Hubo un rey en un castillo, con murallas de membrillo
Con sus patios de almendrita y sus torres de turrón
// Cri-Crí. «El Rey de Chocolate»

Por Obed Campos

Yo no sé cómo será en otros temas, pero como que nuestro gobernador vive como aquel “Rey de Chocolate” de Gabilondo Soler, que habitaba en un castillo con murallas de membrillo, en Samuelandia, pues.

Este año que se nos va de las manos, tiende a ser el más violento de los últimos diez años casi con mil asesinatos.

Y no lo digo yo, lo dice El Norte, periódico adicto a la moda fosfo-fosfo del “régimen samueliano” y a cuyo reportero, que cuestionó al gobernador sobre los sangrientos números, el mandatario contestó “Son muy buenos resultados en seguridad”.

Se necesita ser un ciego para no ver que van 967 homicidios en el 2021, tal y como lo publica El Norte, el cual precisa que en Monterrey se han registrado 201 ejecuciones, en Guadalupe 89 y en el otrora “municipio modelo” de Escobedo con 83.

El mes de julio se llevó el título de ser el mas violento, con 112 asesinatos, eso sí, hechos calificados por Samuel como “mediáticos”, porque para él, hay “menos ejecuciones” y las que hay, están relacionadas con el narco.

“Mi primer mes como Gobernador bajó 30 por ciento el índice de homicidios, mi segundo 45 por ciento… noviembre vamos a cerrar con menos de 50” enumeró el joven gobernador.

Mientras esto pasaba en Guadalupe, a donde acudió Samuel con su esposa a verificar la campaña de vacunación, policías y agentes de movilidad fueron agredidos a machetazos por taxistas piratas en una base ilegal en el municipio de Zuazua.

Tres elementos de la Secretaría de Movilidad del Estado que atendían un reporte sobre esta base ubicada en la carretera a Laredo cruz con Sendero, fueron amenazados por uno de los conductores quien les dijo que su hermano es policía de Fuerza Civil y que no se la iban a acabar.

Acto seguido llegó un Nissan Tsuru color gris de donde bajó el elemento de Fuerza Civil quien aparentemente venía ebrio y se hicieron los trancazos.

Uno de los “piratas” sacó un machete y lo utilizó contra los elementos de la autoridad, de cuyo estado no se dio reporte.

Y ya cuando la autoridad no puede ni meter en cintura a unos taxistas rebeldes, qué se puede esperar que pase con los delincuentes de alto nivel, de esos que secuestran, trafican con drogas y con humanos y ejecutan a placer a lo largo y ancho del estado.

Pero sigamos en el reino de chocolate.

obedcampos@gmail.com
@obedc