El primer año del mandato actual de Donald Trump rompió el récord con el número más alto de muertes de inmigrantes bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés): 31 en 2025. Más que las administraciones republicanas anteriores, las cuales ya habían superado a las demócratas en esta situación; publica MILENIO.
Los informes oficiales consultados por MILENIO revelan que eso es casi el doble que los 18 que fallecieron en centros de detenciones del ICE por diversas causas en 2020, durante la pandemia de covid-19 y también en el primer gobierno del Presidente.
La mandataria Claudia Sheinbaum anunció hace unos días que México tomará medidas diplomáticas y legales por las muertes recientes de 14 connacionales bajo custodia de la ‘migra’ estadunidense. El futuro secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, ya prepara la estrategia a seguir.
Pero esto apenas comienza, y el registro de 2025 podría quedar pulverizado, pues sólo en el primer trimestre de 2026 han muerto 14 personas, lo que configura una tendencia que, si se mantiene, apunta a que este segundo año podrían fallecer alrededor de 56, cinco veces más que en 2024, el último año de Joe Biden.
La cifra conjunta de 2025 y 2026 alcanza ya 45 decesos, casi el doble de los 26 de los cuatro años de Biden y prácticamente lo mismo que los 46 de la primera administración de Trump.
Bajo lo que el gobierno llamó Ley Grande y Hermosa (Big Beautiful Bill), el Congreso aprobó un presupuesto de 70 mil millones de dólares para contratar a miles de agentes, como oficiales de arrestos y deportación, y para ampliar los espacios de detención.

Todo esto trajo consecuencias indignas para los migrantes. Los grupos de derechos humanos y la prensa informan que el rápido aumento de arrestos de la campaña contra los migrantes provoca hacinamiento, condiciones insalubres y problemas con la alimentación y el acceso a la atención sanitaria.
Algunos ex miembros del ICE han declarado a medios que el aumento de la población cautiva, la disminución de la supervisión, el incremento de los arrestos callejeros y comunitarios, más las continuas dificultades para dotar de personal a los equipos médicos provocarán más muertes.

En la recta final de la presidencia de Joe Biden, el National Immigrant Justice Center denunció durante septiembre de 2024 que:
“Las cifras detrás del sistema de detención de inmigrantes ofrecen una visión de las profundidades de la inhumanidad que experimentan a diario quienes se encuentran detenidos y los importantes costos públicos que esto implica”.
La organización particularizó que esto ocurre “a medida de que más dinero de los contribuyentes se destina a empresas penitenciarias privadas, que se benefician cada año de contratos de detención”.
Por eso recomendó “detener los esfuerzos para expandir el sistema y eliminar gradualmente el uso de la detención de inmigrantes”.
El gobierno que entró está haciendo exactamente lo contrario.
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