Por María Beasain / IAQuemada
¡Sheinbaum al ai se va! Sí, mientras la sangre de los connacionales mancha el suelo estadounidense y las celdas de detención se convierten en auténticos mataderos, la presidenta Claudia Sheinbaum prefiere sonreír para las cámaras en la final de la FIFA. Una estampa grotesca que sintetiza la sumisión, el cinismo y la absoluta cobardía del Estado mexicano frente al terrorismo de Estado que ejecuta el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas bajo el mando de Donald Trump. ¿Hasta cuándo la diplomacia mexicana mantendrá la cabeza agachada con tibieza republicana mientras a nuestros paisanos los cazan como animales?
La cacería humana en el norte: Asfixiados, ejecutados y colgados
Las cifras del horror están documentadas y la impunidad de la cacería imperial es absoluta. Desde el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, el ICE opera con la brutalidad de un escuadrón de la muerte.
Ejecuciones en la calle: a Lorenzo Salgado Araujo, un trabajador de la construcción de 52 años, le dispararon a quemarropa en el abdomen en Houston. ¿El motivo? La propia autoridad estadounidense admitió después que ni siquiera era la persona que buscaban. A Silverio Villegas González le dispararon tras ir a dejar a su hijo a la escuela en Illinois.
Tortura y asfixia: El informe Agentes de caos y crueldad de la ACLU saca a la luz la verdadera barbarie. A Ricardo Aguayo Rodríguez, un humilde trabajador zacatecano, le aplicaron una llave de estrangulamiento al cuello y lo golpearon salvajemente mientras clamaba por auxilio en español: “Por favor, amigo”.
Negligencia y tratos inhumanos: A Julio César Peña, un enfermo renal terminal, los agentes le provocaron un microinfarto cerebral tras violentarlo en el jardín de su casa, manteniéndolo incomunicado y encadenado a una camilla.
El hacinamiento del infierno: Reportes en el edificio 26 de Federal Plaza en Nueva York, así como en celdas de Chicago, Los Ángeles y Phoenix, revelan que miles de migrantes son amontonados en espacios pestilentes, durmiendo de pie, sufriendo enfermedades graves sin atención médica y privados de los derechos más elementales bajo pretextos absurdos de “presuntos suicidios”.
Cartitas y denuncias de papel: La tibia respuesta del Estado
Frente a ejecuciones sumarias, golpes, estrangulamientos y tratos crueles que violan los derechos humanos más elementales, ¿cuál es la gran respuesta del gobierno mexicano? Enviar comunicados, tramitar 20 denuncias ante fiscalías locales en Estados Unidos, mandar cartitas de protesta al Alto Comisionado de la ONU y redactar notas diplomáticas que el Departamento de Estado norteamericano se da el lujo de rechazar y tirar a la basura alegando “soberanía”.
El canciller y los embajadores juegan al trámite burocrático en Ginebra mientras a los mexicanos los devuelven en ataúdes o los encierran en mazmorras donde no hay espacio ni para acostarse. Las notas formales y los trámites jurídicos no le salvan la vida a un trabajador que sale al amanecer a ganarse el pan.
La indignidad del palco VIP
Lo más repudiable no es solo la brutalidad de las patrullas fronterizas, sino la desfachatez de la jefa del Ejecutivo. Frente al dolor de las familias que reciben los restos de sus seres queridos, la presidenta opta por la complicidad del silencio. En sus reuniones y encuentros con la cúpula estadounidense y durante la gala de la FIFA, Sheinbaum no tuvo la valentía de confrontar a Donald Trump por las atrocidades del ICE. Prefirió guardar un silencio cómplice para no despeinar la agenda diplomática ni incomodar al gigante del norte.
Se requiere un cinismo supino para acudir a eventos festivos de talla internacional a codearse con las élites, mientras los mexicanos son perseguidos, ahorcados, tiroteados y humillados al otro lado de la frontera.
El gobierno de la “transformación” ha demostrado que, ante el imperio de la fuerza y las garras del ICE, prefiere ponerse la camiseta de espectador en un estadio antes que dar la cara con firmeza política, dignidad y rabia por el pueblo que dice defender.
¡Basta de comunicados estériles! ¡Basta de tibieza ante la barbarie! Claudia Sheinbaum no nos representa en las gradas de la FIFA; su lugar debió ser la confrontación directa ante el genocidio silencioso que sufre nuestra gente en el norte.
Foto portada: Inteligencia Artificial (IA)



