La Fiscalía de los Estados Unidos logró obtener una acusación federal con 13 cargos criminales en contra de cinco personas, cuatro estadunidenses y un mexicano, por su involucramiento en el tráfico de armas para el Cártel de Sinaloa en México; publica MILENIO.
De acuerdo con el expediente, en poder de MILENIO, Loyd Walter Hall, un ciudadano estadunidense originario de Amarillo, Texas, y dueño de la armería Wildman Armaments, encabezó la operación que duró aproximadamente desde 2024 hasta febrero de 2026.
El estadunidense presuntamente colaboró con sus compatriotas Omar Velazquez, Catlyn Ann Townsend y Johnnie Wayne Corbett y el mexicano Jesús Quezada Meza, para mandar varias pistolas y al menos un rifle calibre .50 hacia México, a miembros del Cártel de Sinaloa.
¿De qué acusan a los sospechosos?
Los cargos incluyen tráfico de armas, tráfico de fentanilo y conspiración para proveer apoyo material a una organización terrorista, con penas que podrían llegar hasta prisión de por vida.
Según la narrativa de la Fiscalía estadunidense, Jesús Quezada se dedicaba a realizar pedidos de armas de fuego específicas,mientras que los ciudadanos estadunidenses adquirían las armas para después ponerlas en manos de los traficantes mexicanos.
Investigación que llevó a la red de tráfico de armas
La Agencia de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos obtuvo varias comunicaciones en las que el mexicano Jesús Quezada realizaba los pedidos de armas y los estadunidenses respondían si contaban con ellas o podían conseguirlas.
“Hermano, tendrás Glock 380 y Glock 17, 9mm?”, preguntó el 20 de mayo de 2024 Jesús Quezada, a lo que Loyd Walter Hall respondió diciendo “no en este momento, pero estoy seguro de que conseguiré una.”
Otra conversación revela que una persona, aún no identificado, pero quien se presume que es un operador del Cártel de Sinaloa, solicita rifles calibre .50 para enfrentamientos con autoridades mexicanas luego de que le fueron aseguradas varias armas de dicho calibre.
“¿Cómo es que perdieron un 50?”, pregunta Loyd Hall.
“Entramos en una pelea contra unos sandcat del ejército mexicano. Se lo llevaron, pero destruí los sandcat. Con mi Barrett de un disparo, con 80 disparos, con mi mira”, responde el miembro del cártel.
¿Qué se sabe de los presuntos traficantes?
Hall, Quezada, Velazquez y Corbett ya fueron arrestados y se encuentran sujetos a proceso, además de que se les incautaron 169 armas de fuego, dos ametralladoras y munición que se dirigía a manos del Cártel de Sinaloa.
Catlyn Ann Townsend fue arrestada pero liberada bajo medidas cautelares, aunque ha sido llamada de vuelta para avanzar con los procedimientos para un juicio o un acuerdo de culpabilidad.
Foto portada: DOJ / MILENIO



