Noticias en Monterrey

Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Por Carlos Chavarría

Deben estar muy presionados Rusia y China por el alargamiento del conflicto de UCRANIA, los costos y riesgos implicados, sobre todo para el primero, los lleva a tirar un escopetazo a lo loco contra los EEUU, con su reunión sorpresiva del grupo llamado BRICS, fundado en 2009 como respuesta  a la crisis económica, ocasionada por el fraude de las hipotecas sub-prime cuyo epicentro fueron los EEUU pero que contagio a todo el mundo.

Patético ver a Lula de Brasil, Maduro de Venezuela, Diaz Canel de Cuba, y Argentina, sirviendo de peleles para la lucha de Putin contra las sanciones de los países miembros de la OTAN, que le aplicaron desde que estalló el conflicto con Ucrania, pero que en realidad viene desde la época de los arreglos incompletos para poner fin a la Guerra Fría. La reunión de Sudáfrica tiene muchas aristas, pero afecta a la América Latina y no debe minimizarse.

Hay toda una corriente de pensamiento que ha utilizado a la globalización como la excusa perfecta de los fracasos de muchos gobiernos, para acabar con las ineficiencias que  arrastran a sus naciones por el camino de la pobreza, al sostener falsas teorías económicas redistributivas que acaban por llevarlos a la quiebra y el estancamiento económico. Todo con el afán de mantenerse en el poder a costa de lo que sea, incluso la libertad de sus pueblos.

Flaca manera de  Putin para mostrar su fuerza, congregando a su alrededor al grupo de países más fregados del planeta, lo que en realidad mostro es su insensatez de querer revivir a la COMECON de la era soviética, que a la postre significó el agotamiento de su propia economía en aquellos tiempos.

Esos países siguen el juego BRICS porque buscan recursos para continuar su juerga estatista, amparada en el populismo transferista más vulgar y que otros paguen por todo ello. Si es Rusia, China o Júpiter, es igual. Que se acabe el “neoliberalismo”, gritan por todos lados, pero que por favor, se les siga dando el dinero que producen los países que encabezan la OCDE, es decir, los neoliberales.

Su grito de batalla es terminar con el dólar americano, pero se les olvida que eso es una cuestión de confianza y esa no se crea de la noche a la mañana. ¿Usted confiaría en el rublo o el peso bolivariano para resguardar su patrimonio? Los verdaderos enemigos de las economías locales están dentro de sus fronteras y no fuera de ellas. América Latina tiene un enorme potencial pero sus conflictos políticos domésticos y su corrupción endémica les ha impedido realizarlo.

A Rusia y a China les urge extender su influencia territorial y económica sobre el resto del mundo para salir de sus problemas. China sufre por la relocalización de plantas hacia países más cercanos a los EEUU, y a Rusia simplemente le cerraron las puertas al sistema monetario occidental. Pero siendo ambos países democracias sui generis, más cercanas a estados dictatoriales, difícilmente podrán crear la suficiente confianza para que introducir una nueva moneda internacional. Eso sin descontar el gran misterio con el manejan la información económico financiera de sus economías.

Si el sistema económico y de distribución requieren reformas, estas no surgirán de actos de fuerza o de conspiraciones vacías, sino de incidir en el torpe manejo de la emisión primaria y del señoreaje. En tanto los gobiernos continúen distorsionando sus economías con intervenciones desatinadas, como ocurre en Latinoamérica, imposible un nuevo orden monetario.

En el mismo orden de ideas, nada cambiara si no se acota la corrupción, tanto como acabar con las deficiencias en la fiscalización a los flujos de capital internacionales, obligando a la transparencia en las estructuras de capital de los sistemas bancarios de todos los países.

Fuente:

Vía / Autor:

// Carlos Chavarría

Etiquetas:

Compartir:

Autor: stafflostubos
Ver Más