Noticias en Monterrey

Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

Por Félix Cortés Camarillo

Es obvio que Samuel García, a diferencia de su antecesor en el puesto, al que mandó fotografiar con el uniforme de su color favorito, el naranja -que es el del uniforme de los presos y del partido que lo puso a destrozar Nuevo León-no pisará pronto cárcel alguna.

En primer lugar porque el juicio de procedencia que ha iniciado el Congreso del Estado de Nuevo León con el claro fin de sacarlo de la gubernatura antes de tiempo, tiene muchos hoyos que serán aprovechados por los abogados de Samuelito por medio de amparos y triquiñuelas que lo librarán de la cárcel.

Si esa estrategia fallase queda el recurso, cada vez más lejano, de conseguirle una diputación federal para que lo cobije el fuero que ha sido consistentemente confundido como una patente de corzo para que los políticos profesionales puedan cometer cualquier delito: pregúntenle a Cuauhtémoc Blanco.O a muchos otros más.

El otro fierro en el fuego sería aún más ilusorio: con el señuelo de que México está atravesando por un dudoso “tiempo de mujeres” la postulación de la señora Mariana Rodríguez de García como sucesora de su esposo en la silla del gobernador del estado pudiera ser la mejor garantía de impunidad para lo que viene persiguiendo a García Sepulveda desde hace un buen rato. El miedo.

Teoricamente, no hay mejor defensora que la propia esposa.

O el compadre y amigo del alma, Miguel Torres, secretario de gobierno, quien se siente sumamente seguro de la sucesión, a juzgar por las pancartas espectaculares que afean cerros y calles de Monterrey.

¿Por qué corre Samuelito? ¿Qué es lo que le tiene tan apanicado en estos días en que cada funcionario del gobierno, a cualquier nivel, se siente ganador de la copa del mundo de hospitalidad, obras viales cumplidas, organización, disciplina y sobre todo seguridad en el torneo futbolístico que anda transcurriendo sin penas ni glorias. Por ahora.

What Makes Sammy Run?   ¿Por qué corre Samuelito? es una novela publicada en los Estados Unidos hace 85 años, en la época de oro de todo el cine, que es el norteamericano, en la que Budd Schulberg recrea la historia real de su padre, B.P. Schulbger, que de mensajero en la redacción de un periódico logró llegar a ser el megaproductor del Hollywood de aquellos tiempos, a la cabeza de la Paramount.

Nada qué ver entre un Samuelito y el otro. O tal vez sí. Leyendo la novela, viendo la película que habla del viejo lobo que se sentía amo, inspirador y operador del predominio de la judería en Hollywood, y analizando la trayectoria del aprendiz de coyote en Nuevo León uno va encontrando similitudes.

Especialmente en el modo de hacer las cosas y la actitud ética ante sus consecuencias. En la jungla de Hollywood, en el que “dog-eat-dog” es una divisa válida, las cosas son muy similares a las de la política en Nuevo León de nuestros tiempos. En ambos territorios, la mecánica del mentir, robar, engañar, traicionar, sirve lo mismo para embaucar a la mafia del cine, los ciudadanos de un estado al que no se le ha cumplido una sola de las promesas repetidas, o para lema de un partido en el poder.

¿Por qué corre Samuelito?

Por lo mismo que corren todos los gobernadores que sacan lustre a su visa de los Estados Unidos sin atreverse a pasar la prueba de intentar usarlas sólo para enterarse que, como a Juan Charrasqueado debe seguir el consejo de “cuídate Juan que ya por ay te andan buscando”. Como andan indagando los bien documentados fraudes, triangulaciones y facturaciones falsas del despacho de don Samuel García Mascorro, papi.

El mismo miedo que tiene a unos en el exilio, otros ocultos y una negándose a asistir a la inauguración de la Copa Infantino por temor a los decibeles de la rechifla.

PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): Un día sí y otro también, la Casa Banca anuncia un final a la guerra con Irán, quien de inmediato lo desmiente.

Hemos llegado al extremo de que cuando la paz llegue realmente, vamos a pensar que es un juego de la IA al que no hay que creerle.

felixcortescama@gmail.com

Fuente:

Vía / Autor:

// Félix Cortés Camarillo

Etiquetas:

Compartir:

Autor: lostubos
Ver Más