la pelota de por medio, la vida se le hizo larga, hasta el punto de convertir al héroe en víctima. El exagerado Maradona lo convertía todo en un espectáculo, pero hay que decir que, para la comunidad deportiva sin excepción, hay un antes y un después cuando se deja la carrera. // Jorge Valdano

Sin estoicismo, la acción se puede convertir en perturbación. Si no tienes las dosis que te dan las lecturas y una formación, ese aplomo de una formación clásica, el desorden te puede arrastrar. Yo lo he visto en otros. El libro ha sido mi analgésico y mi calmante. Sin eso, me habría perdido con 20 años en cualquier lugar de África. Fíjate, entonces, no existía ni el sida. Sin esa formación clásica, yo estudié latín y griego, sin esa serenidad, ahora, en la vejez, no encontraría calma interior. // Arturo Pérez-Reverte

El problema surge cuando individuos que empiezan siendo fuentes de información acaban siendo amigos. Si son fuentes de información casi siempre van a ser actores políticos, o personas con poder o influencia en los mundos de la economía, o de la cultura, o de los deportes. He conocido a pocos buenos periodistas que no hayan tenido buenas relaciones con semejantes personajes. Es la condición necesaria de estar bien informado y poder hacer el trabajo bien. Pero tarde o temprano te va a llegar el dilema.

El amigo/fuente hace o dice algo que consideras estúpido, deshonesto o ruin. O te enteras de que ha hecho algo corrupto, como aceptar, u ofrecer, un soborno; o de que ha hecho algo perfectamente ético que quiere mantener en secreto pero si lo publicas representaría para ti como periodista el golazo y la gloria y el honor de una súper exclusiva. El dilema entonces es callar o contar, mirar para otro lado o denunciar. El periodista que diga que no entiende de lo que hablo o miente o no sabe dónde está. // John Carlin