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Samuel no llena la Macro; Celso Piña, sí

Por Zaira Eliette Espinosa

Tal parece que el gobernador Samuel García no podía quedarse atrás y dejar que su compañero emecista Luis Donaldo Colosio brillara a solas con el homenaje al reconocido cantante Celso Piña, icono de la música colombiana en Nuevo León. 

El 21 de agosto, fecha del tercer aniversario de la muerte de Celso Piña, se realizaron dos homenajes: el primero en el parque Los Pinos, en el Cerro de La Campana organizado por la familia Piña Arvizu y el municipio de Monterrey, y el segundo en la explanada del Palacio de Gobierno en la Macroplaza, coordinado por la Secretaría de Cultura de Nuevo León, ambos de manera gratuita para la gente.

El 3 de agosto, luego de meses de organización, el municipio de Monterrey anunció que se alistaba el homenaje a Celso Piña, originalmente programado para realizarse en la Plaza Zaragoza. Para el 10 de agosto ya era oficial que el homenaje se realizaría el 21 de agosto, pero en La Campana, a petición de la familia Piña. 

Entre personas cercanas a la organización de La Campana y se decía: “cuando salió la noticia, Samuel ordenó borrar nuestro evento, que no se hablara de la Campana”. Otro de los comentarios fue: “No se vale, nosotros vemos los homenajes como el del barrio y el otro para los fresas”, “los organizadores del estado se acercaron a la familia hasta después de que se anunció el evento de municipio”.

La icónica Ronda Bogotá que acompañó a Celso Piña en muchos de sus éxitos, fue contratada por el municipio de Monterrey para tocar una hora y media en el parque, frente al barrio. A eso de las 4:40 de la tarde, ante un calor de casi cuarenta grados y un público escondido bajo decenas de paraguas para guarecerse del sol, la Ronda empezó a montarse para tocar. Para las 6:00 de la tarde, ya se bajaban del escenario para seguirle a su segunda contratación, la de la Macro. 

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El cartel de la Macro anunciaba a la Ronda Bogotá, Margarita la diosa de la cumbia, Rubén Albarrán, Pato Machete, Morenito de Fuego, Yeison Landero (desde Colombia), Tony y Cano (El Gran Silencio), Jhoniván, Poncho la Calaca, Javier López, Los Plebeyos, Cabrito Vudú, Jony Beltrán, Sonido Dueñez, La Morocha, El Plan y Skiper RMZ. 

“Con lo que pagaron a Los Plebeyos, fácil se pagó todo el evento de La Campa, donde los únicos que cobraron fuero los de la Ronda”, testimonio que se comprobó cuando al micrófono en el escenario de la Campa uno de los vocalistas comunicó al público que los grupos locales tocaban de gratis para conmemorar al maestro Piña y apoyar a la asociación con su nombre. La solidaridad entre compañeros del gremio estuvo presente.

Se comentó días antes que Gobierno de Nuevo León, tan solo a Margarita la diosa de la cumbia se le había contratado por casi los 4 millones de pesos, y que el gasto alrededor de todo el homenaje para la Macroplaza, ascendía a 6 millones de pesos. Un ejemplo de ostentación fue que Rubén Albarrán, vocalista de Café Tacuva, fue contratado solamente para interpretar la canción que grabó a dueto con Piña, “Aunque no sea conmigo” junto a la Ronda Bogotá. El vocalista saludó, cantó, se despidió y se fue. 

La familia Piña Arvizu, activa organizadora del homenaje, hizo un llamado a grupos de voluntarios en el barrio. La misma comunidad se unió para el montaje y otros aspectos del evento. 

Ante la crisis hídrica, la inseguridad, los feminicidios y desaparecidos, la contaminación y un evidente desgaste de gobernabilidad previo a su primer informe de gobierno, Samuel García no dudó en abrir la cartera, haciendo uso de la cómoda Secretaría de Cultura, para tratar de aminorar las críticas en su contra y dar como en los viejos tiempos pan y circo, o mejor dicho cumbia y baile tomando de pretexto al maestro Celso Piña y organizando un homenaje cuando sabemos de antemano su animadversión ante este movimiento socio cultural como lo es la Kolombia en Monterrey. 

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LA AMBICIÓN POR EL PROTAGONISMO

Samuel García necesitaba que, además, su esposa Mariana Rodríguez saliera de Capullos un poco y bailara no bajo la lluvia, sino con algo de cumbia. Un poco de distracción promovida en los anuncios en redes sociales, donde tal parece que, por disposición oficial, en todos los comunicados sobre el homenaje se le etiquetó a Samuel García. Los comentarios a dichas publicaciones eran respondidos de inmediato por numerosos bots, al estilo sus redes en Instagram, que hacen amables aclaraciones sobre las quejas de que se hayan empalmado ambos eventos. 

