Un tribunal turco ordenó este domingo 23 de enero el encarcelamiento formal de Ekrem İmamoğlu, alcalde de Estambul y principal rival político del presidente Recep Tayyip Erdoğan, en espera de juicio por cargos de corrupción. La decisión ha desencadenado las mayores protestas en Turquía en más de una década, con decenas de miles de personas saliendo a las calles para exigir su liberación; informa SPR.
İmamoğlu, líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), supera a Erdoğan en algunas encuestas de opinión y es visto como un fuerte contendiente en las próximas elecciones presidenciales. Su detención ha sido calificada por la oposición, líderes europeos y organizaciones de derechos humanos como una medida politizada y antidemocrática.
Las protestas, que comenzaron el miércoles tras la detención de İmamoğlu, se han intensificado a pesar de una prohibición de reuniones de cuatro días impuesta por el gobierno. El viernes por la noche, grandes manifestaciones tuvieron lugar en varias ciudades, incluyendo Estambul, donde miles de personas desafiaron las restricciones y se congregaron cerca de la sede municipal en el distrito de Saraçhane.
El CHP ha nominado a İmamoğlu como su candidato presidencial, una decisión que ha galvanizado a sus seguidores. “Hoy, casi 15 millones de personas han votado simbólicamente por la democracia y la justicia”, declaró un portavoz del partido.
El presidente Erdoğan ha negado que el arresto tenga motivaciones políticas, mientras que el ministro de Justicia, Yılmaz Tunç, defendió la decisión judicial, afirmando que es incorrecto llamarla una “investigación política”. “Aplicar evaluaciones jurídicas a argumentos políticos puede generar percepciones erróneas en la opinión pública y también constituye una violación del principio del Estado de derecho”, dijo Tunç.
En medio de las protestas, la plataforma de redes sociales X (anteriormente Twitter) anunció que se opone a las órdenes judiciales turcas para bloquear más de 700 cuentas pertenecientes a organizaciones de noticias, periodistas, figuras políticas y estudiantes. “Creemos que esta decisión del gobierno turco no solo es ilegal, sino que también impide que millones de usuarios turcos accedan a las noticias y al discurso político en su país”, señaló la empresa.
X aseguró que impugnará las solicitudes de bloqueo ante los tribunales y reiteró su compromiso con la libertad de expresión.
Las protestas en Turquía reflejan un creciente descontento con el gobierno de Erdoğan, quien ha enfrentado críticas por su manejo de la economía y su estilo de gobierno autoritario.
Imagen portada: SPR