Por José Jaime Ruiz

La derecha mexicana insulta a la comunidad judía. Al equiparar el campo de exterminio genocida de Auschwitz al rancho en Teuchitlán de narco entrenamiento, la derecha mexicana banaliza el Holocausto, lo disminuye, lo ningunea. Los medios de manipulación de la derecha, sobre todo los moneros y otros en redes digitales, caricaturizan a una insigne miembro de la comunidad judía, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, como Adolfo Hitler, pero esta comunidad no levanta su voz, ni siquiera se indigna. La familia judía de la presidenta se refugió en México por la doble persecución, la hitleriana y la estaliniana, como gran parte de esa comunidad judía que ahora calla el uso político y la banalización del Holocausto. No, Teuchitlán no es Auschwitz.
¿Cuándo Carlos Alazraki condenó a Beatriz Pagés por la portada de su ignominia en contra de la doctora Sheinbaum? ¿Qué ha dicho Enrique Krauze sobre esta abominable comparación Auschwitz-Teuchitlán? Un campo de exterminio es “una fábrica de cadáveres” (H. Arendt), muy diferente a una fábrica de delincuentes, a un campo de entrenamiento. La función del Gulag o de Auschwitz nunca fue la de reclutar sino la de discriminar, perseguir, exterminar… como ahora sucede con el pueblo palestino en Gaza y como sucedió en el Holocausto contra los judíos, es decir, la hostilidad histórica contra una etnia. No, Teuchitlán no es Auschwitz.

Acá no hay una “solución final”, pero sí una banalización del Holocausto y del genocida Hitler. Cuando el expresidente Andrés Manuel López Obrador calificó como “hitleriano” a Carlos Alazraki por sus métodos de comunicación política heredados de las recomendaciones de Goebbels, la comunidad judía brincó: “La Comunidad Judía de México rechaza el uso del término hitleriano para referirse a cualquier persona. Toda comparación con el régimen más sanguinario de la historia es lamentable e inaceptable”, aseguró entonces el Comité Central de la Comunidad Judía de México, a través de la Tribuna Israelita. Pero para la hipócrita comunidad judía sí es aceptable y nada condenable que se represente a la presidenta de ascendencia judía, Sheinbaum Pardo, como Hitler y que se comparen los sucesos de Teuchitlán con Auschwitz, abominable epítome del régimen más sanguinario de la historia. No, Teuchitlán no es Auschwitz.
En Teuchitlán se usaron las redes sociales para narco reclutar; en Auschwitz llevaban a la fuerza a los judíos en vagones de trenes para el ganado (Así fue Auschwitz, Primo Lévy, Turín, 2015). Para Enrique Krauze, “El Holocausto representó la voluntad (cumplida en un 50%) de exterminar un pueblo, de borrarlo, de tratar a niños, mujeres y ancianos como plaga y no como personas. Este exterminio no fue solamente un crimen contra los judíos sino contra el concepto mismo del ser humano. La inteligencia, la racionalidad y el lenguaje desaparecen si no asumimos una semejanza radical entre los hombres (Letras libres, número 189)”. En el rancho Izaguirre no se trató ni de exterminar a un pueblo, de borrarlo, ni de tratar a niños, mujeres, jóvenes y ancianos como plaga. No, Teuchitlán no es Auschwitz.

Al banalizar la figura de Hitler, ese genocida, y al banalizar Auschwitz, los medios de manipulación tradicionales, Carlos Loret de Mola, Raymundo Riva Palacio, Pascal Beltrán, el monero Calderón, Carlos Alazraki, Azucena Uresti, Carmen Aristegui, Denise Dresser, Leo Zuckermann, Ciro Gómez Leyva, Sergio Sarmiento y todos y cada uno de los abajo firmantes del Pacto del Silencio promovido por Felipe Calderón y Genaro García Luna, al banalizarlos le dan una bofetada a la comunidad judía en México que, hipócrita, se traga el sapo, se queda callada y acepta sin chistar la bofetada. No, Teuchitlán no es Auschwitz. Pueden dar de topes, pero no mamen: la 4T no es el Cuarto Reich.
Las imágenes fueron tomadas de distintos campos de exterminio // Enciclopedia del Holocausto
(José Jaime Ruiz: Escritor, poeta y periodista, es autor de los libros La cicatriz del naipe (Premio Nacional de Poesía “Ramón López Velarde”), Manual del imperfecto político, Caldo de buitre y El mensaje de los cuervos. Es director fundador de la revista cultural PD. y de Posdata Editores. Dirige el periódico digital www.lostubos.com.)