Opiniones divididas fue lo que dejó el primer día del uso opcional del cubrebocas en espacios abiertos.

Para muchos, luego de una larga espera, finalmente pudieron andar libremente sin el uso del utensilio que se volvió de primera necesidad durante la pandemia.

Sitios como la Macroplaza, el corredor Morelos, el Paseo Santa Lucía, y el Parque Fundidora, lucieron con un gran número personas  caminando sin cubrebocas.

Los regiomontanos celebraron la acción, mencionando que ya era necesario poder pasear sin el cubrebocas, asegurando que les causaba incomodidad dadas las altas temperaturas.

«Era necesario tener ya un pequeño respiro, en ocasiones está muy fuerte el sol y era muy difícil poder caminar con el cubrebocas durante largos trayectos», mencionaron.

Sin embargo, indicaron que el uso opcional de cubrebocas no exenta de relajar las demás medidas sanitarias.

Por su parte, otras personas que aún continúan usando la mascarilla, reprobaron la acción al señalar que eso implicaría que los contagios se elevarán de nueva cuenta.

«Tenemos que seguir con las alarmas encendidas, la pandemia no ha terminado, si bien bajaron los casos, eso no significa que tengamos que relajar medidas», puntualizaron.

Por último, señalaron que aunque son lugares públicos la gente no tiene la cultura de mantener la sana distancia, y toce o estornuda sin cubrirse con el antebrazo.