Ministerio Público filtra información a los acusados Javier Lozano y Gabriel Castañeda. Abogada denuncia en redes para preservar su vida. Clama Justicia

La abogada Amarande Riojas Orozco hizo público por medio de redes sociales que fue drogada, torturada y violada por el hijo del exsecretario del Trabajo con Felipe Calderón, exsenador y vocero de Meade cuando fue candidato por el PRI a la presidencia.

En el video publicado en Twitter e Instagram la abogada narra con voz quebrada los hechos y señala que busca en primer lugar justicia.

-«…, quienes deben de ser nombrados y juzgados son los agresores como Gabriel Castañeda Gómez Mont y Javier Lozano Ponzanelli, y no las mujeres y hombres que somos víctimas», señaló.

En el video publicado el 17 de diciembre se denuncia que los hechos ocurrieron hace cinco años, es decir, el 17 de diciembre del 2016.

Yo acuso

Hoy exactamente hace cinco años Javier lozano y Gabriel Castañeda me violaron, así comienza el video.

En modo tenso y consternado se mira a la abogada presentarse y pedir salvaguarda de su vida.

«Hola, mi nombre es Amarande Rijas Orozco, soy abogada y el motivo de mi video es en primer lugar salvaguardar mi vida y mi seguridad».

En segundo lugar señaló que el video es para que se realice el debido proceso. Esto porque pese a pedir identidad reservada ante el Ministerio Público éste reveló su identidad a los violadores.

«…, así como se realice el debido proceso de la denuncia que obra en la carpeta de investigación», señaló.

Esto, «ya que actualmente a pesar de que ha sido presentada solicitando que mi identidad se mantuviera reservada yo sé que ellos tienen conocimiento«.

Filtraciones en el bunker

A continuación relata como es que desde la Fiscalía de Justicia de la Ciudad de México filtraron su datos a los acusados, pese a solicitud de reserva de su identidad.

Al respecto señala que se presentó a las oficinas centrales de la Fiscalía, conocida como «bunker» para darse por notificada de un peritaje solicitado relacionado a su agresión.

«Tan es así que el dia de ayer me presenté al bunker a darme por notificada en el peritaje que se me realizó, habiéndome enterado del resultado por un tercero«, dijo.

Esto es, «sin haber sido nunca notificada, llamada o citada por las autoridades ministeriales».

«Dados los hechos y al confirmar que la información recibida era cierta, tuve miedo», confiesa.

Decirlo

Y decidí «que quería proteger el cauce de la investigación iniciada al hacer público lo que me ocurrió«, precisó.

Esto, porque desafortunadamente «en nuestro país en algunos casos para que se haga justicia se tienen que dejar videos o constancias de lo que sucede en los ministerios públicos».

Al respecto dijo que en los ministerios públicos los casos «nunca llegan a judicializarse, y eso es lo que ocurre en muchos casos de violación del país».

El inicio

Todo comienza cuando yo comienzo a estudiar derecho, «entró a trabajar a un despacho de mucho renombre a hacer mis prácticas profesionales», relata.

Conozco al jefe, el jefe me asigna a un equipo y comienzo a trabajar «ahí unos meses y comienzo a notar unas actitudes muy feas, muy malas, muy crueles hacia los demás abogados, entre ellos Javier y Gabriel».

Y yo decido «que no es un lugar apto para que yo trabaje, no me siento cómoda en el despacho y le expongo al jefe estas causas y me voy».

Luego narra que mantuvo el contacto con el jefe del despacho, mismo que lo invita a una celebración:

«Seguimos en contacto y dos años después me invita a los 30 años de su despacho, en la que estaba invitando a todos los que habíamos sido miembros».

Evento

Llego al evento, hace cinco años, «me siento en una mesa, me sientan sola, en otras mesas estaban mis excompañeros de trabajo».

Agrega que en el sitio «treinta minutos después llega mi única amiga que era Pao, se sienta conmigo en la mesa».

Estamos ahí un rato, como que nos cansamos, como que dijimos que flojera, mejor ya vámonos juntas y te quedas a dormir en mi casa, señala.

-«Nos paramos a despedirnos del resto de los invitados que conocía», prosigue en su relato.

Y cuando ya nos vamos a ir, explica, «nos abordan Javier y Gabriel y nos ofrecen un «shot», nos tomamos el «shot», nos invitan a que nos sentemos en su mesa, accedemos«.

