El presidente de Rusia, Vladímir Putin, acusó ayer a Occidente de ignorar las preocupaciones de Moscú en materia de seguridad territorial y a Washington de utilizar la crisis en Ucrania, informó MILENIO.

«El principal objetivo de Estados Unidos es contener a Rusia, y Ucrania es su instrumento para arrastrarnos a un conflicto armado, y golpearnos con las más duras sanciones», afirmó.

«Espero que al final encontremos una solución, aunque no sea fácil», agregó al recibir al primer ministro húngaro, Viktor Orban, que no dudó en mostrarse como su aliado pese a que Budapest es miembro de la Unión Europea y de la OTAN.

Putin planteó el peor escenario posible, señalando que si Ucrania se convertía en miembro de la OTAN intentará recuperar por la fuerza Crimea, anexionada por Rusia en 2014, desencadenando un conflicto entre Moscú y la Alianza Atlántica.

En otra señal de apoyo occidental a Ucrania, el primer ministro británico, Boris Johnson, estuvo ayer en Kiev.

Rusia niega cualquier intención bélica y reclama garantías para su seguridad, en particular que Ucrania nunca sea miembro de la OTAN y que la Alianza Atlántica retire sus fuerzas a las posiciones de 1997, es decir, antes de sus sucesivas ampliaciones en Europa del Este.