El titular de la Secretaría de Hacienda, Édgar Amador, sostuvo que el país está en el camino correcto hacia una economía más próspera y tiene una deuda pública «en una senda perfectamente sostenible»; informó MILENIO.
El responsable de las finanzas públicas asistió este domingo a la reunión plenaria de los diputados de Morena en el Palacio de San Lázaro, donde advirtió que el crecimiento per se no debe ser el objetivo, sino que sea con bienestar compartido entre las mexicanas y los mexicanos.
Finanzas sólidas para reducir la pobreza
Subrayó asimismo que el salario mínimo aumentó 161 por ciento en los últimos ocho años de manera paralela con una reducción récord en la tasa de desempleo para consolidar un mercado laboral sólido y fuerte.
“Tenemos una mejor distribución del ingreso y una baja en la pobreza laboral; esto es muy importante porque no basta con trabajar para salir de la pobreza, pues durante décadas los mexicanos trabajaban y no salían de la pobreza, porque los salarios no eran suficientes”, dijo.
Amador reafirmó asimismo la reducción de la pobreza desde 2018, con 13.5 millones de mexicanos menos superando esa condición, y dijo que para lograr tales resultados se necesita tener finanzas públicas muy sólidas.
Informó en ese sentido que los ingresos tributarios al corte de 2026 representan 15.6 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual representa un récord histórico, pues nunca se había alcanzado ese nivel de recaudación.
Además, afirmó que México registró en el segundo trimestre de 2026 el crecimiento más sólido desde 2020 (2.1 por ciento) y que la inflación durante la actual administración es la más baja de las últimas décadas (3.1 por ciento).
Bajan requerimientos financieros del sector público
Pese a los cuestionamientos de especialistas y opositores que acusan un histórico nivel de endeudamiento superior a los 19 billones de pesos, el secretario aseguró que el país tiene una deuda pública en niveles manejables.
Incluso, indicó, los requerimientos financieros del sector público se han reducido de 5.8 a 4.1 por ciento, muy por debajo de economías de desarrollo similar y del promedio de América Latina y de los países de la OCDE.
“Estamos en 51.1 por ciento en los requerimientos financieros; la deuda pública amplia como porcentaje del PIB, estamos en niveles manejables, muy por abajo de los promedios internacionales y de los promedios históricos”, insistió.
Amador confirmó la decisión de impulsar una estrategia muy ambiciosa en materia de inversión pública con alrededor de 5.6 billones de pesos para el resto de la administración mediante nuevos esquemas para la inversión mixta entre el gobierno y el sector privado, sin ceder la propiedad ni el control de los activos públicos, y a fin de lograr un crecimiento económico y una reducción de la desigualdad en un marco de disciplina fiscal.
Ello, con el principal enfoque en puertos, salud, agua, aeropuertos y educación.
Foto portada: Cuartoscuro



