Noticias en Monterrey

Buscar
Cerrar este cuadro de búsqueda.

El precio del dinero que ya no te dejan ver

Nadie te roba de frente cuando puede robarte el termómetro.

Por Carlos Chavarria Garza

El sistema financiero global funciona como una logia con reglas que solo entienden los iniciados, y esa opacidad no es accidente técnico, es diseño. Cuando todo camina bien, los banqueros y los grandes fondos navegan ese laberinto y se quedan con la ganancia completa; cuando algo truena, la factura se reparte entre millones de personas que jamás entendieron el instrumento que las hundió, ni tuvieron voto en la decisión que las metió ahí. Ganancias privadas, pérdidas públicas, no es solo una frase, es la descripción exacta de setecientos mil millones de dólares que Estados Unidos puso en 2008 para sostener bancos que un año antes habían repartido bonos millonarios entre sus propios directivos, y es la misma lógica que después reaparece, con menos escándalo y mejor vestida, cada vez que un gobierno decide que tu ahorro, tu Afore o tu depósito bancario tiene un destino mejor que el que tú elegiste para él.

En México, durante casi cuarenta años, un banco no podía simplemente prestar tu depósito a quien mejor pagara. Tenía que apartar una parte, a veces una cuarta parte, en el Banco de México, no por prudencia, sino por ley; ese dinero se llamaba encaje legal, y de ahí salía el crédito barato para lo que el gobierno en turno decidiera que era prioritario, a una tasa que no ponía el mercado, la ponía la misma autoridad que necesitaba financiarse. El banco no podía negarse. La empresa que le confiaba su tesorería tampoco sabía, la mayoría de las veces, que una parte de su dinero terminaba ahí. 

Cuando por fin se desmontó ese mecanismo a finales de los ochenta, no fue porque alguien tuviera un ataque de conciencia liberal; fue porque el país entero estaba pagando el precio de haber operado casi cuatro décadas sin que nadie, ni banquero ni ahorrador, supiera con precisión cuánto costaba realmente el dinero.

Ese es el punto. El problema nunca es que el gobierno participe en la economía. El problema es que, cuando participa con la regla en la mano y el árbitro en el bolsillo, apaga el único instrumento que te permite saber si una decisión financiera te conviene o no. Ese instrumento se llama precio, y su versión más útil para ti se llama costo de oportunidad. Sin uno no existe el otro. No hay lonche gratis, pero tampoco hay manera de calcular cuánto cuesta el lonche si el que pone el menú es también el que necesita que compres el platillo más caro.

Von der Leyen lo está haciendo hoy con otro nombre y otro código postal. Diez billones de euros del ahorro europeo están, según ella, dormidos en depósitos bancarios, y hay que despertarlos hacia el mercado de capitales. Karl Popper hubiera preguntado de inmediato qué evidencia haría falsa esa afirmación, porque «tu dinero está dormido» no es un diagnóstico, es un veredicto que no admite refutación; se parece más a propaganda que a economía, aquí está el punto exacto donde este cuento europeo se vuelve el mismo cuento mexicano de hace medio siglo: el mismo actor que te dice hacia dónde debe fluir tu ahorro es el que necesita colocar deuda para sostener un estado de bienestar que nadie quiere recortar en las urnas y un rearme que nadie quiere pagar con impuestos visibles. Cuando el que diseña el incentivo es también el beneficiario, el incentivo deja de informarte, empieza a manipularte.

Desde 2008 el mundo se llenó de dinero que los bancos centrales imprimieron y nunca terminaron de recoger; la pandemia repitió la dosis a mayor velocidad. Milton Friedman lo dejó dicho hace medio siglo, la inflación es siempre y en todo lugar un fenómeno monetario, solo que esta vez no fue directo a la tortilla, se fue primero a los bonos, a las acciones, a los bienes raíces, y esa marea de circulante la deformó todavía más el propio gobierno cuando el banco central empezó a comprarle deuda a su propio Tesoro, borrando la frontera entre lo que vale un bono porque el mercado lo decide y lo que vale porque el emisor necesita que valga eso. El bono que se supone libre de riesgo dejó de ser un termómetro y se volvió un anuncio publicitario.

Grecia y España pagaron esa factura sin haber firmado el contrato. A Grecia le tomó dieciséis años y superávits impuestos por otros bajar su deuda del doscientos por ciento del producto al ciento treinta y siete; a España nunca le devolvieron completa la ayuda que metió a su banca en 2012. El capital de la Unión sí las sostuvo, cierto, pero la cuenta la pagó el ciudadano de a pie con recortes de pensión, no el que diseñó el rescate desde Bruselas.

