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Tras una investigación de poco más de dos años, el Departamento de Justicia y la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) lanzaron una operación conjunta para desarticular una red de lavado de dinero de la organización criminal de los Los Zetas, que se había consolidado en la industria de las carreras de caballos.
Staff
junio 12, 2012, 8:32 pm

Tras una investigación de poco más de dos años, el Departamento de Justicia y la Agencia Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) lanzaron una operación conjunta para desarticular una red de lavado de dinero de la organización criminal de los Los Zetas, que se había consolidado en la industria de las carreras de caballos.

Este martes el Departamento de Justicia presentó ante una corte federal con sede en la ciudad de Austin, Texas, cargos criminales contra Miguel Ángel Treviño Morales, alias “El Z-40”, uno de los dos principales líderes de la banda criminal de “Los Zetas”, contra sus hermanos Óscar Omar Treviño Morales, alias “El Z-42”; José Treviño Morales y otras 12 personas pertenecientes al cártel, por formar parte de una conspiración para lavar dinero procedente del tráfico de cocaína, mariguana y otras drogas hacia Estados Unidos.

En la acusación, de la que EL UNIVERSAL posee copia, se asegura que “Miguel Ángel Treviño y Óscar Omar Treviño utilizan a su hermano José Treviño, quien vive en Estados Unidos, así como a otros contactos, para que les ayuden a lavar dinero procedente de la venta de drogas por medio de la compra de caballos americanos cuarto de milla”.

Durante los primeros minutos del martes decenas de agentes federales irrumpieron en las instalaciones de la empresa Tremor Enterprises, propiedad de José Treviño Morales, en los estados de Oklahoma y Nuevo México, en un operativo que incluyó la movilización de helicópteros y unidades terrestres. En la operación fueron detenidos José Treviño y varios de sus socios.

A través de esa compañía, dedicada a la crianza de equinos y propiedad de José Treviño Morales, el cártel logró durante años mover enormes sumas de dinero comprando sementales y ganando algunos de los derbis para cuarto de milla más importantes.

Aprovechando las ganancias de “Los Zetas”, la residencia legal de José Treviño y el conocimiento en la materia de su socio Ramiro Villarreal, Tremor Enterprises compró un rancho en Oklahoma con aproximadamente 300 sementales y yeguas. De acuerdo con la publicación, en apenas tres años la compañía ganó tres de las carreras más importantes del medio con premios que sumaron hasta 2.5 millones de dólares.

El Departamento de Justicia consideró que la estrategia de los hermanos Treviño Morales sirvió como puerta de entrada a Estados Unidos para uno de los cárteles más peligrosos de México.

Según la acusación, mientras los hermanos Miguel Ángel y Óscar enviaban parte de las ganancias ilícitas de la venta de drogas, José y su esposa Zulema Treviño se encargaban de comprar, entrenar, alimentar e inscribir en carreras a los caballos.

El cártel de “Los Zetas” presuntamente destinó alrededor de un millón de dólares mensuales para comprar caballos cuarto de milla en Estados Unidos.

Las autoridades supieron por primera vez de las actividades de la empresa en enero de 2010, cuando los hermanos Treviño pagaron más de un millón de dólares en un solo día por dos yeguas para crianza.

José Treviño, hermano de “El Z-40”, está ahora tras las rejas, pero el final para quien fuera su socio, Ramiro Villarreal, fue mucho peor.

Según “The New York Times”, en 2010 Villarreal fue detenido por la DEA y aceptó trabajar como informante. Sin embargo, cinco meses después sus restos fueron hallados en un vehículo incendiado en una carretera de Nuevo Laredo, Texas.

Las pistas sobre los vínculos de Tremor Enterprises con “Los Zetas” comenzaron a aparecer hace unos tres años, cuando José Treviño gastó cerca de tres millones de dólares en caballos cuarto de milla, incluido uno de nombre Cártel Número Uno (Number One Cartel). Desde entonces, el hermano del líder del cártel comenzó a trabajar con algunos de los más relevantes criadores, entrenadores e intermediarios de la industria de las carreras de caballos en EU.

Según las autoridades estadounidenses, la empresa no siempre usaba su nombre en los caballos que poseía o en las carreras en las que participaban, presuntamente para evitar atraer la atención tanto de las agencias de seguridad como de las autoridades hacendarias.

Negocios y placer

Las agencias de seguridad que le han seguido la pista al cártel de “Los Zetas” y sus liderazgos aseguran que las carreras de cuarto de milla son uno de los pasatiempos favoritos de Miguel Ángel Treviño, y a pesar de vivir como prófugo el narcotraficante se las ha arreglado para mantener el control de varios ranchos y pistas de carreras en México y Guatemala.

En las rancherías de México es de conocimiento popular que en este tipo de eventos, así como en las peleas de gallos, se mueve dinero ligado al crimen organizado. Por eso, advierte la publicación, muchos criadores nacionales han trasladado sus operaciones a Estados Unidos, donde pueden comprar caballos de mejor raza y competir por precios más jugosos sin temor a represalias.

