Tras una jornada de calor sofocante donde los termómetros rozaron los 39°C y la sensación térmica superó los 40°C debido a la alta humedad, la zona metropolitana de Monterrey se prepara para un cambio drástico en las condiciones climáticas; reporta MILENIO.
La aproximación de un nuevo frente frío desde el sur de Texas promete romper la racha de temperaturas extremas, trayendo consigo un alivio esperado, aunque acompañado de condiciones severas de inestabilidad.
Para este jueves 7 de mayo, se anticipa un escenario meteorológico complejo.
A diferencia de días anteriores donde el calor dominaba la mañana, el sistema frontal se adelantará, provocando precipitaciones desde las primeras horas del día.
Se pronostica una temperatura máxima de apenas 29°C, una caída significativa respecto a los valores de inicio de semana, mientras que la mínima se ubicará en los 21°C.
Lo más relevante para la jornada de mañana es la alta probabilidad de chubascos acompañados de actividad eléctrica, los cuales podrían presentarse con diversas intensidades a lo largo de la mañana y la tarde, elevando el riesgo de encharcamientos en las principales avenidas de la ciudad.
El reporte destaca que estas tormentas no vienen solas. Existe una vigilancia especial por el potencial de granizo y rachas de viento que podrían superar los 90 kilómetros por hora, condiciones típicas de las tormentas severas que se forman por el choque de masas de aire de distintas temperaturas.
Hacia el viernes, la inestabilidad persistirá en la región. Se espera que las temperaturas se mantengan frescas para el estándar regiomontano, oscilando entre una mínima de 19°C y una máxima de 29°C.
La probabilidad de lluvia continuará siendo elevada, manifestándose principalmente en lapsos durante la tarde y noche, lo que mantendrá el ambiente húmedo y mayormente nublado en gran parte del estado, incluyendo municipios como Guadalupe, San Nicolás y Apodaca.
Sin embargo, el panorama comenzará a despejarse justo a tiempo para las celebraciones del fin de semana.
Para el sábado, la probabilidad de lluvia descenderá a un 20%, permitiendo que la temperatura máxima suba ligeramente hasta los 31°C.
El cambio más notable llegará el domingo 10 de mayo, Día de las Madres, donde se prevé un cielo más despejado y condiciones ideales para los festejos al aire libre, con una máxima de 33°C.
No obstante, las autoridades piden no bajar la guardia, ya que para el inicio de la próxima semana se asoma un nuevo frente frío que podría reactivar las tormentas eléctricas en la entidad.
Imagen portada: Jorge López / MILENIO



