La Carpeta:
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El hecho es que si había dudas acerca del compromiso del presidente López Obrador con la sociedad regiomontana o nuevoleonesa, ya no lo hay: Andrés Manuel apoya a nuestro estado.
Federico Arreola
diciembre 30, 2018, 11:05 am

“… no podemos elegirlo todo a la vez. Por eso corremos el peligro de que nos paralice la indecisión, porque nos aterra la posibilidad de que cada elección sea la incorrecta”. // Elizabeth Gilbert

Aquel agente de tránsito

Hace mucho tiempo, en 1974 —yo estaba llegando apenas a la mayoría de edad—, un domingo de verano acompañé a mi hermano menor, de 13 años, a una competencia ciclista. No era el debut de Rolando en las categorías infantiles del ciclismo local, así que los organizadores ya nos conocían. Yo era el que llevaba a las carreras al deportista de la familia —todavía un niño—, y ello de alguna manera dejaba tranquilos a nuestros padre y madre, que se preocupaban de que su hijo pequeño saliera temprano cada fin de semana para participar en aquellas pruebas deportivas.

Como ya me conocía, el presidente de la asociación de ciclismo infantil de Nuevo León se sintió en la confianza de pedirme que auxiliara a los agentes de tránsito que desviaban a los coches que circulaban por la entonces no muy congestionada avenida Revolución, ubicada al sur de la Sultana del Norte. Acepté hacerlo y me dieron una bandera roja para controlar a los invariablemente enojados automovilistas.

Un agente de tránsito experimentado —o eso me parecía por el hecho de que manejara su propia patrulla— desviaba el flujo vehicular en la avenida principal y yo le apoyaba con mi bandera haciendo lo mismo en una calle secundaria.

Esa mañana, cuando logramos más o menos poner orden, el agente de tránsito, que era un filósofo, me contó varias de sus experiencias. Recuerdo dos de ellas:

1.- Al 100 % de los automovilistas que había detenido por ir a exceso de velocidad él les había preguntado lo mismo: “¿Por qué va usted tan de prisa?”. Todos sin excepción le habían dado idéntica respuesta: “En realidad, no tengo ninguna prisa por llegar a ninguna parte”. El agente me dijo: “Si cualquiera me hubiera dicho ‘voy al hospital’, ‘me urge llegar al aeropuerto para no perder un vuelo’ o ‘se me hace tarde para llegar al trabajo’, le habría perdonado la multa, pero nunca me he topado a un correlón que confiese o demuestre verdadera prisa”.

2.- El agente de tránsito había visto varios choques de coches con trenes —en aquel Monterrey los trenes atravesaban la ciudad, algo que tristemente no ha cambiado—, "y en todos los casos en que ha muerto el conductor del automóvil se ha debido a su indecisión de última hora. O sea, primero decide cruzar la vía, aunque venga el tren cerca, pero después de decidir eso, cuando el coche está exactamente en el centro de la vía, el automovilista voltea a ver qué tan cerca viene el tren, y entonces suelta el acelerador, pierde velocidad y el tren le pega exactamente con todo al coche. Cuando tomes la decisión de cruzar la vía, lo mejor que puedes hacer es meter el acelerador hasta el fondo y ya después de que cruces, le aflojas. Porque aflojar el acelerador en medio de la vía es mortal”.

Los diputados locales de Morena, indecisos 

Indecisión y duda no son sinónimos. La duda es científica y aun filosófica y está en el origen del conocimiento. La indecisión es debilidad de carácter.

Hace unos cuantos días, los diputados de Morena en el Congreso de Nuevo León, lo mismo que los de todos los otros partidos, hicieron lo correcto: votar a favor de Ley de Hacienda local —se aprobó prácticamente por unanimidad—, que contempla incrementar un 40 por ciento el refrendo vehicular, que pasó de 2 mil 15 a 2 mil 821 pesos.

Obviamente, ha habido críticas, no tantas desde luego, pero la inconformidad, sobre todo manifestada en redes sociales, ahí está.

Horas después de que los legisladores locales de Morena —y los del resto de los partidos— aprobaran tal aumento, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, llegó a Nuevo León y anunció un incremento en la asignación de recursos federales al estado gobernado por Jaime El Bronco Rodríguez.

Hubo algunas personas, poquitas lo que sea de cada quien, que en la calle le dijeron a Andrés Manuel que hiciera algo contra los aumentos de El Bronco, que sí, fueron propuestos por el gobernador Rodríguez, pero los aprobaron todos los diputados, incluidos los de Morena.

