En el marco del 90 aniversario del natalicio de Marysole Wörnez Baz, el Museo de Arte Moderno presenta la exposición Marysole Wörner Baz. Redenciones marginales, la cual pretende abrir una nueva lectura crítica sobre una artista fundamental, aunque poco conocida; publica MILENIO.
Como explica el curador Carlos Segoviano, se trata de “un homenaje póstumo a los 90 años del natalicio de esta artista, que si bien es bastante singular en el medio mexicano, fue cercana a personas de la cultura como Margarita Nelken y Remedios Varo. Su obra está en acervos importantes tanto públicos como privados, pero consideramos que necesitaba una nueva revisión crítica y aprovechamos precisamente este aniversario de su natalicio para montar esta exposición”.
Con 72 piezas, entre pintura, gráfica, escultura y material documental, la muestra forma parte del programa de actividades del Mes del Orgullo LGBTTTIQ+ en México, debido a que recupera la participación de la artista en los primeros movimientos culturales de la diversidad sexual del país, enfatizó el doctor en historia del arte.
“Se enmarca perfectamente en el mes de la diversidad, por lo que esta exposición se hace en comunión con el Festival Internacional por la diversidad sexual. Es una de las exposiciones que clausura el festival previo a la marcha”.
La exposición dialoga con la historia de la diversidad sexual y con las lecturas posibles de su obra desde ese campo. Segoviano señala que Marisol participó en “las primeras exposiciones de la cultural gay incluso en ediciones previas a las que ya se montan desde hace 39 años en el Museo Universitario del Chopo. Su presencia en ese tipo de espacios da cuenta de una relación más amplia con comunidades y sensibilidades que hoy buscan ser nombradas y reconocidas”.

También recuerda que, aunque la artista “no recreara temas directamente sobre sexualidad, siempre presentó parejas, algunas del mismo género y hasta triadas. De hecho, tenemos una sección donde puedes ver a personajes que se ve que son parejas, en un momento en el que se estaba abriendo la posibilidad de presentar parejas del mismo sexo”.
Salvador Irys, coordinador del Festival Internacional por la Diversidad Sexual, aplaudió que la muestra sea una oportunidad para reconocer a quienes construyeron el camino: “Hoy, sobre todo en junio que todo se pinta de colores, se habla de inclusión y en los lugares cuelgan banderas de arcoíris, reconocemos a estas personas que en contextos que no eran tan favorables nos ayudaron a que hoy pudiéramos estar aquí, con nuestra identidad. Es para nosotros importante celebrar la diversidad sexual, porque hay que nombrarlo así”.
Seis décadas de creación
El curador del Museo de Arte Moderno aclaró que la muestra no se planteó como una retrospectiva convencional, sino como una forma de recorrer seis décadas de creación para mostrar las tensiones internas de su lenguaje visual.

“Sin intentar hacer una retrospectiva, consideramos que era importante abarcar las seis décadas de creación artística de Marysole. La exposición más que núcleos tiene dos caras. Cuando uno recorre el primer pasillo se va a encontrar con obras de carácter melancólico, triste, muy oscuras, con personajes del ámbito popular o en condiciones de pobreza o marginación, y cuando uno da la vuelta a la sala, se va a encontrar con creaciones muy prístinas, muy brillantes, con bastante textura, paisajes, que además parecen ser un canto a lo divino”.
Segoviano también subrayó que esa dualidad no sólo está en la pintura, sino en toda su producción: “Su trabajo escultórico también se transforma de masas muy voluminosas a personajes o formas muy delgadas, muy sintéticas e incluso algunas dinámicas que poseen movimiento”.
Esa transformación, explicó, permite entender que la obra de Marysole no pertenece a un solo registro, sino a varios estados de ánimo, búsquedas formales y momentos vitales.

La selección de obra, añadió, fue posible gracias a piezas donadas por la propia artista, materiales del programa de Pago en Especie de la Secretaría de Hacienda y Crédito Púbico, y a un conjunto documental poco conocido.
“Decidimos optar por elegir parte de las obras que la propia Marysole donó al INBAL, así como las del Programa de Pago en Especie de la SHCP. También tenemos, casi de forma inédita, una serie de trabajos y documentación de la historiadora Graciela Car Topher. Ese acervo permite mirar a Marysole con más amplitud y reconocer las redes intelectuales que acompañaron su trayectoria”.

Al final, enfatizó Segoviano, esta muestra se entiende como una deuda saldada con la artista y con el propio museo: “El Museo de Arte Moderno tenía pendiente con Marysole esta exposición individual. Además, es una oportunidad importante para que pueda ser conocida por nuevas generaciones”.
La exposición Marysole Wörner Baz. Redenciones marginales se podrá visitar hasta el 25 de octubre de 2026 en el Museo de Arte Moderno, de martes a domingo, de 10:00 horas a 18:00 horas.
Foto portada: Araceli López / MILENIO