Todo esto «un poco incómodas porque ya queríamos irnos. Y aparte, nos hablaron de la nada, nunca habían sido nuestros amigos y hasta se nos hacía raro esta situación».

Inconsciente

«Entonces nos sentamos, nos mandaron otro «shot», y en 20 minutos yo estaba inconsciente«, asegura.

No sé que pasó, Paulina me contó algunas cosas, tengo algunos «flashbacks»– precisa.

Violación y tortura

Al proseguir la narración la abogada dice que «el siguiente momento consciente, yo de rodillas, con la mitad superior de mi cuerpo completamente desnudo».

«Estoy forcejeando con Javier y con Gabriel y me violan», denuncia.

Y me despierto horas después adolorida, sola, completamente vestida eso si, con los zapatitos puestos, pero sola, y no entendía ni sabía bien lo que pasaba, aseguró.

«Como puedo salgo de ahí y voy a la recepción y en la recepción pregunto donde había sido el lugar del evento y me indican».

Encuentro «ahí mi bolsa adentro de la bolsa una caja de condón y una pastilla vacía como no sabía que pasaba, estaba llorando, le marco a mi familia, me pasan a recoger».

Me recogen, «llego a mi casa y encuentro con que no sólo me habían golpeado sino que me habían apagado un cigarro en un seno».

Humillada, asqueada

Me sentía humillada, me sentía asqueada, no sabía lo que estaba pasando, declaró en redes Amarande.

Mi mamá me preguntaba, yo le decía que no me acordaba, «sabiendo que me acordaba que me habían violado Javier (Lozano) y Gabriel (Castañeda)», detalla.

-«Decido seguir adelante, en ese momento me encontraba yo muy preocupada en ese momento por mi situación…y sentía que si denunciaba ellos iban a encontrar la manera en que yo pudiera lograrlo», dijo.

4 años después

Pasaron 4 años, indicó, y justo en enero de este año yo recibo la llamada de una amiga que también muy afligida y me cuenta que había sido violada por un influencer que estaba saliendo en la televisión.

Yo le digo que hace mucho tiempo no llevaba este tipo de asuntos, relató.

-«porque ¿cómo voy a defender a alguien si yo no me pude defender ante una violación, ni siquiera hacer valer mis derechos ni nada?», narra la abogada.

Me sentía mal, me sentía culpable, confiesa y precisa que «le dije que de todas maneras si le ayudaba porque era mi amiga y la quería mucho. La quiero mucho».

Entonces puntualiza que acuerdan ponerse en contacto con la otra víctima y que «íbamos a platicar con los abogados de la otra víctima».

Cuando hacen la reunión, me entero «que el abogado de la víctima de este influencer, era Gabriel y iba a representarla por violación».

Me sentí impotente, «me sentí muy mal, me sentí fracasada porque por mi silencio yo estaba permitiendo que un agresor se hiciera pasar por un aliado».

«Me siento mal a la fecha», confiesa.

Tengo que defenderme

Les digo esto a la víctima, se lo expongo a mi amiga, «que tengo que renunciar al caso y que primero tengo que defenderme».

Y en ese momento es cuando señala que «decido presentar la denuncia, reservando mi identidad».

Justicia

En el video de la abogada que acusa a Javier Lozano hijo y al también abogado Gabriel Castañeda es posible observar la tensión y el dolor de la muer agredida.

«Yo busco con este video, en primer lugar, lo más importante: es hacer justicia. Por respeto» asegura.

«Y busco no tener miedo ante agresores o tener miedo de que no puedo denunciar en mi país que hubo personas como Gabriel Castañeda Gómez Mont y Javier Lozano Ponzanelli«.

Mismos «que piensan, pensaron, que podían hacer lo que quisieran y no tener límites y violarme».

«Y no. Quiero hacer justicia. Esta vez, quiero hacer justicia», asegura.

Porque espero con este video no solo encuentre esas cosas, sino que también impulse a otras mujeres a denunciar a sus atacantes.

Porque quienes «deben de ser nombrados y juzgados son los agresores como Gabriel Castañeda Gómez Mont y Javier Lozano Ponzanelli».

«no las mujeres y hombres que somos víctimas».

Finalmente, se despide con una corta y sencilla palabra: «Gracias».