La Carpeta:
1 de 10
 
Para revertir la debilidad del mercado interno y su falta de dinamismo, que ha provocado que las expectativas de crecimiento para 2015 sigan a la baja, es necesario terminar con la precarización de la oferta laboral del país, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).
Staff
febrero 16, 2015, 7:16 am

ceesp-int

Para revertir la debilidad del mercado interno y su falta de dinamismo, que ha provocado que las expectativas de crecimiento para 2015 sigan a la baja, es necesario terminar con la precarización de la oferta laboral del país, advirtió el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP).

El organismo destacó que este problema provoca que las familias tengan un reducido poder adquisitivo.

Los datos estadísticos del INEGI dejan en claro que hay una precarización del mercado laboral, expuso.

“Además de la enorme necesidad de nuevos puestos de trabajo y del considerable aumento de la ocupación con salarios más bajos, se reduce la capacidad adquisitiva de los hogares, limitando el consumo y, por consiguiente, inhibiendo un fortalecimiento del mercado interno”, explicó el CEESP en el documento semanal Análisis Económico Ejecutivo.

En México la dificultad para conseguir un trabajo provocó la reducción de los salarios, porque existía la necesidad de ocuparse lo más pronto posible. Esto propició que las personas “estén dispuestas a recibir salarios más bajos de los que tenían o inferiores a sus capacidades”.

Todo ello genera que la precarización del mercado laboral se convierta en un factor que inhibe una rápida recuperación del mercado interno, dada la baja capacidad adquisitiva que tienen las familias.

Con un mercado interno débil, el motor de crecimiento que más se consolida para empujar el crecimiento es el mercado externo, que por sí sólo es insuficiente para crecer al ritmo que requiere el país, satisfacer las necesidades de los hogares y tener trabajo con ingreso dignos.

“Sin un entorno de empleo de calidad y mejor remunerado, la posibilidad de estimular el consumo es reducida”, aseveró el CEESP.

Recientemente el INEGI publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo en la que se informó que hay casi 2.3 millones de personas sin empleo.

A esta cifra podría incluirse las personas ocupadas con la necesidad y disponibilidad de ofertar más tiempo de trabajo de lo que su actividad actual les permite.

“Esa situación es posiblemente la que en mayor medida puede limitar la posibilidad de que la economía crezca por arriba de 3% este año. Mientras no se fortalezca el empleo y las percepciones vía productividad, es poco factible pensar en niveles de avance de 5.0%, aún con le estimulo proveniente del exterior y las reformas estructurales aprobadas”.

// El Universal