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Claudio X(óchitl) González

Por José Jaime Ruiz

@ruizjosejaime

@lostubosmty

Después del dedazo del líder derechista Claudio X. González a favor de la legisladora Xóchitl Gálvez, el destape tuvo su correlato en la cargada digital a favor de la panista, las granjas de bots (aunque también hubo una tendencia auténtica) del capo Claudio trabajaron intensamente para posicionar a Gálvez como la candidata –la única, no Lilly Téllez– en poder derrotar a Claudia Sheinbaum con el hashtag #XochitlVa.

El dedazo de Claudio X. González hizo ver minúsculo el mensaje de la priista Beatriz Paredes en sus redes sociales. La producción de los videos de Xóchitl demuestra que el dinero ya se volcó a su candidatura, por eso Lilly Téllez “denunció” que el piso no es parejo (equidad) y que, aunque con otras palabras, la cargada de los poderes fácticos y corporativos no la favorecen.

El presidente Andrés Manuel López Obrador no quiso profundizar en el dedazo y la cargada de Claudio X. González, no antes del músculo de fuerza de la próxima concentración en el Zócalo, aunque adelantó que la oligarquía del viejo régimen (como ya la nombra Téllez) se puso de acuerdo con su mayor vocero, Alejandro Junco, el dueño de Reforma.

Quienes se apuntaron y se apuntarán para participar en la farsa de Claudio X. y Alejandro Junco tendrán su compensación en el hueso de una candidatura plurinominal. Llámense Santiago Creel, Enrique de la Madrid, Beatriz Paredes y los insignificantes que se sumen, como Miguel Mancera y Gabriel Quadri.

En el acuerdo cupular, el operador oligárquico, Claudio X. González, tuvo que negociar, en principio, con José Antonio el Diablo Fernández (Femsa-Oxxo) para que avanzara la cargada mediática a través de Reforma. Una cargada que empezó desde ayer a través de El Universal y los tinterillos del capo empresarial y que se prolonga hoy.

Claudio X. González y secuaces evaluaron que ningún candidato o candidata panista o priista podría confrontar la tendencia ganadora de Claudia Sheinbaum, por eso se inclinaron por Xóchitl, una precandidata que no da miedo, pero sí risa. Seguidora de la bravuconería política de Vicente Fox (uno usó orejas cómicas en el Congreso, la otra una ridícula botarga), Gálvez está dispuesta a las campañas de lodo y las shitstorms en las redes. Para Fox fue sacar al PRI de Los Pinos, para su pupila, derribar las puertas de Palacio Nacional.

La oligarquía ya tiene candidata, pero no tiene proyecto de nación, o sí, su proyecto de nación es el de recuperar los privilegios que la 4T les canceló. La derecha tiene intereses, no ideas; su ideología es la hipocresía. Inflada artificialmente, más temprano que tarde Xóchitl se desinflará. ¿Quién lo diría? Las críticas inobjetables de Lilly Téllez en contra del destape, la cargada, la falta de equidad y los poderes fácticos y corporativos a favor de Gálvez ya hacen inmoral la candidatura de Xóchitl.

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// José Jaime Ruiz

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Autor: stafflostubos
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