Por Valeria Riaño // IAQuemada
Barajar cartas no es tener full de ases. Cuando creyeron que tenían todas las respuestas, cambiaron todas las preguntas. Filtrar listas es de la vieja política, andar en lo oscurito. Lo único público es lo dicho precisamente público por Jorge Álvarez Máynez en marzo de este año: Mariana Rodríguez, Luis Donaldo Colosio, Martha Herrera, Héctor García, Alma Rosa Marroquín, Miguel Flores, Raúl Lozano y Félix Arratia. De todos ello, la única que optó también públicamente por la alcaldía de Monterrey, es Martha Herrera. Colosio ya se decantó por Sonora, por eso el post de Arturo Durazo en su contra.
@espejonegromx La vieja política de tapados, corcholatas, listas y dedazos Por Valeria Riaño // IAQuemada Félix Arratia no encabeza la conversación sucesoria de Movimiento Ciudadano. Eso no necesariamente significa que esté fuera del juego. En política, a veces la mejor posición no es aparecer primero, sino permanecer disponible cuando los primeros comienzan a desgastarse. Félix Arratia no apareció en la lista. Precisamente por eso hay que mirarlo. #MC #samuelgarcía #félixarratia
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Baltazar Martínez, dirigente estatal de Movimiento Ciudadano, agregó combustible: Mariana, Colosio, Mike Flores y Héctor García están en la conversación. Mientras MC deja correr nombres, Félix Arratia ocupa una posición bastante más intrigante: no encabeza la conversación pública, pero empieza a colocarse exactamente donde tendría que estar quien pretende convertirse en solución cuando los favoritos comiencen a acumular problemas.
Félix Arratia no apareció. Y precisamente por eso conviene mirarlo.
Porque Arratia no está fuera del tablero. Jorge Álvarez Máynez ya lo había colocado entre los perfiles de Movimiento Ciudadano con posibilidades para 2027. Desde entonces tampoco permaneció inmóvil. Dejó Juárez y aterrizó en la estructura central del gobierno. Primero en la coordinación del Gabinete de Igualdad y después como secretario de Igualdad e Inclusión. El movimiento puede parecer administrativo solamente si se observa con inocencia burocrática. Políticamente significa otra cosa: Félix dejó de ser un alcalde encapsulado territorialmente para convertirse en un funcionario con capacidad de recorrer todo Nuevo León.
Su problema para competir por la gubernatura nunca fue exclusivamente de estructura. Era de conocimiento estatal. La Secretaría de Igualdad le proporciona precisamente eso: territorio, exposición, contacto con alcaldes, organizaciones, beneficiarios y comunidades. Arratia está siendo desmunicipalizado. Y entonces aparece la pregunta inevitable: ¿para qué?
Si Movimiento Ciudadano postula a Mariana para suceder inmediatamente a Samuel García, la oposición recibirá gratuitamente el argumento probablemente más poderoso de toda la campaña. No necesitará discutir sofisticadamente sobre movilidad, deuda, contaminación, presupuesto, Metro o confrontaciones legislativas. Bastarán unas cuantas palabras: Samuel quiere heredarle Nuevo León a su esposa.
El problema trasciende cualquier discusión jurídica sobre nepotismo. Es mucho más profundo porque afecta la identidad política sobre la que Movimiento Ciudadano construyó su crecimiento. MC se presentó durante años como antagonista de la “vieja política”. Samuel convirtió esa expresión en marca, adversario y explicación universal de prácticamente todos los males de Nuevo León. Pero una sucesión matrimonial permitiría al PRI, PAN y Morena realizar una extraordinaria pirueta discursiva: devolverle la etiqueta. La vieja política ya no sería ellos. La vieja política sería el gobernador intentando dejar como gobernadora a su esposa.
Una candidatura de Mariana transformaría además la elección de 2027 en un referéndum sobre Samuel García. Cada problema acumulado durante seis años podría ser transferido a ella. La oposición no tendría que derrotar exclusivamente a Mariana, competiría contra Samuel por interpósita candidata. Y existe un antecedente electoral imposible de borrar: Mariana ya perdió Monterrey en 2024 frente a Adrián de la Garza. Por eso su ecuación electoral resulta paradójica. Posee los positivos más altos de MC, pero también puede desarrollar los negativos más altos.
Ahí comienza a crecer Arratia. Su mayor activo podría terminar siendo aquello que hoy parece una debilidad: no es Mariana, no es Colosio y todavía no posee una marca política suficientemente grande como para generar rechazo equivalente. Puede ofrecer continuidad sin parentesco; samuelismo sin matrimonio; relevo sin herencia. Para Movimiento Ciudadano esa diferencia puede adquirir un valor extraordinario. Samuel necesita encontrar un candidato capaz de conservar los activos de su administración sin necesariamente heredar todos sus pasivos.
Arratia tendría que ganar con Samuel. La diferencia no es menor cuando lo que se disputa no solamente es la gubernatura, sino el llamado año siete: cuánto poder conserva un gobernador después de entregar Palacio. Las elecciones no se ganan solamente sumando positivos. También se ganan administrando negativos. Y conforme una candidatura adquiere conocimiento prácticamente universal, reducir rechazo puede resultar mucho más difícil que aumentar reconocimiento. Félix Arratia tiene espacio para crecer.



