Estas compañías tienen contratos de más de 2 mil millones de dólares; los centros del ICE de Adelanto (California) y Stewart (Georgia) son donde más mexicanos han muerto.
En las instalaciones de grandes empresas que reciben contratos multimillonarios por operar centros de detención de migrantes están muriendo tantas personas mexicanas y de otros países bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) que en 2025 se rompió el récord de este siglo, con 31 casos; publica MILENIO.
En este año, en solo tres meses, con el fallecimiento de un vietnamita el primero de abril, ya suman 15 decesos y si se mantiene la tendencia llegarán a 60. Cabe recordar que en el último año del gobierno anterior, 2024, el total fue de 11.
GEO Group, bajo cuya responsabilidad han muerto diez personas —de las que cuatro eran mexicanas— durante la administración Trump, ha cerrado los acuerdos más jugosos con el ICE, por 2 mil 600 millones de dólares solo para 2025.
Su cercana competidora CoreCivic, con unos 2 mil 200 millones de dólares para el mismo periodo, no recorta la distancia en número de fallecimientos, aunque sí de mexicanos, con la misma cantidad.
Faltan medidas para garantizar condiciones adecuadas
El crecimiento exponencial del presupuesto aprobado para perseguir migrantes no ha venido acompañado de medidas para garantizar que las personas bajo custodia tengan condiciones adecuadas, como acceso a atención médica física y mental. Incluso, ganan frecuencia los casos de abusos por parte del personal y hay una denuncia de al menos un asesinato.
El Centro de Detención de Adelanto, ubicado en Víctorville, al noreste de Los Ángeles, California; y el Centro de Procesamiento de Krome, en Miami, Florida, encabezan la tabla de decesos con cuatro cada uno, aunque en el primero, el cuarteto es de mexicanos.
Después siguen Camp East Montana, en El Paso, Texas, con tres fallecimientos, y luego otros cinco con dos cada uno, entre los que para México destaca el centro de Stewart, en Georgia, porque ambos eran connacionales.
Violencia directa contra migrantes
El Camp East Montana, donde murió un cubano, un guatemalteco y un nicaragüense, es el único que ha generado una reacción por parte del ICE, que reemplazó a la empresa que lo manejó hasta marzo, Acquisition Logistics, por Amentum Services Inc.
Pero se trataba del eslabón más débil de la cadena porque es una compañía de Virginia relativamente pequeña y sin experiencia en este tipo de servicio, cuyo contrato por mil 200 millones de dólares expiraba justo cuando se vio envuelta en un escándalo tras la muerte por asfixia de Geraldo Lunas Campos, cubano de 55 años.
Según el ICE, el personal trataba de impedir que se suicidara, pero después testigos declararon que fue esposado, sometido por al menos cinco guardias y uno le aplicó una llave de estrangulamiento hasta perder el conocimiento, antes de lo cual gritó “no puedo respirar”. La autopsia estableció homicidio por asfixia debido a compresión de cuello y torso.
Otro caso que despierta sospechas es el de un tiroteo afuera de una oficina del ICE en Dallas, Texas, el 24 de septiembre de 2025, el cual, según las autoridades, estaba dirigido contra los agentes migratorios, pero que no hirió a ninguno de ellos, sino a tres detenidos, de los cuales el salvadoreño Norlan Guzmán Fuentes murió en el acto.
Además del mexicano Miguel Ángel García Medina, a quien el ICE llama erróneamente Garcia-Hernandez, seis días más tarde. El agresor, identificado como Joshua Jahn, se suicidó, según el reporte oficial.
No es raro que estas versiones sean puestas en duda porque, durante la administración Trump, el ICE sazona sus informes de decesos con descripciones que indican que la persona era un malviviente y títulos con este formato:
“Un inmigrante ilegal criminal de (tal país) fallece en (tal lugar)”, pero, como señala la Kaiser Family Foundation (KFF), una organización que trabaja sobre la política nacional de salud, “no siempre informa una causa oficial de muerte determinada por un médico forense”.
De hecho, hace notar el American Immigration Council, “muchos defensores creen que la cifra real de muertes atribuidas a la custodia del ICE es mucho mayor” porque “el ICE suele ‘liberar’ a personas poco antes de su fallecimiento, lo que les permite evitar que se incluyan en los informes oficiales”.

Negligencia y malos tratos
Según un informe de la KFF, de las 46 muertes bajo custodia del ICE ocurridas bajo la administración Trump, 32 se debieron a condiciones médicas que empeoraron porque:
“Es posible que el ICE no esté manteniendo los estándares de salud y seguridad para los inmigrantes detenidos en sus centros”.
En octubre de 2025, el senador demócrata Jon Ossoff, de Georgia, que lleva a cabo investigaciones sobre los centros de detención de migrantes, compiló denuncias “fidedignas» con casos que, según se informa, provocaron un ataque cardíaco tras días de dolor torácico sin tratar y complicaciones derivadas de la diabetes no tratada.
Además de la negación de medicamentos necesarios y complicaciones asociadas, posible exposición a enfermedades transmitidas por mosquitos sin tratamiento profiláctico contra la malaria, negación de agua embotellada para la leche de fórmula infantil, infestación de alimañas y presencia de heces de animales en los alimentos”.

ICE reporta algunas muertes como suicidios
La KFF también indicó que otras nueve muertes fueron reportadas como suicidios. Según el Florence Immigrant & Refugee Rights Project, que hizo un estudio en el Centro de Detención de Eloy, en Mesa, Arizona, encontró deficiencias graves como personas con enfermedades mentales que no pueden consultar a un psiquiatra o psicólogo e incluso que quienes están bajo vigilancia por riesgo de suicidio son sometidas a “condiciones inhumanas”, como ser “obligadas a dormir en una cama dura sin colchón durante días”.
A principios de mes, el gobierno mexicano anunció que llevará los casos de las 14 muertes reportadas de mexicanos (12 en centros de detención y dos en persecuciones) a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y apoyará una demanda colectiva contra el Centro de detención del ICE en Adelanto, donde murieron cuatro compatriotas.
Imagen portada: MILENIO