Ello llevó a los morenistas o morenos —o como se les deba decir— a declarar la tontería siguiente (cito a El Norte, de Monterrey):

1.- “… ‘Hicimos un Paquete Fiscal 2019’, alegó Ramiro González, presidente de la Comisión de Presupuesto, ‘en virtud y en base a los resultados que teníamos en los recursos federales que no iban a llegar para Nuevo León’...”.

2.- “… ‘Pero hoy en día, al ver que nuestro presidente llega con grandes apoyos para Nuevo León para todos los proyectos sociales, consideramos conveniente decirle al gobernador y a su ejecutivo que reconsidere el golpe en el cobro de derechos de control vehicular”.

Carajo, a los diputados locales de Morena, por indecisos o chimoltrufios (como dicen una cosa dicen la contraria), se los va a llevar el tren.

¿Tenían prisa por aprobar la ley de ingresos de Nuevo León? ¿Por qué no exigieron los diputados nuevoleoneses de Morena a sus colegas de otros partidos esperar a que pasara la visita de Andrés Manuel? Pudieron votar en contra, pudieron en el más imparcial de los casos haberse abstenido. Nadie los obligó a hacer lo que, en mi opinión, era lo correcto, independientemente de su popularidad.

Si ahora los de Morena piden echar abajo una ley que pocas horas antes aprobaron, van a hacer lo único que según Andrés Manuel no puede hacerse en política: el ridículo.

Yeidckol Polevnsky Gurwitz y los impuestos locales

La dirigente nacional de Morena ha dicho, en El Universal, que los gobernadores “tienen que aprender a cobrar impuestos” para no ser tan dependientes del presupuesto federal.

Exactamente eso es lo que hizo, apoyado por el Congreso de Nuevo León —diputados locales de Morena incluidos— el gobernador Jaime El Bronco Rodríguez. Punto.

El Bronco, Andrés Manuel y Poncho Romo: la reunión privada

Antes de que el presidente López Obrador anunciara más apoyos para Nuevo León, se reunió con el gobernador, Jaime Rodríguez, y con el jefe de la Oficina de la Presidencia, Alfonso Poncho Romo, el regio que tiene el cargo más destacado en el equipo de AMLO.

Si El Bronco no pidió que lo acompañaran ni su secretario de Gobierno (Manuel González) ni el de Finanzas (Carlos Garza) ni su negociador con la administración federal (Waldo Fernández) se debió seguramente a que no quiso alentar las ansias sucesorias de ninguno de los tres: alguno de ellos será muy pronto candidato a gobernador, ni duda cabe.

Tampoco estuvieron en la reunión privada el secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, ni el director general de Banobras, Jorge Mendoza, otro regio. Se entiende. Urzúa seguramente había sido informado por Carlos Garza de que Nuevo León ya hizo la tarea: obtendrá sus propios recursos, lo que debe haber sido música para los oídos del titular de Hacienda, y Mendoza ya traía una clara instrucción del presidente López Obrador: apoyar los principales proyectos de El Bronco —la Presa Libertad y el Metro— con recursos del fondo de infraestructura de la institución financiera que dirige.

¿De qué hablaron el presidente de México, el jefe de la Oficina de la Presidencia y el gobernador de Nuevo León en su reunión privada de ayer? Obviamente, no lo sé. Pero es lógico pensar que uno de los temas centrales de la plática fue el de que Nuevo León espera más recursos federales, sí, pero no como dádiva, sino como premio por saber encontrar su propio financiamiento.

Como El Bronco le ha dicho a Andrés Manuel varias veces: los nuevoleoneses no queremos nada regalado, así que lo que ponga la federación el estado lo pone, sin meterse en mayores discusiones acerca de que sigue siendo nuestra entidad la que más recursos entrega para sostener el pacto federal y la que menos recibe en proporción a sus aportaciones.

AMLO cumple/está cumpliendo. El Bronco ya puede decir: “misión cumplida”

El hecho es que si había dudas acerca del compromiso del presidente López Obrador con la sociedad regiomontana o nuevoleonesa, ya no lo hay: Andrés Manuel apoya a nuestro estado.

Ello es así en gran medida porque el gobernador Jaime Rodríguez se dejó de vedetismos a la Javier Corral (Chihuahua) o Enrique Alfaro (Jalisco) y se puso a jalar para representar una carga todavía menor a la federación.

Si los diputados locales de Morena andan ahora de indecisos o de miedositos —inclusive de culeritos—, pues pobres güeyes, se los va a llevar el tren.