Por Francisco Tijerina Elguezabal

“Lo peor de la ignorancia es que a medida
que se prolonga, adquiere confianza”

Uno entiende que no estaban preparados para enfrentar una crisis de este tamaño y que anden dando tumbos y traspiés tratando de dar explicaciones y encontrar una fórmula que les permita “patear el bote” para ver si ocurre un milagro y de pronto llueve, pero mucho, y pueden volver a tener la situación bajo control.

Pero que el Director de Agua y Drenaje ande haciendo juegos malabares e inventando historias, es distinto. Su declaración de ayer de que están colocando «llaves especiales» en las escuelas para evitar fugas, es para desternillarse.

Juan Ignacio Barragán, mi buen Juan Ignacio al que conozco de hace ya muchos años, no tiene la obligación de saber, pero sí de reunir en su entorno a los mejores profesionales para desempeñar “leal y patrióticamente” el cargo que hoy tiene. Juan Ignacio es arquitecto, no plomero y por ello tal vez desconozca que no hay nada que instalar porque los medidores vienen equipados con un aditamento para cortar o abrir el paso del agua y son conocidos como “llaves de paso”; dependiendo del tipo de medidor, hay una llave para realizar la función.

Lo más grave no es el evidente desconocimiento del Arquitecto Barragán sobre la forma en que entra el agua a las escuelas, sino el problema de fondo que pretende atacar instalando una “llave especial”, y es que dice que “son unos sistemas para que los directores con una llave especial puedan abrir en las mañanas el flujo de agua para la escuela y cerrarlo en las noches… La finalidad de este dispositivo es reducir las fugas que tenemos en las escuelas, particularmente en las públicas, las cuales nos están llevando a un desperdicio de agua de manera innecesaria”.

A ver, a ver, a ver… ¿entonces vamos a dejar la fuga 16 horas al día tirando y con el ahorro de ocho horas vamos a tener resultados? ¿no será más sencillo reparar las fugas y quitarnos de problemas? De risa loca eso de “La finalidad de es reducir las fugas que tenemos en las escuelas, las cuales nos están llevando a un desperdicio de agua de manera innecesaria”; ¡Ay Arquitecto! ¿Es que acaso hay desperdicios de agua necesarios?

Lo peor del asunto es que mucho más evidente que la falta de conocimientos sobre el tema que en teoría debe dominar, es el hecho de que el Director de Agua y Drenaje se avienta declaraciones a los medios “a tontas y a locas”, sin preparación alguna, pecando de una increíble soberbia y pensando que los regiomontanos nos chupamos el dedo.

Juan Ignacio no tiene que saber, pero sí tiene que rodearse de un mejor equipo, si es que quiere sobrevivir a la crisis del agua, porque como siga así, será el primero en salir chispado de su cargo.

ftijerin@rtvnews.com