Melbourne inauguró una nueva era en la Fórmula 1. La temporada inició con la victoria de George Russell en el Gran Premio de Australia y tenemos una idea de cómo se irá desarrollando la primera parte de la campaña; hasta junio, cuando entren las nuevas verificaciones en la forma en la que se miden las relaciones de compresión de los motores para evitar que se obtengan ventajas térmicas ilegales; reporta MILENIO.
La carrera en Albert Park dejó puntos importantes, desde el regreso de Mercedes a lo más alto, la gran velocidad de Ferrari, la fiabilidad de Sergio Pérez con Cadillac, el buen momento de los pilotos jóvenes y las opiniones divididas por el nuevo reglamento técnico.
Los que mejor se adaptan
Bajo la anterior regulación, Red Bull y McLaren dominaron la parrilla. El equipo de Woking finalizó ese ciclo como el referente indiscutible tras conquistar los campeonatos de constructores y pilotos de la mano de Lando Norris. Sin embargo, la hegemonía papaya acaba con el cambio de normativa; hoy, la autoridad técnica es de Mercedes.
Y quedó comprobado con el 1-2 de Russell y Andrea Kimi Antonelli, quienes provocaron una sonrisa de satisfacción en Toto Wolff al ver que el equipo de las flechas plateadas fue el que mejor entendió el motor híbrido, por lo que será la escudería que habrá que vencer en 2026.
Ferrari será la principal oposición. El 3-4 de Charles Leclerc y de Lewis Hamilton es reflejo de una gran carrera en Melbourne, la cual casi ganan de no ser por una mala estrategia en la que desaprovecharon dos virtual safety cars para sus paradas a boxes. De cualquier manera, la velocidad demostrada en la largada nos hace pensar que los de Maranello emocionarán, tal y como sucedió en Melbourne, con una primera mitad de carrera más interesante que en años anteriores.
Checo da confianza
La primera carrera de Cadillac en la Fórmula 1 no acabó en desastre, como muchos pudieran pensar. Es verdad que los dos coches tuvieron múltiples problemas durante el fin de semana —Pérez dijo que aún hay fallas detectadas desde los test de pretemporada en Barcelona— y el abandono de Valtteri Bottas fue un duro golpe. Pero la presentación del equipo estadunidense terminó con nota positiva con un lugar 16 para Checo, quien demostró su experiencia y manejo para llevar al MAC-26 a la línea de meta y no tener un doble retiro.
El camino de General Motors en la Fórmula 1 recién empieza y habrá muchos detalles técnicos por mejorar, pero su situación actual es mucho mejor que la de Aston Martin, por lo que la apuesta de Checo y Bottas da un primer visto bueno y Cadillac demuestra que sí pertenece a este selecto grupo.
Más rebases… ¿más emoción?
Las nuevas regulaciones técnicas seguirán dando de qué hablar, sobre todo por la gestión de la energía eléctrica y su impacto en las curvas. Los 120 adelantamientos de este Gran Premio superaron a los 45 del año pasado, por lo que parece que se cumplirá con uno de los propósitos más importantes de esta nueva generación de monoplazas.
Pero el tema de la gestión de la energía ha dejado críticas, ya que los pilotos deben administrar el 50 por ciento del motor eléctrico y lidiar con el comportamiento de los coches en las secciones de alta velocidad; por ejemplo, hubo pérdida de velocidad en aceleración durante las curvas 9 y 10 (que son rápidas), incluso con el pedal a fondo para forzar la recarga del MGU-K.
El circuito de Albert Park cuenta con pocas zonas de frenado fuerte para recargar la batería, siendo el cuarto circuito con la menor capacidad de recuperación de energía. Por lo tanto, los pilotos no atacaron las curvas al límite y sacrificaron la velocidad en los giros para tener más energía en las rectas.
Asimismo, los pilotos tienen su mirada en la pantalla de su volante cada pocos segundos para monitorear su despliegue de energía, sin concentrarse de lleno en la trazada. Más allá de otras críticas más estéticas como la sustitución del DRS por los modos X-Mode (rectas) y Z-Mode (curvas) o un sonido del motor alejado del tradicional, habrá que ver pistas con mayores zonas de frenado para ver cómo se comportan los autos, con la esperanza de ver carreras reñidas y emocionantes.
Hay mucho por aprender
La unidad de potencia sigue sin ser entendida del todo por los pilotos, como se vio en los accidentes que tuvieron Max Verstappen y Oscar Piastri el fin de semana por excesivas recargas en las que perdieron el control; incluso Checo admitió no “entender nada de la batería”.
Casi todos los equipos trabajan para encontrar su software idóneo, por lo que habrá todavía mucho ensayo y error. Aston Martin sufre con el motor Honda y sus vibraciones excesivas, lo que explica el abandono de Fernando Alonso y Lance Stroll, aunque otros pilotos también tuvieron problemas técnicos costosos, como Nico Hülkenberg, Isack Hadjar y Valtteri Bottas.
Aun con eso, las unidades de potencia Audi y Red Bull-Ford Powertrains tuvieron un buen estreno en términos generales —quedó demostrado con la remontada de Verstappen del lugar 20 al 6, el debut de Arvid Lindblad en el octavo puesto con Racing Bulls y el noveno puesto de Gabriel Bortoleto con Audi—, por lo que habrá mucho que esperar el próximo fin de semana con el Gran Premio de China, cuyo circuito de Shanghái tiene rectas largas y será un reto para la gestión energética, aunque podríamos ver muchos adelantamientos como en Melbourne.
El tiempo dirá si las regulaciones cumplieron o no, pero los primeros pasos tienen sus pros y puntos por mejorar.
Así lo dijeron
“Hace mucho tiempo que no teníamos un coche como este, por lo que no podíamos haber empezado de una mejor manera”, George Russell, piloto de Mercedes.
“Es difícil; de repente te quedas sin batería y eso hace que la carrera sea muy diferente a lo que estaba acostumbrado. Esperemos que, a futuro, lo podamos entender mejor”, Sergio Pérez, piloto de Cadillac.
La clave
Carreras en duda
El conflicto en Medio Oriente pone en riesgo los GP de Bahréin y Arabia Saudita, al ser difícil reprogramarlos.
Imagen portada: MILENIO



