“El Festival Centroamérica Cuenta ha llegado a sus trece años con el orgullo de haber contribuido a hacer más visible la cultura centroamericana, a establecer un puente entre los escritores de otros seis países con otros muchos de nuestra lengua, provenientes de diferentes latitudes y, sobre todo, a fortalecer la libertad de creación y de expresión y a defender los espacios abiertos para la literatura y las artes sin limitaciones ni discriminaciones”, señaló el escritor nicaragüense Sergio Ramírez en la inauguración oficial de Centroamérica Cuenta, que se realiza en Panamá; publica MILENIO.
Durante toda la semana, en la ciudad se lleva a cabo el evento fundado por el autor, con voces de 18 países como Gioconda Belli, Pilar Quintana, Santiago Roncagliolo, Héctor Abad Faciolince, Junot Díaz, Rubén Blades, Agustina Bazterrica, Emiliano Monge y Guadalupe Nettel, entre muchos otros.
Arranca Centroamérica Cuenta
«Vivimos tiempos en que la libertad de palabra se halla bajo las amenazas del poder político cuando han vuelto al escenario regímenes autocráticos y se busca imponer la palabra oficial como palabra única; se persigue a los escritores y periodistas y se les condena a la cárcel y al destierro. Es ahí donde a los escritores les toca establecer una línea de defensa cerrada del ejercicio del derecho de palabra sin concesiones”, agregó el autor rodeado de amigos, colegas y público en general.
Para Sergio Ramírez, la escritura conlleva siempre un riesgo y la palabra absoluta, la que no se detiene en barreras, está destinada a chocar con el poder absoluto que busca establecer esas barreras.
«Pensar que una novela puede cambiar por sí misma una situación de opresión puede parecer arrogante y poner demasiadas cargas sobre las espaldas de la literatura. Pero un libro puede cambiar la mente de un lector creándole preguntas a través de los mundos distintos que la imaginación es capaz de crear, porque la literatura no da respuestas, sino que interroga, crea la multiplicidad, abre caminos, enseña a buscar mundos nuevos, prepara para la libertad».
Además, el Premio Cervantes 2017 señaló: «En un festival literario como Centroamérica Cuenta, el diálogo libre es esencial, el diálogo sobre la literatura como medio de creación y de comunicación y sobre todo lo que tiene que ver con ella, porque nada le es ajeno. Y a la Centroamérica que la literatura busca reflejar en todas sus injusticias, desigualdades y contradicciones que arrastramos desde un pasado que siempre nos está hablando desde atrás, no puede serle ajena”.
Opinó que “es parte de su atmósfera, de su entramado y sobre todo es parte de su propia ética. ¿Por qué se escribe desde una ética cuando se busca la verdad? No la verdad doctrinaria ni biológica, sino la verdad de la vida, lo que yace en el fondo de la existencia de los seres humanos. Pareciera paradójico, pero cuando se inventa, se busca la verdad que siempre ya se oculta y hay que alumbrar por las palabras. La ficción abre un camino hacia la verdad que es consustancial a la libertad”.
Durante el evento, Sergio Ramírez dijo que los escritores son la mejor muestra de cómo se construye el camino hacia esa libertad y verdad.
«Este año se cumple el centenario del nacimiento de la inmensa poeta peruana Blanca Varela, el medio siglo de la muerte de José Lezama Lima y los 40 años de la muerte también de Juan Rulfo y Jorge Luis Borges. A ese universo de palabras que estos escritores representan rendimos esta noche nuestro homenaje”.

Y el escritor habló de la historia de Centroamérica Cuenta como “el fruto de un esfuerzo sostenido a lo largo de estos 13 años que nos ha hecho crecer más allá de donde nunca pensamos. Centenares de escritores de nuestra lengua y de otras lenguas nos han acompañado y han dado vida a la conversación que iniciamos en Managua en el año 2013. La dictadura nos sacó de Nicaragua, pero lo que fue un acto de violencia contra la cultura hemos sabido convertirlo en la oportunidad de crear escenarios paralelos en San José, Guatemala, Santo Domingo y Panamá y también en Madrid y en Barcelona”.
Finalmente, Sergio Ramírez, señaló: «Podemos hacer alarde de que en este evento trabajamos sin burocracia y gracias a ustedes, al público, sin el cual nuestro esfuerzo sería en vano… Nos veremos en Guatemala en mayo del año entrante«.
Panamá, una «tierra de encuentro»
En su oportunidad, María Eugenia Herrera, ministra de Cultura de Panamá, comentó: «La literatura tiene esa capacidad extraordinaria de tender puentes; nos permite viajar a otras realidades y comprender otras experiencias humanas, y este festival precisamente celebra esa capacidad de narrarnos desde nuestras propias voces. Es un honor darle la bienvenida a la inauguración del Festival Centroamérica Cuenta, que por segunda ocasión elige a Panamá como escenario para celebrar la literatura, el arte y la cultura de nuestra región».
La funcionaria señaló que recibir este encuentro cultural representa para su país una responsabilidad:
«Nos llena de orgullo que Panamá vuelva a convertirse en sede del festival literario y cultural de la región centroamericana y de Iberoamérica. Panamá es tierra de encuentro; nuestra historia ha estado marcada por el intercambio entre culturas, idiomas, tradiciones y miradas del mundo, por ello este festival encuentra aquí un hogar, un país que cree en la diversidad, en el poder de la conversación y en la cultura como herramienta de integración regional”.
Asimismo, afirmó el compromiso institucional con proyectos que impacten a las comunidades: “Desde el Ministerio de Cultura estamos comprometidos con iniciativas como esta que enriquecen la vida cultural de nuestras comunidades y fortalecen el acceso ciudadano al conocimiento y a la creatividad.Las artes no son un lujo ni un privilegio reservado para unos cuantos; son una necesidad. El acceso a las manifestaciones de las artes es un derecho humano, una fuerza transformadora y un motor de desarrollo social y económico”.
Imagen portada: Daniel Mordzinski / MILENIO