Finalmente, quizás lo importante es que la figura y música de Celso Piña estuvo presente para toda la gente, tanto para quienes pudieron desplazarse al centro de Monterrey, como para quienes quisieron reunirse en La Campana. 

Aunque la percepción de la fiesta fue muy evidente. Una cercana a la figura del recuerdo de Celso Piña y la otra lejana e inclinada al espectáculo estilo Televisa, una gran producción de sonido y videos documentales que, en las enormes pantallas a los extremos del escenario, mostraban al maestro Piña en vida, en testimonio, junto a otros personajes, a manera de provocar emotividad. 

En el escenario de La Campa, un retrato permaneció fijo: el padre de Celso Piña, con la leyenda “Sr. Isaac Piña Marroquín, tus hijos Celso, Kike, Eva, Lalo, Rube, Beatriz, Esperanza y Vero”. Continuamente, personas del público tenían la facilidad de subir, bailar o tocar el acordeón con los grupos invitados. Tal fue el caso de “Los niños de la cumbia”, que figuraron con aplausos de la gente, especialmente cuando se unieron al pedido de la canción “Como el viento”, que el niño acordeonista, junto a su hermano vocalista de nuevo años, interpretaron con pasión por el género para el público. Otro detalle fue la inclusión de temas clásicos de los años 80s ovacionados con sabor a nostalgia y alegría. Entre el público no faltó quién llevo los antiguos vinilos para alzarlos al ritmo de la música. 

Por otro lado, en la Macroplaza había un escenario alejado del público, las vallas de seguridad semejaban corrales para aglutinar a la gente, una zona VIP custodiada y sin contacto visual con el público, un amplio pasillo de al diez metros en medio de la plaza dividiendo en dos partes al público, y dándole preferencia a la carpa del sonido; policías por doquier temiendo más una protesta que los tome desprevenidos y una docena de camiones estacionados a los extremos de la macro, recordándonos el acarreo de la vieja política que tanto crítica el actual gobierno del estatal. 

Una Macroplaza adornada por los seguidores de este género musical. El gobernador Samuel García no llena la macro, Celso Piña sí. 

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LUIS DONALDO COLOSIO Y LA MÚSICA COLOMBIANA

Es bien sabido que desde que era diputado, Luis Donaldo Colosio, actual alcalde del municipio de Monterrey, conocía a la familia Piña Arvizu y a los vecinos en el Cerro de La Campana. Estuvo presente en el sepelio del cantante y en sus recorridos a las comunidades siempre se ha considerado esa inclinación hacia la música colombiana. Se le ha captado en diversos videos y fotografías en sus paseos por las colonias, los acercamientos con la gente y bailando esos pasos propios de la Kolombia. A Colosio le gusta el género y ha hecho lo posible por demostrarlo. 

El municipio de Monterrey entendió el sentido social del homenaje, que no terminó o culminó solo con un combo de presentaciones de concierto. Desde el martes 16, en el Museo Metropolitano de Monterrey se presentó una charla que abordaba el tema desde el punto de vista antropológico, titulada “Celso, su impacto social”, donde participaron como expositores sociólogos, antropólogos, periodistas y músicos como Tony Hernández de El Gran Silencio y Toy Selectah (ex Control Machete). Lo anterior también involucrando a la Asociación Celso Piña A.C. 

Además, un homenaje trasciende a la fecha de un evento. También se trata de construir legado. La Asociación Celso Piña, recibió un donativo de 400 mil pesos para el florecimiento de la escuela de música de La Campana. Los hermanos Verónica y Rubén Piña agradecieron a la gente y al municipio que hace posible también que próximamente exista el Museo Celso Piña, la casa donde crecieron, que será adecuada para visitas de toda la comunidad. 

Luis Donaldo Colosio volvió a bailar y los bots del gobierno, antes amables con los usuarios de redes, al día siguiente se dispusieron a atacar al alcalde.  Colosio al subir al escenario de La Campa, no fue abucheado y pudo acercarse al público para mencionar, al respecto de la nueva escuela de música, que su equipo seguirá apoyando a las familias y a los talentos de la comunidad: “Se trata de decir yo tengo un sueño, desde aquí hacemos música para el mundo entero”, además recalcó que Celso Piña era un ícono musical y es: “talento de nuestra Campana que tenemos que ofrecerle a México y el mundo. Desde La Campana para todo el mundo. Gracias por estar aquí, pudiendo estar allá”. 

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// Zaira Eliette Espinosa

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Autor: stafflostubos
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