Un experto en el negocio de los cuarto de milla consultado por el “Times” asegura que en gran medida el crecimiento en la industria en EU es gracias a los criadores mexicanos. “Han invertido mucho dinero. Y eso ha hecho una gran diferencia”.

Para su incursión en las carreras de caballos del otro lado de la frontera, populares principalmente en el territorio sureste de EU, los hermanos Treviño Morales tuvieron que apoyarse en Ramiro Villarreal, quien según su ficha desde pequeño comenzó a acudir a las subastas de equinos y desarrolló una asombrosa habilidad para elegir a caballos veloces, aunque no tuvieran buena sangre.

De acuerdo con personas que fueron cercanas a Villarreal entrevistadas por el diario, Miguel Ángel Treviño lo reclutó para que le comprara caballos luego de que con un potro llamado “El Sicario” el líder del cártel ganó varias carreras de las denominadas parejeras.

Su hermano José, quien cuenta con la residencia estadounidense, fue otro pilar fundamental para emprender esa aventura que mezclaba negocios y placer para los Treviño. En un principio, narra el “Times”, citando a gente cercana, José Treviño se mostraba reticente a aparecer bajo los reflectores y evitaba a los reporteros que cubrían esos eventos diciendo que su inglés no era muy bueno. Sin embargo, conforme iba ganando carreras se mostraba más y más cómodo ante las cámaras.

Incluso, en las redes sociales se pueden encontrar videos de entrevistas que sostuvo con medios locales cuando uno de sus caballos ganaba competencias, entre las que destacan el Texas Classic Futurity en 2009 con el ejemplar Tempting Dash; el All American Futurity en 2010 con Mr. Piloto, y el Ed Burke Futurity con Seperate Fire el año pasado.

Los cuarto de milla de “El Z-40”

Registros de casas de subastas de equinos en EU muestran que Miguel Ángel Treviño, uno de los dos principales líderes del cártel de “Los Zetas”, no escatimaba recursos para la compra de ejemplares con el objetivo de posicionar a la empresa de su hermano y de paso convertir en negocio dos de sus grandes pasiones: los caballos y las carreras.

A través de la empresa Tremor Enterprises, a nombre de José Treviño Morales, y con la ayuda de su socio Ramiro Villarreal, “El Z-40” invirtió millones de dólares en comprar yeguas para cruza, sementales y cuartos de milla, todo en operaciones aparentemente legales aprovechando la opacidad que existe en las pistas del suroeste de Estados Unidos.

Documentos de la casa Heritage Place, una de las más reconocidas en EU, revelan que los nombres de Tremor Enterprises y Ramiro Villarreal aparecen entre las transacciones más caras de al menos cuatro pujas de temporada en los últimos tres años.

En septiembre de 2009, durante una de las subastas cuatrimestrales, el nombre de Ramiro Villarreal figuró en la lista de las 20 compras más caras del evento, que se caracteriza por realizar más de mil transacciones en periodos de entre dos y tres días.

En esa ocasión, adquirió los caballos Stars R Blue, Maverick Perry y Forest Park, por los que pagó las cantidades de 85 mil, 81 mil y 60 mil dólares, respectivamente.

Los registros de Heritage Place muestran que en octubre de 2009, durante la subasta mixta de otoño celebrada los días 23 y 24, Villarreal compró otros tres ejemplares: I’m Sum Bunny, Thanks Jens y A Mighty Zoom, por los que pago 25 mil dólares por cada uno de los dos primeros y 20 mil 500 por el otro.

El primer campeón del principal comprador de equinos de Miguel Ángel Treviño fue Tempting Dash, con el que ganó más de 600 mil dólares en 2009, impuso un récord de pista en el Texas Classic Futurity y le dio a Tremor Enterprises su primera victoria millonaria.

Para 2010, con Mr. Piloto, Tremor Enterprises se coronó en el All American Futurity en Ruidoso, Nuevo México, y consiguió una bolsa millonaria. Un año más tarde, otro de sus equinos, Separate Fire, barrió en el Ed Burke Futurity en Los Alamitos, California, sumando así la tercer victoria para los hermanos Treviño en tan solo tres años.

Según la prensa especializada en EU, sus dos primeras victorias le permitieron a Treviño dedicarse enteramente a la cría de caballos.

Así lo reflejan los registros de las más recientes subastas en Heritage Place. En la puja de invierno de 2011, el ejemplar que alcanzó el mayor precio era propiedad de la firma Tremor Enterprises. Se trató de Blues Ferrari, que registró un precio de venta de 310 mil dólares. Posteriormente, para la subasta de otoño, celebrada en noviembre del año pasado, registró la mayor venta del evento. En aquella ocasión vendió a su caballo Cártel Número Uno (Number One Cartel) por 280 mil dólares.

// El Universal