Después de esa crisis se escribió, en papel, la solución correcta: si un banco quiebra, que pierdan primero sus accionistas y sus bonistas, no el contribuyente. Se aplicó en Chipre, se aplicó con el Banco Popular español. Pero en 2023, con Credit Suisse y con Silicon Valley Bank, en cuanto el miedo apretó de verdad, volvió a ganar el viejo instinto de rescatar con dinero ajeno. La regla existe en el papel. La voluntad de aplicarla cuando de verdad duele, no.

¿Por qué gana siempre el mismo lado? Porque el costo de organizarse nunca es parejo. Un puñado de bancos con abogados de tiempo completo se organiza en una tarde y defiende su interés con gran detalle argumental; millones de ahorradores dispersos no se organizan por nada, cada quien calcula que no vale la pena pelear por unos cuantos puntos de rendimiento. Mancur Olson lo explicó hace sesenta años y nadie lo ha desmentido con datos, interés concentrado le gana siempre a interés disperso, no por tener mejor argumento, sino por tener mejor organización.

Henri Bergson decía que la intuición capta lo que el análisis frío todavía no alcanza a nombrar. Por eso cuando alguien, sin manejar un solo tecnicismo, te dice que esto no huele bien, no está equivocado, está usando el instrumento correcto para el primer diagnóstico. El trabajo que sigue, el que casi nadie hace, es ponerle nombre técnico a esa sospecha antes de que te la resuelvan con un eslogan bien empaquetado.

El caso más cercano a tu bolsillo no necesitó cuarenta años ni un Tratado de Bruselas, se resolvió en México este mismo año. Cuarenta mil millones de pesos de trabajadores mayores de setenta años que nunca reclamaron su Afore, o de familiares de asegurados fallecidos que ni siquiera sabían que existía esa cuenta, salieron del régimen de Consar, con rendimiento de mercado y reglas publicadas, y entraron al nuevo Fondo de Pensiones para el Bienestar, administrado por el Banco de México bajo la batuta del Ejecutivo. La Suprema Corte lo avaló en agosto, y la defensa oficial fue impecable en el papel: la propiedad no se pierde, el derecho a reclamar es imprescriptible, existe una reserva para garantizar la devolución. Todo cierto. Y aun así, ese dinero dejó el único vehículo del sistema mexicano que te dejaba ver, con cifra exacta y comparable, cuánto rendía tu ahorro, para entrar a uno que administra directamente el mismo gobierno que necesita sostener la promesa, carísima y políticamente intocable, de jubilar a la gente que ni siquiera participaron del sistema contributivo de pensiones.

Aquí no hubo encaje legal ni discurso europeo sobre ahorro dormido, hubo algo más sencillo y por eso mismo más difícil de cuestionar, cuentas de gente que ya no puede reclamar nada porque está muerta, o que llegó a los setenta sin enterarse de que tenía ese dinero. Nadie puede indignarse a nombre de un ahorrador que no existe para defenderse. Pero la pregunta de siempre no cambia por eso, solo se disfraza mejor: ¿el vehículo elegido protege al dueño original, o resuelve, de paso y sin pedir permiso, el boquete fiscal de otro programa? Un experto del ITESO ya lo advirtió apenas aprobada la reforma, ese dinero deja de reforzar la reserva del propio Seguro Social para financiar un fondo nuevo y paralelo; si en unos años la presión por pagar pensiones garantizadas aprieta más, no apostaría a que el umbral de «cuenta inactiva» se quede quieto en los setenta años. Así empezó también el encaje legal, acotado y razonable el primer día, y treinta años después se había tragado una cuarta parte de todo el sistema bancario del país.

No se trata de gritar que te van a confiscar el ahorro, porque no es así como opera esto, y decirlo así solo le regala al que defiende la política una salida barata para no responder nada. Se trata de algo más incómodo y más útil, la próxima vez que un gobierno, aquí o en Bruselas, te diga que tu dinero está mal ubicado, pregúntate una sola cosa antes de mover un peso: ¿todavía puedo ver el precio real de esta decisión, o ya me apagaron el termómetro?

Puedes discutirle al mercado su resultado, nunca su información; al que te oculta el precio, en cambio, nunca deberías dejarle administrar tu dinero.

