Los rifles recuperados en México y enviados a Estados Unidos para su rastreo casi se duplicaron en seis años, al pasar de 6 mil 418 en 2020 a 12 mil 669 en 2025, un incremento de 97.4 por ciento, de acuerdo con la estadística más reciente de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF); publicó MILENIO.
El reporte, actualizado en agosto con corte a marzo de 2026, comprende las armas recuperadas en México entre 2020 y 2025, las cuales fueron sometidas a rastreo por la agencia estadunidense, con información del Sistema de Rastreo de Armas de Fuego.
El aumento no sólo se reflejó en el número de rifles. Su peso dentro del conjunto de armas recuperadas en México y sometidas a rastreo también creció, pues pasó de representar 30.4 por ciento del total en 2020 a 39.4 por ciento en 2025, un avance de nueve puntos porcentuales.
¿Qué tipo de rifles han sido asegurados?
La categoría de rifles de la ATF comprende distintas armas largas y la estadística no desglosa, en esa medición, cuántas corresponden a modelos específicos.
No obstante, entre los rifles que han sido asegurados en México en distintos operativos se encuentran armas calibre .50, incluidas las fabricadas por Barrett, así como fusiles tipo AK-47, conocidos como “cuernos de chivo”, empleados por organizaciones criminales.
En contraste, las pistolas pasaron de representar 49.7 a 46.5 por ciento del total de armas rastreadas y los revólveres disminuyeron de 11.8 a 6.7 por ciento en el mismo periodo.
En términos absolutos, sin embargo, también aumentaron las pistolas recuperadas y sometidas a rastreo, al pasar de 10 mil 490 en 2020 a 14 mil 950 en 2025.
En conjunto, la ATF registró 21 mil 117 armas de fuego recuperadas en México y sometidas a rastreo en 2020; para 2025 fueron 32 mil 144, un incremento de 52.2 por ciento.
Los datos permiten observar el crecimiento de determinados tipos de armas recuperadas en México y enviadas a rastreo, aunque no representan la totalidad del armamento utilizado para cometer delitos ni permiten determinar, por sí solos, cuáles fueron empleadas por organizaciones criminales.
La propia ATF advierte que las armas seleccionadas para rastreo no constituyen una muestra aleatoria ni deben considerarse representativas del universo de armas utilizadas por delincuentes.
También precisa que no todas las armas utilizadas en delitos son rastreadas y que no todas las armas sometidas a rastreo necesariamente fueron utilizadas para cometer un delito.
El rastreo permite a la ATF reconstruir la ruta comercial de un arma a partir de datos como fabricante, importador, modelo, calibre y número de serie.
El procedimiento busca seguir el movimiento del arma desde el fabricante o importador a través de la cadena de distribución e identificar, cuando es posible, al primer comprador minorista, con el propósito de aportar pistas para investigaciones criminales y detectar redes de tráfico.

Crece rastreo de rifles y de armas de origen estadunidense
El crecimiento de los rifles coincidió con un aumento en el número de armas recuperadas en México que la ATF clasificó como de origen estadounidense.
En 2020 fueron 14 mil 243, equivalentes a 67.4 por ciento de todas las armas recuperadas en México y sometidas a rastreo ese año; para 2025 llegaron a 22 mil 817, el 71 por ciento del total.
Los datos dimensionan la presencia de armas vinculadas comercialmente con Estados Unidos entre aquellas recuperadas en México y enviadas a rastreo.
La ATF precisa, sin embargo, que la categoría de “armas de fuego de origen estadunidense” no significa necesariamente que todas hayan sido fabricadas en ese país ni establece por sí misma cómo llegaron posteriormente a México.
“Armas de fuego de origen estadunidense” es la categoría utilizada por la ATF para aquellas que determinó que fueron fabricadas en Estados Unidos o fabricadas en otro país e importadas legalmente a territorio estadunidense por un titular de una licencia federal de armas de fuego.
De las 22 mil 817 clasificadas de esa manera en 2025, 16 mil 406 habían sido fabricadas en Estados Unidos y 6 mil 411 habían sido producidas en el extranjero e importadas legalmente a ese país.
