México se ubicó entre los diez países del mundo con mayores previsiones de necesidad legal de fentanilo para 2026, de acuerdo con los registros publicados el 2 de junio por la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), organismo responsable de supervisar el cumplimiento de los tratados internacionales sobre drogas; publica MILENIO.
Las cifras oficiales, a las que MILENIO tuvo acceso, colocan a México en la octava posición mundial, con una previsión de 46 mil gramos de fentanilo para uso médico y científico.
Países que luchan contra el tráfico de fentanilo
La lista es encabezada por Estados Unidos con 731 mil 341 gramos, seguido de Bélgica con 533 mil gramos, Alemania con 500 mil gramos, Rusia con 90 mil gramos, Brasil con 57 mil 824 gramos, Austria con 55 mil gramos, Países Bajos con 52 mil gramos e Israel con 40 mil gramos.
Estas cantidades corresponden al volumen máximo que cada país justifica para cubrir necesidades legítimas de salud, investigación científica, fabricación farmacéutica e inventarios estratégicos durante un año.
El sustento legal de las previsiones
Las previsiones tienen sustento jurídico internacional en la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961, que establece que los gobiernos deben presentar anualmente a la JIFE estimaciones sobre las cantidades de estupefacientes que serán consumidas con fines médicos y científicos, utilizadas para fabricar otros medicamentos, mantenidas en existencias o destinadas a reservas especiales.
El artículo 19 de la Convención señala que los Estados deben informar “anualmente a la Junta, respecto de cada uno de sus territorios, del modo y en la forma que ella establezca y en formularios proporcionados por ella, sus previsiones” sobre la cantidad de estupefacientes que será consumida con fines médicos y científicos, así como los volúmenes destinados a procesos industriales, inventarios y reservas especiales.
Una vez revisadas y aprobadas, esas previsiones adquieren relevancia práctica porque sirven de referencia para el comercio internacional de sustancias controladas.
La importancia de estas cifras va más allá de una simple estadística, pues la propia Convención establece que los totales aprobados permiten determinar la cantidad máxima de estupefacientes que un Estado puede adquirir mediante importación o fabricación legal.
Además, el artículo 21 dispone que la producción o importación anual de cada narcótico no puede exceder las cantidades autorizadas dentro de las previsiones correspondientes.
En otras palabras, las cifras reportadas por los gobiernos se convierten en un techo legal para la disponibilidad de estas sustancias dentro de cada país, de modo que si una nación requiere cantidades superiores durante el año, debe presentar previsiones suplementarias y justificar técnicamente el incremento ante la JIFE.
¿Cómo se determina la necesidad de fentanilo en México?
En México, el procedimiento para integrar estas previsiones involucra a la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
Las empresas que producen, importan o utilizan medicamentos y materias primas que contienen estupefacientes, psicotrópicos o precursores químicos, deben presentar anualmente un aviso de previsiones donde informan las cantidades que utilizarán durante el año siguiente.
“El trámite sirve para informar las cantidades de materias primas o medicamentos que sean o contengan estupefacientes, psicotrópicos y precursores químicos que las empresas utilizarán durante el año siguiente.
La información proporcionada sirve para reportar como país la previsión de las cantidades que serán utilizadas; estas cantidades son revisadas previo al otorgamiento de los permisos de importación y adquisición”, señala la Cofepris en su portal.
La autoridad sanitaria utiliza esa información para construir la estimación nacional que posteriormente es reportada a los organismos internacionales.
De acuerdo con la descripción oficial del trámite, los datos proporcionados sirven para determinar las cantidades que serán utilizadas en el país y son revisados antes de autorizar permisos de importación y adquisición.
¿Qué es el fentaniulo?

La Cofepris define al fentanilo como “un opioide sintético clasificado en la Ley General de Salud como un estupefaciente cuyo uso médico es legal y está regulado y vigilado por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).
Estimaciones legales para equilibrar acceso y control
La presencia de México en el grupo de países con mayores requerimientos legales de fentanilo debe entenderse dentro de un contexto sanitario y regulatorio.
La Guía para estimar las necesidades de sustancias sometidas a fiscalización internacional, elaborada conjuntamente por la JIFE y la Organización Mundial de la Salud (OMS), explica que estas previsiones son herramientas técnicas diseñadas para equilibrar dos objetivos: garantizar el acceso de los pacientes a medicamentos esenciales y evitar que sustancias controladas sean desviadas hacia mercados ilícitos.
Según la guía, los gobiernos están obligados a calcular anticipadamente las cantidades que necesitarán durante un año y a justificar esas cifras con información verificable.
Posteriormente, la JIFE examina las estimaciones y las publica para que sirvan como referencia a exportadores, importadores y autoridades regulatorias.
El documento advierte que una previsión insuficiente puede provocar desabasto de medicamentos para pacientes con dolor severo, enfermedades terminales, trastornos neurológicos u otras condiciones que requieren tratamientos controlados.
Por el contrario, una estimación excesiva puede generar acumulación de inventarios, desperdicio de recursos y mayores riesgos de desvío hacia circuitos ilegales.
La JIFE sostiene que obtener información precisa sobre las necesidades legítimas de un país es un requisito indispensable para asegurar la disponibilidad adecuada de estas sustancias.
Por ello, junto con la OMS, desarrolló metodologías destinadas a mejorar la calidad de las estimaciones nacionales y reducir errores de cálculo.

Métodos para calcular las necesidades
La guía identifica tres métodos principales para calcular las necesidades de estupefacientes:
El primero utiliza registros históricos de consumo
El segundo se basa en información proveniente de hospitales y centros médicos
El tercero toma como referencia la incidencia de enfermedades y los protocolos clínicos requeridos para atenderlas.
La OMS y la JIFE consideran que el método basado en la morbilidad es el más cercano a las necesidades reales de la población porque incorpora información epidemiológica sobre las enfermedades que requieren tratamiento con sustancias controladas.
Sin embargo, también es el más complejo y exige sistemas de información sanitaria más desarrollados.
Otro aspecto relevante señalado por la guía es que las previsiones no representan necesariamente la totalidad de la demanda potencial de una población.
El documento distingue entre las cantidades que serían necesarias para atender a todos los pacientes que requieren tratamiento y aquellas que realmente pueden suministrarse a través de la infraestructura sanitaria disponible en cada país.
Factores como la capacidad hospitalaria, la disponibilidad de médicos capacitados, los sistemas de distribución farmacéutica y el acceso efectivo de los pacientes influyen directamente en las cifras que terminan siendo reportadas ante la JIFE.
Por ello, una previsión no solo refleja necesidades médicas, sino también la capacidad operativa de un sistema de salud.

Un debate más allá del narcotráfico
La guía también subraya que el debate internacional sobre sustancias controladas no se limita al combate contra el narcotráfico.
Durante años, la JIFE ha documentado profundas desigualdades en el acceso a medicamentos opioides para el tratamiento del dolor.
Mientras algunos países concentran gran parte del consumo mundial de estos fármacos, millones de personas en otras regiones enfrentan dificultades para acceder a tratamientos básicos.
De esta manera, la previsión mexicana de 46 mil gramos de fentanilo para 2026 constituye un indicador de las necesidades médicas y científicas que el país estima cubrir de manera legal durante el próximo año.

Países con mayores previsiones legales de fentanilo para 2026
País: Fentanilo 2026 (gramos)
Estados Unidos: 731,341
Bélgica: 533,000
Alemania: 500,000
Rusia: 90,000
Brasil: 57,824
Austria: 55,000
Países Bajos: 52,000
México: 46,000
Israel: 40,000
Foto portada: Archivo



