La Carpeta:
1 de 10
 
La señora esposa del ladrón Bejarano, hoy perdonado por la varita mágica, olvida que si bien fueron electos mediante un proceso democrático, en ese proceso no se votó por llevar a México por el camino del socialismo del Siglo XXI que tanto ansían endilgarnos.
Carlos Chavarria
octubre 19, 2018, 5:16 am

Dentro de MORENA están enquistados algunos chavistas de pura cepa, como es el caso de la ahora diputada Dolores Padierna que disfrutaba mucho de hacer turismo político en Venezuela para exalatar primero a Chávez, luego a Maduro y comprometerse con que México también formaría parte de la revolución bolivariana.

Dolores Padierna suplió a Porfirio Muñoz Ledo en la presidencia de la cámara de diputados por problemas de agenda y olvidando su papel como tal lanzó la siguiente proclama: “…nosotros, debemos estar siempre seguros de que la posición del Ejecutivo no es la que regira en este recinto. La mayoría democrática de esta cámara cambiaremos el modelo económico porque para eso fuimos elegidos democráticamente”.

Hace este pronunciamiento en el peor momento, cuando recién pasará a las cámaras legislativas en México y en los EEUU el nuevo acuerdo comercial, acusando con ello muy poco tacto diplomático pero exhibiendo su verdadero rostro  de los que quieren destruir la economía y llevar al precipicio venezolano a los mexicanos.

Como acostumbra, López Obrador se quedó callado y no ha hecho comentario alguno al respecto con todo lo que ello implica en la creación de expectativas pesimistas para nuestro país en el contexto mundial.

La señora esposa del ladrón Bejarano, hoy perdonado por la varita mágica, olvida que si bien fueron electos mediante un proceso democrático, en ese proceso no se votó por llevar a México por el camino del socialismo del Siglo XXI que tanto ansían endilgarnos.

En las ofertas contenidas en los discursos de campaña y en las plataformas, tanto del propio partido MORENA como en el Proyecto de Nación 2018-2014 que elaboró el equipo de AMLO, nunca mencionaron con todas sus letras llevar a México por el mismo rumbo destructivo de Venezuela.

Estamos ante el mismo escenario autoritario y destructivo que marcó el presidencialismo del otrora partidazo, ese mismo modo de querer gobernar que causó la matanza del 68, el mismo que del que tanto abjuran estos personajes ahora chavistas refinados.

Olvidan que el tal chavismo no fue sino la  más pura demagogia sostenida en los altísimos precios del petróleo que nunca volverán y para nada reivindicaba a los pobres. Ese chavismo que lo único que hizo fue crear una nueva casta dorada de pericos socialistas con lujos de Donald Trump.

Venezuela no cambió su modelo económico. El chavismo destruyó lo poco de productivo que tenía ese gran país y, ahora están enfrentados al éxodo de 4 millones de venezolanos desencantados de la democracia chavista que tanto defiende y promueve la señora Bejerano.

La democracia no les ha entregado México para que realicen todos sus antojos socialistas.