Las grandes empresas manufactureras de Norteamérica están ampliando su cartera de proveedores en México y aumentando sus compras de bienes, así como de servicios, industriales ante la próxima revisión del Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC); informó MILENIO.
Un análisis del Centro de Articulación Productiva de la Industria Manufacturera (Capim) y la Industria Nacional de Autopartes (INA) muestra que las compañías ya comenzaron a prepararse para una nueva etapa de integración regional, fortaleciendo, desde ahora, sus cadenas de suministro dentro de Norteamérica.
De acuerdo con el análisis, ya hay más de 2 mil 256 requerimientos reales de compra en componentes, procesos de manufactura, servicios industriales, logística y proveeduría especializada, las cuales representan oportunidades de negocio por más de 15 mil 700 millones de dólares.

Los resultados muestran una tendencia clara hacia la regionalización de las cadenas de suministro, impulsada por factores que van más allá de la reducción de costos.
Asimismo, la resiliencia operativa, la seguridad de suministro y el fortalecimiento del contenido regional están ganando peso dentro de los criterios de compra de las grandes corporaciones.
Entre los principales hallazgos destaca que las empresas están ampliando deliberadamente su base de proveedores, fortaleciendo capacidades regionales y extendiendo su demanda hacia actividades que tradicionalmente no estaban en el centro de las estrategias de abastecimiento.
Las oportunidades también se están expandiendo hacia servicios industriales, mantenimiento, logística, automatización y proveeduría indirecta.
¿Qué está comprando la industria?
El análisis revela una fuerte concentración de requerimientos en sectores clave para la actividad manufacturera de Norteamérica; entre ellos destacan:
- Maquinados y metalmecánica.
- Componentes electrónicos y arneses.
- Plásticos.
- Resinas y procesos de inyección.
- Estampados.
- Soldadura.
- Transformación de metales.
Además, se observa una creciente demanda de:
- Empaques y materiales industriales.
- Logística y transporte especializado.
- Servicios industriales y MRO (mantenimiento, reparación y operaciones).
- Soluciones de automatización.
- Procesos productivos especializados.
Por otro lado, para el Capim, este comportamiento confirma que la nueva etapa de integración industrial está generando oportunidades para una gama cada vez más amplia de empresas mexicanas, incluyendo aquellas dedicadas a servicios técnicos y especializados.

El análisis también identifica cinco tendencias relevantes:
- La industria ya se está preparando para la revisión del T-MEC.
- Las grandes compañías amplían sus redes de proveedores para fortalecer el contenido regional.
- La resiliencia y la seguridad de suministro son tan importantes como el costo.
- El nearshoring impulsa actividades más allá de la manufactura tradicional.
- México cuenta con una oportunidad para incrementar su participación en las cadenas de suministro de Norteamérica.
Por su parte, René Mendoza, presidente nacional del Capim, señaló que la transformación observada no responde únicamente a un aumento en el volumen de compras, sino a un cambio en la manera en que las empresas diseñan sus cadenas de suministro y seleccionan a sus socios estratégicos.
Según la organización, la eventual revisión del T-MEC podría acelerar aún más el desarrollo de proveedores locales y el fortalecimiento del contenido regional.
Mientras tanto, la evidencia recopilada muestra que este proceso ya está en marcha y que las empresas están tomando decisiones anticipadas para adaptarse a una integración productiva más profunda entre México, Estados Unidos y Canadá.
Foto portada: @JCBakerMX



