Alec Baldwin ha recibido una nueva demanda prácticamente un mes después del accidente durante el rodaje de la película Rust, en el que disparó mortalmente a Halyna Hutchins, la directora de fotografía de la cinta. La persona que ha interpuesto medidas legales contra el intérprete y todo el equipo de producción ha sido Mamie Mitchell, la jefa de guión de la película.

En esta demanda, que se suma a la que ya recibió el actor por parte de un técnico de iluminación, Mitchell ha asegurado que Alec Baldwin no estaba obligado a disparar el arma. La abogada de la demandante, Gloria Allred, ha acusado al actor de «jugar a la ruleta rusa» al no comprobar si la pistola estaba o no cargada.

Mamie Mitchell, jefa de guion de Rust ha señalado al actor y al equipo de producción de ser responsables de las «condiciones peligrosas del set», así como de haberle causado a ella daños psicológicos como consecuencia del fatal suceso. Mitchell fue la primera persona que llamó a urgencias tras el accidente y en una rueda de prensa ha explicado que fue testigo de cómo ocurrió todo: «Vi a Halyna cayendo a mi izquierda. Salí corriendo y llamé al 911», declaró la demandante.

Por su parte, la letrada Gloria Allred ha explicado que en la secuencia que se estaba rodando el guión marcaba tres planos de cámara cerrados: uno, de los ojos de Baldwin; otro, de una mancha de sangre en su hombro y un tercero, de su torso.

«No había nada en el guión que dijera que el arma debía ser descargada por el acusado Baldwin o por cualquier otra persona», agregó.

Además, la abogada ha afirmado que el equipo de producción desoyó las advertencias de falta de seguridad que un operador de cámara había hecho varios días antes del accidente: «El cámara había informado de dos disparos de armas durante un ensayo y dijo que era muy peligroso».

Se trata de la segunda demanda que recae sobre Alec Baldwin después de que a principios de noviembre el jefe de iluminación, Serge Svetnoy, acusase de negligencia al protagonista, que también es productor de Rust.