Referencias documentales 

Unión de Ahorros e Inversiones y declaraciones de von der Leyen

El Economista. (2026, 9 de septiembre). Von der Leyen pone el foco en las cuentas bancarias de los europeos: «Europa necesita poner estos ahorros al servicio de sus empresas»https://www.eleconomista.es/economia/noticias/14011012/09/26/von-der-leyen-pone-el-foco-en-las-cuentas-bancarias-de-los-europeos-europa-necesita-poner-estos-ahorros-al-servicio-de-sus-empresas.html

Newtral. (2026, 2 de septiembre). Von der Leyen no ha propuesto «confiscar» los ahorros de los ciudadanos europeoshttps://www.newtral.es/von-der-leyen-confiscar-ahorros-ciudadanos-europeos/20260902/

Consejo de la Unión Europea. (2026, 3 de marzo). Unión de Ahorros e Inversiones: paquete de integración y supervisión del mercado (Doc. ST-6771-2026-INIT). https://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-6771-2026-INIT/es/pdf

Grecia, reducción de deuda 2026

Euronews. (2026, 18 de agosto). Grecia recorta su deuda y pasa del 205,6% al 137% del PIBhttps://es.euronews.com/business/2026/08/18/grecia-recorta-su-deuda-y-pasa-del-2056-al-137-del-pib

EFE. (2026, 17 de agosto). Grecia planea el pago anticipado de 13.000 millones de euros de deuda este año. Infobae. https://www.infobae.com/america/agencias/2026/08/17/grecia-planea-el-pago-anticipado-de-13000-millones-de-euros-de-deuda-este-ano/

España, rescate bancario de 2012 y su recuperación

Merca2. (2026, 7 de mayo). ¿Qué sucedió con el rescate bancario español que se ejecutó en 2012? https://www.merca2.es/2026/05/07/rescate-bancario-espana-2377019/

El Economista. (2021, 12 de diciembre). El coste para el Estado del «rescate» bancario se eleva a 101.500 milloneshttps://www.eleconomista.es/empresas-finanzas/noticias/11520847/12/21/El-coste-para-el-Estado-del-rescate-bancario-se-eleva-a-101500-millones.html

Infobae (Agencias). (2025, 16 de marzo). Tribunal de Cuentas expone al Parlamento su último balance del rescate bancario, cifrado en 71.000 milloneshttps://www.infobae.com/america/agencias/2025/03/16/tribunal-de-cuentas-expone-al-parlamento-su-ultimo-balance-del-rescate-bancario-cifrado-en-71000-millones/

Encaje legal en México

Banco de México. (s.f.). Historia del Banco de México: las financieras al encaje legal (Vol. 8, cap. 9). https://www.banxico.org.mx/elib/hbm/8/3.html

Banco de México. (s.f.). Historia del Banco de México (Vol. 9). https://www.banxico.org.mx/elib/hbm/9/hbmIX.pdf

Huidobro, A. (s.f.). Breve historia de la banca de desarrollo mexicana. Redalyc. https://www.redalyc.org/pdf/413/41324594009.pdf

Fondo de Pensiones para el Bienestar y cuentas Afore no reclamadas

Infobae. (2026, 13 de agosto). Si a los 70 años no reclamas el dinero de tu Afore, el gobierno lo puede transferir a Pensiones del Bienestarhttps://www.infobae.com/mexico/2026/08/13/si-a-los-70-anos-no-reclamas-el-dinero-de-tu-afore-el-gobierno-lo-puede-transferir-a-pensiones-del-bienestar/

La Verdad Noticias. (2026). Cambios en la Afore: cómo reclamar tu dinero si el gobierno lo retienehttps://laverdadnoticias.com/dinero-inteligente/seguros-y-retiro/afore-reclamar-dinero-retenido

Gallegos, A. (2025). Fondo de Pensiones para el Bienestar: una reforma endeble. ITESO. https://iteso.mx/en/web/general/detalle?group_id=5790983

Xataka México. (2024). Aprobado el Fondo de Pensiones para el Bienestar en México. Cómo cambian las pensiones y resto de claves de la reformahttps://www.xataka.com/mexico/aprobado-fondo-pensiones-para-bienestar-mexico-como-cambian-pensiones-resto-claves-reforma

Bail-in y rescates bancarios posteriores a 2008

U.S. Department of the Treasury. (s.f.). Troubled Asset Relief Program (TARP). [Registro histórico público del programa de rescate financiero de 2008].

European Commission. (2014). Directive 2014/59/EU establishing a framework for the recovery and resolution of credit institutions and investment firms (BRRD). Diario Oficial de la Unión Europea.

Single Resolution Board. (2017). Banco Popular Español, S.A.: resolution decision. [Documentación pública del Mecanismo Único de Resolución sobre el caso de resolución de 2017].

Marco teórico usado como herramienta de argumento

Olson, M. (1965). The logic of collective action: Public goods and the theory of groups. Harvard University Press.

Popper, K. (1959). The logic of scientific discovery. Hutchinson & Co.

Friedman, M. (1970). The counter-revolution in monetary theory. Institute of Economic Affairs.

Fuente:

Vía / Autor:

// Carlos Chavarria Garza

Etiquetas:

Compartir:

Autor: lostubos
Ver Más