Por Félix Cortés Camarillo
No me gusta decirle a mis cercanos “te lo dije” cuando la realidad confirma mis pronósticos. Hoy tengo que acudir a la socorrida expresión.
Aquí mismo, apenas el 25 de marzo, escribí sobe la inflación. Me releo: “Para el peatón como yo, cuando el crecimiento del producto interno bruto está por debajo de la inflación, las cosas andan muy mal. Para finales de 2026 se espera que el PIB crezca entre el 1.3 y 1.7%, La inflación, dijimos, YA llegó al 4.63.
Ahora, la inflación regular es volátil. La subyacente no tanto, y se basa mucho en las tendencias. Lo cual no es esperanzador para la inflación de los pobres, que no se puede separar mucho de la otra. En enero fue del 3.71%, en febrero 4.02 y en marzo el ya mencionado 4.63%. Y eso no es una tendencia a la baja, si entiendo bien”.
Entiendo bien.
Al día de ayer la inflación no subyacente llegó al 5.05% y la esperanza de crecimiento quedó estancada.Para igualar los números de crecimiento e inflación, habría que bajar ésta a un 3, más-menos un punto porcentual. No está en chino: me suena a arameo antiguo. Pero se los dije.
El incremento inflacionario se debió al alza en los precios de los productos esenciales. El más significativo fue el del tomate, que subió un 126%. Tal vez por ello, la señora presidente con A de Patria, escogió este fruto para buscar culpables de la carestía que no sean las medidas de su gobierno. Ella no se explicaba como en las tiendas del ISSTE el kilo de tomate costaba veinte pesos, mientras en Walmart ochenta. Así lo dijo.
Dijo otros sinsentidos la señora Sheinbaum. Por ejemplo, que no hay ningún motivo para que suba el precio de la tortilla en tanto que no ha subido de modo importante el precio del maíz, o de la harina de maíz, que se usa en la elaboración de ese producto esencial de la dieta mexicana.
Alguno de sus múltiples asesores de la presidente debiera decirle que en economía básica, se entiende que el precio de venta al público de un producto es multifactorial y no lo determina únicamente el costo de las materias primas que se usan. La tortillería, además de pagar por la masa nixtamalizada, costo adicional, tiene que cubrir de sus ganancias, otros gastos: impuestos, salarios que crecen, cuotas al IMSS, renta, luz,mantenimiento y refacciones para las máquinas tortilladoras. No cuento el papel de envoltura, porque llevo -como muchos clientes- mi trapo de cocina para recoger el producto, ni la sal que pone gratuita la tortillería de mi barrio a disposición, para el que quiera echarse un taco de tortilla recién hecha con sal, camino de vuelta.
Lo mismo pasa en cadenas de producción más complejas.
Y se necesita ser francamente un ignorante de hueso colorado (no sé por qué se le llama así,si los huesos son color hueso) para no entender que las guerras en Medio Oriente, especialmente la de Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, han tenido un impacto inmediato y alto en el costo de los combustibles, que tienen la cochina costumbre de ser indispensables para el transporte de todo lo que consumimos.
De esta suerte, aunque en Palacio Nacional sigan jugando al Tío Lolo, la inflación será progresivamente mayor en los meses que nos faltan para el 2027. El pronóstico de crecimiento del PIB habrá de mostrarse, en consecuencia, cada vez menor; si bien nos va, seguirá igual.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Hay más de un gato encerrado en el caso del secuestro del alcalde de Taxco, Juan Andrés Vega Carranza el fin de semana pasado.
Primero, el sábado fue secuestrado su padre, el Dr. Juan Vega Arredondo, director del hospital IMSS Bienestar. El alcalde decidió ir a por él, solo. El domingo se anunció su desaparición: había sido también secuestrado, aparentemente por los que habían “evantado” a su padre.
El gobierno mexicano armó una gran operación para el rescate. Agentes federales, estatales, locales, del ejército y la marina se pusieron a buscar. Muy pronto nos enteramos que estaban sanos y salvos, en sus casas. Nada más.
Omar García Harfuch, el super policía, informó escuetamente en la mañanea del martes en Palacio Nacional, que los dos Vega habían sido privados de su libertad por la familia Michoacana, del próspero crimen organizado.
García Harfuch suele ser amplio en sus declaraciones, y detallado al describir operaciones. En este caso,sólo se refirió al hecho de que los dos rehenes habían sido “localizados”. Hoy, de este importante caso solamente sabemos que dos personas fueron secuestradas,,,y localizadas. Como diría Hamlet, algo huele mal en Taxco.