La agencia tampoco pudo determinar el país de origen de otras 9 mil 327 armas recuperadas en México y rastreadas durante 2025.
En lo que va de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum ha referido en distintas ocasiones que alrededor de tres cuartas partes de las armas aseguradas en México provienen de Estados Unidos, aunque se trata de una medición distinta a la estadística de rastreo publicada por la ATF.
El 9 de julio, en el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, Sheinbaum hizo un llamado a sumarse al programa “Sí al Desarme, Sí a la Paz”.
Desde el atrio de la Basílica de Guadalupe insistió en la importancia de combatir el tráfico de armamento hacia México.
“El 75 por ciento del armamento decomisado por el Gabinete de Seguridad proviene de Estados Unidos. La seguridad y la paz son responsabilidades compartidas”, afirmó.
Dimensiones de armamento
En febrero, la ATF reportó otra vertiente del fenómeno: las armas interceptadas en territorio estadounidense antes de llegar a México.
La agencia informó que, desde el 20 de enero de 2025, había incautado en Estados Unidos 36 mil 277 armas de fuego ilegales vinculadas con delitos y más de 2.3 millones de cartuchos.
De ese universo, 4 mil 359 armas y 648 mil 975 cartuchos tenían como destino México, de acuerdo con la agencia estadunidense.
“De las armas incautadas, 4 mil 359 tenían como destino México, donde habrían sido utilizadas por violentos cárteles y bandas de narcotraficantes. Además, 648 mil 975 cartuchos de la munición incautada tenían como destino México, lo que equivale a un promedio de más de mil 600 cartuchos diarios”, reportó la ATF.
Los datos muestran así dos dimensiones distintas del flujo de armamento:
Mientras los rifles recuperados en México y sometidos a rastreo prácticamente se duplicaron entre 2020 y 2025, autoridades estadunidenses reportaron haber interceptado miles de armas antes de que llegaran a territorio mexicano.
El registro de la ATF permite documentar el origen comercial de una parte de las armas recuperadas en México, pero no establece por sí mismo cuántas fueron traficadas ilegalmente de Estados Unidos a México ni cuántas fueron utilizadas específicamente por organizaciones criminales.
El rastreo está a cargo del Centro Nacional de Rastreo (NTC, por sus siglas en inglés), instalación de la ATF encargada de seguir la cadena comercial de las armas, así como proporcionar información a autoridades estadunidenses y extranjeras para investigaciones sobre delitos y tráfico de armamento.
La historia de las operaciones estadunidenses contra el tráfico de armas hacia México incluye el fracaso de “Rápido y Furioso”, investigación iniciada en octubre de 2009 por la oficina de la ATF en Phoenix, Arizona.
La operación buscó identificar a los niveles superiores de una organización dedicada a comprar armas mediante prestanombres para su posterior tráfico hacia organizaciones del narcotráfico mexicano.
Para enero de 2011, los investigadores habían identificado a más de 40 personas presuntamente vinculadas con una organización responsable de adquirir más de 2 mil armas.
Sin embargo, durante la investigación, los agentes de la ATF aseguraron apenas alrededor de 100 de esas armas, debido a una estrategia mediante la cual postergaron acciones contra los compradores mientras intentaban construir un caso contra los dirigentes de la red.
La Oficina del Inspector General (OIG) del Departamento de Justicia concluyó posteriormente que tanto la ATF como la Fiscalía federal de Arizona incurrieron en graves fallas en la conducción y supervisión de la operación.
El organismo determinó que las autoridades sabían que armas adquiridas ilegalmente estaban destinadas a México y, pese a ello, no las interceptaron oportunamente.
“’Rápido y Furioso’ derivó posteriormente en recomendaciones del Inspector General para aumentar la supervisión de las operaciones de la ATF, mejorar la coordinación entre las distintas agencias del Departamento de Justicia y fortalecer los controles sobre este tipo de investigaciones», expusieron las autoridades.
Foto portada: MILENIO



