La expansión del mercado de autos chinos en México abre una oportunidad de crecimiento para los bancos en el negocio del crédito automotriz, que históricamente ha estado dominado por las financieras vinculadas a las armadoras, de acuerdo con Moody´s; señala MILENIO.
“Las financieras de marca mantienen una posición dominante en el crédito automotor, pero entre los nuevos participantes chinos, ninguno lanzó una financiera propia, lo que puede permitir a los bancos cobrar un mayor peso tanto en el mercado de financiamiento al consumidor como, potencialmente, en el de inventarios”, dijo la calificadora.
Entre enero y septiembre de 2026, los vehículos manufacturados en China representaron alrededor de 28 por ciento del mercado interno, frente a 20 por ciento en el mismo periodo de 2024 y menos de seis por ciento en 2018, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
El crecimiento de estas unidades puede ampliar la participación de los bancos en el financiamiento de vehículos nuevos y usados, así como en los créditos para inventarios de las distribuidoras.
Sin embargo la calificadora señaló que la oportunidad también plantea desafíos relacionados con la depreciación, el valor de reventa y la recuperación de las garantías.
Bancos compiten por el crédito de autos chinos
Aunque las marcas chinas han ganado presencia en el mercado mexicano, ninguna de las nuevas participantes mencionadas en el análisis ha lanzado una financiera propia, lo que abre espacio para que las instituciones bancarias establezcan alianzas comerciales y acuerdos con distribuidores.
Actualmente, las financieras de marca mantienen el liderazgo en el financiamiento automotor. Entre enero y junio de 2026 concentraron 79.82 por ciento de las operaciones, frente a 19.20 por ciento de los bancos, según datos de la AMDA.
En el mismo periodo de 2025, las financieras de marca tenían una participación de 79.24 por ciento, mientras que la banca representaba 19.75 por ciento.
La banca incrementó 5.6 por ciento anual sus colocaciones de vehículos nuevos, hasta 89 mil 452 operaciones.
No obstante, la caída de 11.2 por ciento en el financiamiento de seminuevos, que sumó 38 mil 95 operaciones, mantuvo prácticamente estable el total de colocaciones bancarias, con 127 mil 547, una disminución anual de 0.1 por ciento.
De ese total, 70 por ciento correspondió a vehículos nuevos y 30 por ciento a seminuevos.
La llegada de nuevos fabricantes puede ayudar a los bancos a captar clientes y ampliar sus acuerdos con distribuidores. No obstante, también intensifica la competencia en tasas de interés, precios, subsidios, velocidad de aprobación y atención al consumidor en el punto de venta.
Autos chinos: el reto del valor de reventa
Sin embargo, la calificadora señaló que uno de los principales riesgos para los bancos es determinar cuánto conservarán de su valor los vehículos chinos durante la vigencia de los créditos,especialmente los eléctricos.
“El impacto crediticio para los bancos dependerá de la disciplina en la colocación de crédito y de la solidez del ecosistema de cada marca. Las nuevas marcas pueden permitir que los bancos amplíen sus carteras de crédito automotor mediante alianzas y financiamiento en distribuidores”, dijo.
Una depreciación más acelerada podría reducir el valor de las garantías y elevar las pérdidas en caso de incumplimiento,sobre todo si la deuda pendiente supera el precio de reventa de la unidad.
Este escenario puede llevar a las instituciones financieras a ajustar los parámetros de sus préstamos, incluidos los enganches, los plazos y la relación entre el monto financiado y el valor del vehículo.
También podría requerir mayores reservas para pérdidas crediticias y una asignación adicional de capital,dependiendo del riesgo de cada cartera.
A ello se suma la falta de información histórica suficiente para calcular con precisión las recuperaciones de los vehículos de marcas chinas en el mercado mexicano de seminuevos.
Entre los factores que pueden incidir en su depreciación se encuentran las reducciones de precios de los modelos nuevos por mejoras tecnológicas y productivas, la calidad, durabilidad de las baterías y otros componentes, así como la disponibilidad de refacciones, los tiempos de reparación y la cobertura de las redes de distribuidores.
Estas condiciones pueden generar diferencias importantes en los valores de reventa y dificultar la estimación del riesgo durante la vida de un préstamo.
Foto portada: Jorge López / MILENIO



