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En 2002, el empresario Alfonso Romo Garza vendió a bajo costo las acciones de Savia, una empresa que presidía, pero se quedó con una participación que poco tiempo después le generó una ganancia de cientos de millones de dólares, a espaldas de sus socios originales.
Staff
marzo 8, 2018, 12:13 pm

En 2002, el empresario Alfonso Romo Garza vendió a bajo costo las acciones de Savia, una empresa que presidía, pero se quedó con una participación que poco tiempo después le generó una ganancia de cientos de millones de dólares, a espaldas de sus socios originales.

El cuestionamiento es ético, según el artículo "Cómo hacerse rico rápidamente en México", publicado por Mary Anastasia O’Grady el pasado 26 de febrero en The Wall Street Journal y que en la prensa mexicana, particularmente en los noticiarios de Televisa, se reprodujo provocando que Andrés Manuel López Obrador saliera en defensa del magnate, que coordina su relación con el empresariado y está perfilado como futuro jefe de gabinete.

López Obrador calificó a Romo Garza como un “empresario ejemplar”, para luego arremeter contra Televisa como no lo había hecho, al menos desde el inicio de la precampaña, en diciembre, aseverando incluso que, hasta ese 26 de febrero, la televisora “se había portado bien”.

“Nosotros le agradecemos mucho a Alfonso Romo, porque es un empresario que tiene dimensión cívica y social. Es un empresario que merece todo nuestro respeto, tiene todo nuestro apoyo, nos ha ayudado mucho, y por eso precisamente es que Televisa está atacándonos, pero es propio de la temporada”, expresó Andrés Manuel en Monterrey, donde tiene sus negocios el empresario.

El artículo de The Wall Street Journal se dirige a la integridad y conducta ética, uno de los pilares del discurso del candidato presidencial, y en el caso de su colaborador, con los empresarios, a quienes han prometido tranquilidad y respeto a ellos y sus inversiones.

“No está claro que el señor Romo sea el mejor portavoz del espíritu empresarial ético. Al menos una transacción comercial, en la que obtuvo una gran ganancia, dejó dudas sobre su compromiso con la transparencia y la responsabilidad fiduciaria”, expuso O’Grady.

// Proceso