Por Félix Cortés Camarillo
Hay que reconocerle a la UNAM, a su entidad de contención de daños, la habilidad y prestancia con la que resolvió la gravísima crisis,surgida al descubrirse acciones fraudulentas en el proceso de exámenes de admisión para poder acceder a las plazas de licenciatura que la UNAM podía ofrecer. El ingenio de la picaresca juvenil se alió con el desarrollo tecnológico para facilitar las trampas que la mayoría de los estudiantes pone en práctica, en todo el mundo y en todas las escuelas, para burlar el critico vigilar de los maestros.
En tiempos de una UNAM más bronca, menos domesticada, la de los porros, esa que la señora presidente con A de mujer conoció de cerca y recuerda con nostalgia, el problemón hubiera llegado como endenantes, a tomas de la rectoría, pedradas en la frente a un presidente audaz y, en extremo, a la renuncia del rector y largos períodos de ese asueto que llaman huelga. No pasó nada, se hicieron nuevos exámenes personalmente vigilados, y se acabó el tema. Solamente renunció Patricia Dávila, Secetaria General.
A la domesticación del estudiantado, de suyo rebelde, ha contribuido la subrepticia y casi inadvertida reforma educativa, que nuestro país ha sufrido desde la llegada de la doctrina de abrazos en lugar de balazos. En el campo educativo, paternalmente, el populismo se manifiesta en la teoría de que el sol sale para todos, y que la educación no es solamente un derecho de los mexicanos sino también una obligación inevitable del Estado.
Un pupitre para cada dos nalgas, obligatoriamente.
De esa forma se instauró en la educación primaria el pase automático de todos los alumnos al grado siguiente superior, aunque no conocieran ni la o por lo redondo, ni el libro de geografía por lo cuadrado, ni la regla de multiplicar del 2, ni obtuvieran el mágico 6 de 10 posibles en la tarjeta de calificaciones. Pasan de año porque pasan. Y no me vengan conque la escuela es para aprender.
Más para arriba, de esta manera, los aspirantes a inscribirse en la UNAM para una licenciatura, que llegaron por el llamado Pase Reglamentado (como los alumnos de la tabla del 2) provenientes de las 9 escuelas Nacional Preparatoria y 6 CCHs, entraron sin prueba de conocimientos: de los 50,113 que ya van rumbo a una licenciatura en la UNAM 28,151 lo hicieron por el tobogán. 56%. Como decíamos en los billares Lontananza, sin tocar baranda.
Van a pasar muchos años, irrecuperables, en que comencemos a darnos cuenta del paupérrimo nivel de conocimientos que estos licenciados en ingeniería, medicina, química o física mostrarán en la práctica. De paso, profundizando la diferencia entre los egresados de las universidades de paga y las “del gobierno”, que cobran menos.
Sobre ese rumbo los facinerosos que nos gobiernan en los estados están haciendo cola en la ventanilla de quedabien. Samuel García, el mentirosillo gobernador de Nuevo León, ya anunció su intención de solicitar al rector de la universidad del estado, que las escuelas preparatorias que mi primera universidad tiene, los que se agrupaban bajo el digno nombre de Colegio Civil, eliminen el examen de admisión para entrar a sus aulas. Sin conocerlo, estoy cierto de que el Dr. Santos Guzmán López encontrará la manera de explicarle a Sammy, lo que significa la A en el nombre de nuestra UANL. Si no lo entiende, que lo respete.
Ahora, la palabra examen viene del latín y quiere decir medir, pesar,exigir, examinar; originalmente era la palabra que nombraba la aguja de una balanza; en su sentido moderno es el método que, de manera consciente o no, calificamos las aptitudes de un individuo para encargarle una tarea, darle un empleo, confiarle un bien, dejar en sus manos nuestro patrimonio.
Al final de cuentas, las elecciones a puestos públicos no son más que un examen complejo de ética, civismo, capacidad y vocación de servicio.
Que no sepamos aplicarlos cabalmente….es otro asunto. Que no enseñan en la escuela.
PILON PARA LA MAÑANERA DEL PUEBLO (porque no dejan entrar sin tapabocas): El otro día me comentó alguien que estimo, que el anuncio del senador Insunza, de la pandilla de los diez de Rocha Moya, pidiendo que lo borraran de la lista de la bancada de Morena era un fuerte golpe al cuatrote y su presidente con A de mujer.
No veo que estén muy preocupados y pasando aceite en Palacio Nacional. Más bien les vino como anillo al dedo, por recordar al barón de Macuspana.
En Morena ya no hallaban cómo deshacerse de esta rémora. Me refiero a Insunza.



