Por José Jaime Ruiz

Entrevistado por el periódico El Clarín, el entusiasta de las ciudades, Toni Puig, destaca sobre la idea de Marca Ciudad: “significa cómo queremos vivir juntos en una ciudad en los próximos 20 años, es una propuesta de futuro diferente porque la ciudad debe adivinar dónde irán los tiempos, las tendencias. Para liderar esta transformación y poder tener la vida que nos apetece, muy diferente en los temas de ecología, de igualdad, de construcción, de cultura creativa, necesitamos otra manera de plantearnos las cosas y hay ciudades que han innovado en ese sentido”.

“En temas como luchar contra la violencia, innovó Medellín; en ecología, lo lideró Curitiba; en cómo implicar a los ciudadanos en la vida cívica, lo hizo Bogotá.”

BARCELONA. TRANSFORMACIÓN

“Fue un trabajo de 20 años, se asfaltaron todos los barrios, se pusieron servicios públicos muy buenos, se hicieron plazas, escuelas, buen transporte, así como dispensarios y centros de cultura, bibliotecas dignas, autobuses conectados con toda la ciudad. Construimos viviendas sociales, para tener una vida más agradable y compartida. Todo fue hecho con un plan. Cuando empezamos la remodelación en 1983 había una gran crisis financiera como ahora, pero no por eso dejamos de hacerlo, en vez de hacer grandes obras empezamos por pequeñas pero continuas en toda la ciudad: el dinero se busca, no se necesita tanto.”

DERECHO A LA CIUDAD

“A mí no me gusta esa palabra porque la encuentro muy jurídica; yo diría que la ciudad es la casa común desde todas las diferencias, por tanto todos tenemos derecho y deber de vivir con calidad de vida en la ciudad, sea en el centro o en la periferia. Lo que pasa es que a esta vida común de calidad llegaremos en forma diferente porque hay ciudades muy retrasadas y es en ellas donde debemos invertir más, donde hay más gente con dificultades en la vivienda y empezar con algunos barrios.”

LATINOAMÉRICA

“En Latinoamérica hay varios problemas. Primero: los intendentes no creen en las ciudades. Usan la ciudad para subir más arriba, a la gobernación o a la Nación. Segundo, la tremenda corrupción, dinero que desaparece; y la tercera la falta de planificación a largo plazo. La planificación debería ser con un pacto con la oposición de que gane quien gane se siga con el modelo de ciudad. Esos son temas negativos. Los temas positivos es que son ciudades con democracias establecidas, que hay mucha inteligencia, la gente en la mayoría de las ciudades está muy bien preparada, se ha hecho un buen trabajo en las universidades. Todas las ciudades piensan que hay que dar un salto cualitativo y cambiar; pero por otro lado, si no hay planificación no funciona y creo que la gente ahora sabe que no puede continuar así porque las diferencias son abismales.”

CAOS DE TRÁNSITO

“El caos urbano tiene muy fácil solución a la larga: servicios públicos, subtes, buses no contaminantes con frecuencias rápidas. Un gran tema vuestro es el tren, el cercanías es fundamental y aquí ha habido unos escándalos tremendos. Es necesario que Ciudad trabaje con Nación. Tener una buena red como la de Madrid, París, Bruselas, es clave porque descongestiona el tránsito. Hay que dejar el auto, cuando tienes una buena red de servicios públicos, no lo usas. En Barcelona, yo no tengo auto: es absurdo.”

SUSTENTABLES, INCLUSIVAS

“Una ciudad que no es sustentable y no es inclusiva no es una ciudad, es un campamento de desquiciados, de gente que sufre, que no tiene seguridad, que no sabe dónde está. La ciudad es la casa de todos, de la gente con minusvalías, de la gente con diferencias ideológicas, con trabajo y menos trabajo. Tenemos que buscar un espacio de encuentro y este espacio de encuentro empieza por los barrios.”

ESFUERZO, NO COMODIDAD

“Eso es la gran villa miseria: la gente que ha sido incapaz de enfrentarse a la ciudad. En Barcelona la gente que vivía en los barrios altos ha regresado al centro de la ciudad porque la vida está allí y no quiere vivir aislada y que los chicos vivan sólo con los de su clase, que no tengan intercomunicación. Los countries y las villas miserias, los dos, son el fracaso de la ciudad: es una ciudad que se ha roto. Ser ciudadano es un esfuerzo, no es una comodidad, yo tengo que esforzarme por no tomar el auto si voy solo, por dejar la basura donde la tengo que dejar, por no hacer ruido en la ciudad, todo esto implica un esfuerzo para el bien del conjunto. El problema es que la educación cívica no se puede exigir, se logra con una ciudad que funcione mejor, con más servicios y con campañas para concientizar a la gente.”