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Con Barbosa como candidato de Morena contra el panista Banck, la contienda volverá a ser muy complicada.
Federico Arreola
diciembre 27, 2018, 7:50 am

"Odio a mi familia y adoro a los extraños". A veces en las familias de poder las cosas son como en cualquier otra.

Ricardo Raphael, en El Universal, cuenta que el accidente de helicóptero en el que perdieron la vida Martha Erika Alonso, gobernadora de Puebla, y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle podría representar:

1.- Además de la posibilidad de un nuevo y más apasionado enfrentamiento entre el PAN y Morena…

2.- El recrudecimiento de uno de esos absurdos conflictos familiares que tanto lastiman a sus protagonistas.

En resumidas cuentas, el columnista de El Universal dice que en el arranque de su carrera, Moreno Valle tuvo dos asesores principales:

1.- El “operador político genial”, Fernando Manzanilla Prieto —que en el pasado proceso electoral defendió la causa de Morena.

2.-  Y el “cerebro económico”, Luis Banck Serrato —orador casi neofascista en el homenaje a la pareja que perdió la vida.

El equipo (Moreno Valle, Manzanilla y Banck) se deshizo cuando Moreno Valle peleó con Manzanilla, entre otras razones porque este se casó con la hermana del fallecido senador, Gabriela Moreno Valle.

Tan mala era la relación que solo se veían, y con dificultades, en las comidas navideñas de la familia Moreno Valle, a la que Rafael y Martha Érika se dirigían cuando el helicóptero se accidentó.

Gabriela Moreno Valle, dicen quienes conocen la historia, no tenía buena relación con su cuñada, la gobernadora que lamentablemente murió el pasado 24 de diciembre.

Al parecer a Gabriela le incomodaba que Martha Erika tuviera, cuando Rafael fue gobernador, siempre más reflectores que el resto del grupo. Tan era así que Moreno Valle hizo gobernadora a su esposa, la señora Alonso, y no a su cuñado, el hoy diputado Manzanilla.

Así que si en Morena alguien tiene la genial idea de que nominando candidato a Fernando Manzanilla quedarán más que contentas las familias de Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso, probablemente se equivocará.

Ya que si los Moreno Valle podrían aceptar de buena gana al esposo de una integrante de la familia, seguramente los Alonso no estarán de acuerdo.

Para la familia Alonso, de clase media en Puebla —es decir, lejos del mayor nivel económico de los Moreno Valle y los Manzanilla—, como para el PAN poblano, el único candidato aceptable es el radical Banck, quien en su discurso lanzó a la multitud reunida a gritar contra Olga Sánchez Cordero, la secretaria de Gobernación que acudió como representante del presidente Andrés Manuel López Obrador.

Con Barbosa como candidato de Morena contra el panista Banck, la contienda volverá a ser muy complicada.

Resultará doblemente difícil si, en vez de Barbosa, Morena nomina al cuñado de Moreno Valle que este consideraba un traidor.

Sigo pensando que lo mejor para el partido de AMLO, si le interesa eliminar conflictos, es hacer en Puebla lo mismo que en Monterrey: no participar.

Como quiera que sea, si la derecha panista poblana, como lo está haciendo, usa a Moreno Valle y Martha Érika como banderas electorales, posiblemente ganarán las elecciones extraordinarias.

No es lo deseable: es lo esperable.