Desde 2006, ConArte ha tejido redes entre escuelas públicas, barrios y espacios culturales de Ciudad de México y el país. Nahui Twomey, coordinadora de esta institución y organizadora del Encuentro Arte Escuela y Comunidad, dice que este último pretende celebrar y fortalecer los derechos culturales así como consolidar su compromiso social; publica MILENIO.
Teniendo como eje la formación artística y como herramienta la transformación social, el encuentro llega a su edición 17: “Nuestra organización revela cómo la adaptación constante y la escucha activa han sido factores decisivos para mantener y ampliar sus programas durante dos décadas. Cada etapa ha sido diferente y ha tenido sus propios ciclos y características”, afirma Twomey, quien lidera el proyecto desde 2018 y describe la evolución de la asociación como un proceso colectivo y flexible.
Twomey sostiene que la capacidad de transformar y adaptarse ha sido clave “para ir modificando lo que hacemos, siempre atendiendo a las necesidades e intereses actuales. Nos adaptamos a lo que va surgiendo en las diferentes escuelas”.
Ese método, explica, les ha permitido responder tanto a demandas inmediatas de niñas, niños y jóvenes, como a desafíos estructurales en el terreno de la gestión cultural.
La historia del proyecto vincula la intervención en escuelas públicas con la creación de un espacio físico, La Nana, concebido como un laboratorio comprometido de arte.
“Después de dos años de trabajo se empezó a detectar la necesidad de tener un espacio físico, donde las personas, las infancias que terminaban su primaria o secundaria pudieran acudir a seguir ejerciendo sus derechos culturales”, relata Twomey.
Dice que La Nana se convirtió en un punto de encuentro intergeneracional: “Las infancias se empezaron a traer a sus mamás, abuelas, papás, tíos y todo el mundo se empezó a involucrar”.
Sobre la medición del impacto de sus programas en términos de derechos culturales y educativos, Twomey habla de un diseño de evaluación específico que combina herramientas audiovisuales, entrevistas y encuestas aplicadas en escuelas.
“Los indicadores que hemos diseñado tienen que ver con herramientas audiovisuales. Realizamos entrevistas con las infancias para ver qué les parece y qué les gustaría cambiar o modificar”.
En escuelas seleccionadas han aplicado encuestas donde las niñas y los niños pueden compartir cómo el programa les ha impactado, ofreciendo datos cualitativos que orientan a ajustes curriculares y metodológicos.
Alumnos que regresan
Un hallazgo ha sido la reaparición de participantes de generaciones anteriores: “Hemos empezado a recibir jóvenes adultos ConArte que nos han dado la sorpresa de que ellos fueron parte de la primera generación en las escuelas allá por 2006. Ahora llegan como jóvenes profesionistas que buscan igualmente aportar, con el objetivo de devolver un poco a las comunidades donde ellos salieron”.
Para Twomey, ese retorno se relaciona con el efecto sostenido de las intervenciones artísticas en trayectorias de vida y en la formación de redes comunitarias.
Reconoce que el entorno actual, económico, político y cultural, ConArte ha tenido que diversificar sus fuentes de recursos para sostenerse.
“Las políticas públicas se modificaron con el paso de los años, entonces nos hemos adaptado también a esa realidad, buscar alternativas para encontrar financiamiento”.
Ante la mayor fragmentación de apoyos, la organización impulsa campañas de procuración de fondos y actualiza sus herramientas digitales para mantenerse vigente.
Hacia el futuro, la prioridad de ConArte es obtener mayor estabilidad económica que permita ampliar el Programa de Artes en la Escuela Pública, una iniciativa presente en alrededor de 23 escuelas a lo largo de 20 años.
“Queremos retomar el programa en muchas otras escuelas porque nos mandan cartas solicitando este programa”, refiere Twomey, quien también plantea la necesidad de reincorporar a secundarias que han dejado de participar y ampliar el alcance a más infancias.
La coordinadora define esas intervenciones como parte de una ambición mayor: “Seguir expandiendo esta ola de cultura de paz a lo largo del territorio nacional”.
Una lección sobre derechos culturales
Como cierre de celebración por dos décadas, ConArte convoca al Encuentro Arte y Comunidad 2026, que se celebrará en el Teatro de la Ciudad el 18 de junio con funciones a las 12:00 y 16:00 horas. “Podrán apreciar este encuentro entre artistas, infancias, comunidades escolares. El tema de este año son justamente los derechos culturales en celebración de estos 20 años”, invita Twomey.
La entrada es gratuita, la cita pretende mostrar el tejido comunitario construido a lo largo de 20 años de trabajo colectivo. La experiencia de Con Arte, según Twomey, sintetiza una lección central para las políticas culturales: “La capacidad de transformar y de adaptarnos a los cambios. Nos permite sobrevivir y destacar”.
En un contexto de incertidumbre financiera y cambios en el diseño institucional de las políticas públicas, esa combinación de escucha, evaluación y trabajo territorial aparece como una estrategia replicable para quienes buscan sostener proyectos culturales centrados en derechos y en la participación comunitaria.
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