Por José Jaime Ruiz
“Félix, si quiere, tiene mucho futuro en Nuevo León”. La declaración del gobernador Samuel García durante el Segundo Informe de Gobierno de Juárez adquiere una dimensión política particular ante las recientes encuestas sobre la sucesión de 2027. El mandatario calificó a Félix Arratia como “un elemento muy valioso” y, con ese reconocimiento público, colocó nuevamente a su colaborador en la discusión sucesoria de Movimiento Ciudadano.
@espejonegromx Félix Arratia: el futuro político que anticipa Samuel García Por José Jaime Ruiz El gobernador reconoce una relación política de quince años, destaca las capacidades de Arratia y le atribuye responsabilidades futuras. La frase de Samuel merece conservarse completa, especialmente por su condición: “Félix, si quiere, tiene mucho futuro en Nuevo León”. El gobernador reconoce posibilidades, pero deja expresamente en Arratia la voluntad de asumirlas. No hay designación formal ni definición de candidatura. El gobernador reconoce una relación política de quince años, destaca las capacidades de Arratia y le atribuye responsabilidades futuras. #nuevoleón #samuelgarcía #félixarratia
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La importancia de las palabras reside en quién las pronuncia, a quién están dirigidas y cuándo se producen. Samuel conoce a Arratia desde 2011. Ambos han compartido una larga relación personal y política, particularmente alrededor de los problemas del federalismo fiscal y la distribución de recursos públicos. El gobernador no anunció una candidatura, pero tampoco limitó sus elogios al desempeño administrativo de su secretario de Igualdad e Inclusión.
En el mismo discurso agregó una referencia al próximo proceso electoral: “Y yo sé que muy pronto en el 27 que tengamos Congreso vas a corregir esta injusticia, Félix. Muy pronto en un año Juárez debe recibir el dinero que se merece”.
Samuel se refería a la desigualdad presupuestal que, según sus propios datos, afecta a Juárez, municipio que cifró en 600 mil habitantes y que recibiría recursos considerablemente inferiores a los asignados a otros de menor población. Atribuyó esa situación a las fórmulas de coordinación fiscal y a la falta de acuerdos con el Congreso local.
La referencia legislativa debe leerse en sus términos: el gobernador plantea modificar la correlación de fuerzas en el Congreso de 2027. No obstante, al encomendar públicamente a Arratia una tarea política posterior a las elecciones reconoce una continuidad que trasciende su responsabilidad actual en el gabinete. Las encuestas de octubre permiten examinar el alcance de ese reconocimiento.
Territorial, en su levantamiento del 1 al 5 de octubre, registra 35.1% de las preferencias internas para Mariana Rodríguez y 32.5% para Félix Arratia. Miguel Ángel Flores obtiene 14.3% y Héctor García, 13.2%. La diferencia de 2.6 puntos entre los primeros, considerando el diseño muestral reportado, no acredita una ventaja estadísticamente concluyente.
Arratia aparece así prácticamente a la par de Mariana, cuya exposición pública y reconocimiento de nombre son considerablemente mayores. El resultado describe las preferencias de la población consultada dentro del universo emecista, no necesariamente las del conjunto de los electores de Nuevo León.
FactoMétrica ofrece una segunda referencia. En un careo de elección constitucional, Arratia registra 26.2%, Clara Luz Flores 25% y Adrián de la Garza 24.2%. Mariana alcanza 28.6% en un escenario alternativo. Son diferencias estrechas, insuficientes para establecer una ventaja definitiva, aunque muestran que el secretario ya figura en mediciones de competencia abierta.
Su trayectoria explica parte de esa presencia. Arratia pasó de la administración tributaria estatal a Medio Ambiente; ganó la alcaldía de Juárez en 2024 y solicitó licencia en marzo de 2026 para incorporarse nuevamente al gabinete. Ha participado en tareas fiscales, ambientales, municipales y sociales. También acumula controversias derivadas de su confrontación con el PRI y el PAN y de su decisión de interrumpir el mandato municipal.
La Secretaría de Igualdad e Inclusión amplía su contacto con comunidades y municipios, pero exige una distinción rigurosa entre las obligaciones institucionales y cualquier aspiración electoral. La cobertura de los programas sociales no constituye, por sí misma, respaldo partidista.
El futuro de Arratia también está relacionado con las decisiones pendientes de otros aspirantes. La posibilidad de que Luis Donaldo Colosio compita en Sonora y Mariana Rodríguez vuelva a buscar Monterrey modificaría la integración de las candidaturas de Movimiento Ciudadano. Sin embargo, ninguna de esas hipótesis puede considerarse resuelta. Que Territorial anuncie futuras mediciones de Colosio en Sonora tampoco significa que el senador haya renunciado a sus opciones en Nuevo León.
En este contexto, las declaraciones de Samuel adquieren importancia adicional. El gobernador reconoce una relación política de quince años, destaca las capacidades de Arratia y le atribuye responsabilidades futuras. Los estudios demoscópicos, por su parte, registran una presencia que hasta hace poco no ocupaba el centro de la discusión sucesoria.
La frase de Samuel merece conservarse completa, especialmente por su condición: “Félix, si quiere, tiene mucho futuro en Nuevo León”. El gobernador reconoce posibilidades, pero deja expresamente en Arratia la voluntad de asumirlas. No hay designación formal ni definición de candidatura.
Lo que sí existe es un reconocimiento político inequívoco, pronunciado ante los ciudadanos de Juárez, y dos mediciones recientes que incorporan a Arratia en la competencia por 2027. La coincidencia entre ambos acontecimientos permite examinar su futuro desde una perspectiva distinta. Samuel García ya habló de ese futuro. Félix Arratia tendrá que definir el suyo.



