Por Félix Cortés Camarillo
El asunto de la defenestración de la señora Taddei de su poderoso virreinato en el INE, es algo más que una suculenta pieza de vodevil contemporáneo, que el gobierno trata infructuosamente de poner al menos temporalmente en remojo, porque de lavarla, exprimirla y ponerla a los rayos blanqueadores del sol, ni pensarlo. Los tres movimientos de FAB eran remoje, exprima y tienda.
No es an fácil.
El asunto jugó un comodísimo papel de distractor social frente al grave problema del Seguro Social, su carencia de fondos -que va a empeorar con la intención de hacer a los informales plenos beneficiarios- y su torpe manejo. La lista de los doce remedios caseros para el cáncer que el sistema de salud mexicano ha logrado llegar con el impulso del cuatrote, su tonta supresión del seguro popular, y su negativa a emprender la inevitable reforma fiscal que le proporcione dinero para sacar a flote el barco a hundirse, pudo impunemente exponerse mientras todos nos burlábamos del amor perdido, que por mi madre yo no te aborrezco ni guardo rencor.
Pero, viéndola bien, la situación a que nos ha llevado el escandalito, le da a la señora presidente con A de mujer una oportunidad única para hacer limpieza profunda, que diría el comercial de detergentes. Hay mucho que remojar, exprimir y tender al sol.
Si hemos de creer a su discurso, no es solamente el INE de ayer y hoy el que está percudido. No necesita ir muy lejos para encontrar asuntos pendientes de limpieza. ¿Quiere antiguos? El fraude de Ignacio Ovalle en Segalmex, quince mil millones de pesos en dos años. ¿Algo más reciente? El huachicol que su jefecito declaró inexistente, en donde quedan muchos cabos (tenientes, alféreces,capitanes,almirantes, coroneles, fierro viejo que vendan) por atar.
Pero de manos.
Si hubiera, eso que llaman voluntad política, la oficina de asesores de la presidencia de la República que coordina el publicista Jesús Ramíez Cuevas, productor de espectáculos televisivos matutinos con ridículas comparsas le podrían mostrar muchos otros casos.
Los conocen de cerca.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): No será sino hasta el fin de semana cuando conozcamos los resultados oficiales de una muy disputada elección por el dominio de la Knesseth, parlamento de Israel, reallizada el domingo. Gadi Eisenkot, del Yashar, partido nuevo que fundó hace dos años, se apresuró a decir que la era de Benjamin Netanyaju, el primer minisro de Israel con más tiempo en el cargo, ha terminado.No lo era, hasta anoche, real y definitivo.
El partido Yashar y el Likud de Netanyaju no son tan diferentes como pretenden interpretar los analistas foráneos. Ambos apoyan un radical y militarizado sionismo, rechazan la lógica solución de la convivencia de dos estados en Palestina, respaldan los ataques radicales sobre los territorios de donde vengan ataques contra Israel y apoyan los asentamientos judíos en la llamada franja occidental, esto es Judea y Samaria.
Sucede un poco lo mismo que pasa con los partidos norteamericanos: demócratas y republicanos acaban siendo dos versiones parecidas de la misma enchilada, que diría Fox.
En una región que tiene una tradición de centurias, que yo llamaría bíblica, la etapa actual que vivimos parece ser la menos propicia para que el conflicto palestino-israelí se resuelva pronto.
Independientemente de los resultados de las elecciones, que hasta ahora iban 50-50 para los dos aspirantes.



