Por Félix Cortés Camarillo
Recién acabo de leer interesantes textos, no sobre -más bien alrededor de- una mujer notable y marginada que se llama Alma Guillermoprieto, a propósito de la salida a la venta de su libro “Esta Improbable Tierra Prometida”, que trata de los males latinoamericanos y me prometo leer. Hoy de 77 años, nacida en México, y formada en Nueva York, Cuba y Colombia, en donde reside, Premio Princesa de Asturias 2018, es considerada la mejor cronista de la gran tragedia latinoamericana de nuestros tiempos.
En estas lecturas, Leonardo Padura me descubre la concepción de Guillermoprieto, de que el periodismo no es un ejercicio efímero sino que puede aspirar a la permanencia, y sobre todo tiene una responsabilidad social y civil. Leonardo Padura (“El Hombre que Amaba los Perros”) es una de las grandes glorias de la literatura cubana moderna y contemporánea; es también, como los grandes novelistas, autor de una obra, y ya.
Como Cervantes, Rulfo o García Márquez.
Es curioso cómo de pronto se me atravesaron dos mujeres colocadas en los dos polos del pensamiento, cuyas producciones sean merecedoras de loa y desprecio respectivamente. Me ocupo de la segunda.
En lo que twitter llamaba “perfil”, nuestro personaje inolvidable -que diría Selecciones- se sigue definiendo así en X: “Comunicadora con propósito. Defensora de la verdad, la justicia social y el proyecto social en México. Aquí conectamos desde lo real”. Así se describe a sí misma la diplomada de la Universidad de Puebla Anna Elizabeth García Vilchis.
Liz Vilchis fue escogida por Andrés Manuel López Obrador para hacer un pormenorizado análisis de medios impresos y electrónicos, que fueran hostiles o críticos de la política del moreno mayor. El trabajo de la joven mujer fue -cada miércoles, me parece- aparecer al lado de su jefe en la llamada conferencia de prensa La Mañanera, como autora y conductora de un sketch televisivo bajo el título de “Quién es quién en las mentiras”, para descalificar todos los juicios adversos, con la etiqueta de “mentira”. Porque lo digo yo.
Al día de ayer, me dicen, doña Chabelita, Lady Mentiras, conducía y puede que ahí siga, un segmento en el sitio digital SDPMañana. SDP (“Sendero del Peje”) es para mí un respetado ente informativo que fundó en su temporada amlista, Federico Arreola.
Pero a Liz Vilchis no le preocupa el presente, sino sus publicaciones en X, entre 2011 y 2015, que acaban de ser exhumadas y hechas públicas por alguienes y repudiadas explícitamente por su autora, que confiesa ya no ser la persona que entonces fue.
Porque lo digo yo, Lady Mentiras.
A mí, con todo respeto, lo que me ha divertido es la pudibundez de los conductores de informativos en radio y televisión que sigo y estimo, al referirse a este abominable caso. Los que yo escucho y veo, han condenado la hipocresía barata de doña Liz, y repudiado el lenguaje vulgar usado en el pasado por la Torquemada al servicio del papá de Andy. Tal es su indignación, que por pudor se confiesan incapaces de repetir lo que doña Chabelita puso en su twitter, de lo pútrido que es.
Yo, que tengo bien ganada fama de malhablado, no me voy a quedar sin reproducir.
No se asusten. Son solamente dos mensajes de Liz Vilchis a los que tuve acceso:
“Hoy hice mierda con unas cuantas palabras a una gorda asquerosa que trató de insultarme. No me arrepiento.” Ese es uno.
“Yo digo que debería meterse a un curso para superar sus muletillas, pinche vieja gorda, creída y culera”.
Desconozco, pero creo que hay peores.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas):Ese chamaco que tenemos de gobernador en Nuevo León es tonto, lo que ya sabíamos; mentiroso, lo que ratifica todos los días, y mandilón ya que su esposa, que es más viva que un dolor de muelas a las tres de la madrugada, le ordenó que le heredara la silla.
Ahora, me parece que Sammy anda pisando peligrosamente los terrenos de la incitación al delito.
¿Qué no le dijo el otro día a las PYMES que le entraran al “PONTE NUEVO” para saltarse a la torera los engorrosos trámites de la burocracia federal, como el SAT, el IMSS y otros detallitos?
O ¿le entendí mal, como la diputada Lorena de la Garza? Ya ven que él es muy claridoso.



