La Carpeta:
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Llamar fifí a la prensa crítica está dentro de lo permitido en el sano debate entre el político y los periodistas. De ahí no ha pasado López Obrador, de ahí no debe pasar: de ahí no pasará.
Federico Arreola
octubre 19, 2018, 8:35 am

Los tres enemigos de Morena

Según Francisco Garfias, columnista de Excélsior, algunas personas importantes en Morena “perciben tres focos desestabilizadores” del proyecto de cuarta transformación política del presidente electo Andrés Manuel López Obrador:

1.- “La caravana de tres mil hondureños que llega a la frontera sur de México en ruta hacia Estados Unidos y el impacto que este fenómeno pudiese tener en las —hasta ahora— buenas relaciones con el presidente Donald Trump”.

2.- Los conflictos universitarios, esto es, “la ‘agitación atípica’ que se ha registrado en las universidades públicas a raíz de agresiones de porros a estudiantes, balaceras y muertos entre narcomenudistas, supuestos ataques y violaciones a las alumnas, ‘suicidios’ inexplicables…”.

3.- Periodistas fifís, es decir, la ‘abierta hostilidad de la ‘prensa fifí’ a la 4ª transformación”.

AMLO tan criticado como EPN, no hay cambio en eso

El columnista Garfias no se traga el discurso de que existe una particular hostilidad de la prensa contra el presidente electo López Obrador:

1.- Peña Nieto. “Que le pregunten a Enrique Peña Nieto. Ha sido uno de los presidentes más criticados que ha tenido México, a pesar de que es el que más ha gastado en publicidad”.

2.- El que es causa de su mal... En el caso de AMLO, “el presidente electo ha contribuido también a esa hostilidad al culpar a la prensa de errores que son de él, como el declarar a México en ‘bancarrota’…”.

Despidos en El Universal

Se quejó, y con razón, la esposa de Andrés Manuel porque en ese diario se exhibió en forma indebida a su hijo. Conste, solo protestó, con una sola frase que muchos hicimos nuestra: "#ConLosNiñosNO"

Lo que procedía era una disculpa de parte de los editores del periódico o del propietario de la empresa, Juan Francisco Ealy Ortiz, pero no se dio.

En El Universal hicieron otra cosa ante el error: publicar que respetan los derechos de los niños y despedir a un editor, Jorge Ramos.

Es decir, al error de publicar una nota con fotografía que perjudicaba al menor de edad, El Universal sumó otro, más grave: despedir (en el periódico dicen que se trató de una renuncia) al editor que no tuvo el cuidado de impedir la publicación que lastimaba al hijo de Beatriz y Andrés.

Faltó grandeza a la dirección y a la propiedad de El Universal para hacer de los de arriba el error cometido por los de abajo en la estructura organizacional. Como patrones, fallaron. De plano.

AMLO a favor del editor despedido

Rápidamente, el presidente López Obrador manifestó su inconformidad por el despido:

“Me parece exagerado que por esa nota se despida al director de información del periódico El Universal. De manera muy respetuosa le pido al director general de El Universal que reconsidere esa decisión, que se le dé la oportunidad. Errores todos cometemos. Todos. Y se me hace injusto que proceda de esta manera”.

La misma Beatriz, como dice Garfias, apoyó el llamado para que se reinstale a Ramos.

Pero El Universal se mantuvo en su posición: Ramos violó el código de ética del periódico y, por tal motivo, “presentó su renuncia, la cual fue aceptada”.

Terrible actuación de la dirección y la propiedad de uno de los periódicos más grandes e influyentes de México.

Crisis económica en los medios

En SDP Noticias el columnista José Luis Camacho ha dado otra explicación al despido de Ramos: “Primero Milenio, después Reforma, ahora El Universal: es la crisis, no la famosa foto”.

Es decir, según el artículo de Camacho, El Universal aprovechó el incidente para dar de baja a un trabajador más. Los despidos, en ese y otros periódicos, empiezan a ser masivos ante la posibilidad de que una importante fuente de publicidad, la gubernamental, se seque durante el sexenio de López Obrador.

Cito a José Luis Camacho:

1.- Reestructuras. “Desde hace varias semanas” hay reestructuraciones de personal “en diversos medios de comunicación, debido a la llegada de un nuevo régimen, algo que sucede con las transiciones de poder, pero que en esta ocasión se agudiza debido al anuncio de la próxima administración sobre la reducción de la publicidad oficial”.

2.- Despidos. “Tanta es la preocupación en los medios, que varios ya comenzaron un proceso de reestructura. Milenio despidió a varios colaboradores: desde Carlos Marín hasta personal de intendencia. Ya van casi 200 personas”.

3.- Grandes analistas, fuera.Reforma suspendió varias plumas, algunas muy destacadas como las de José Woldenberg y Lorenzo Meyer”.

4.- Recorte de 25% en El Universal. “Entonces los despidos que si pudieran estar presentándose del personal en El Universal es un proceso administrativo que lleva meses, el último recorte fue del 25% del personal, es una problemática interna y nada tiene que ver AMLO en este asunto”.

5.- Papel impreso, al olvido. “Además, hay un pronóstico de que diarios como La Crónica, Impacto y Ovaciones dejarán de salir de forma impresa, para migrar al mundo digital, aunque la verdad es que son pocos los ejemplares que tiran”.

6.- ¿Quién sigue? “En los siguientes meses, seguirá el reacomodo, a lo que ya estamos acostumbrados después casi 30 años de experiencia en el periodismo: ¿Quién sigue?”.

Trump y el elogio al agresor del reportero de The Guardian

Hizo muy bien Andrés Manuel al apoyar al editor despedido de El Universal. Como, sin duda, fue también un acierto de su parte haber intercedido para que Carmen volviera a tener un noticiero radiofónico, esta vez en Radio Centro.

López Obrador no es Trump, claro que no. Jamás llegaría el presidente electo de México al exceso del gobernante de Estados Unidos que ha elogiado a un político, Greg Gianforte, que atacó violentamente a un periodista de The Guardian. Solo alguien que sabe golpear como Gianforte merece que Trump le diga: “es mi chico”.

¿Y Loret?

Llamar fifí a la prensa crítica está dentro de lo permitido en el sano debate entre el político y los periodistas. De ahí no ha pasado López Obrador, de ahí no debe pasar: de ahí no pasará.

Sin duda, Andrés Manuel López Obrador es un político absolutamente respetuoso de la libertad de expresión. Lo ha demostrado durante décadas. Por esa razón considero que está más que obligado a disculparse con Carlos Loret de Mola al que llamó “mentiroso” por algo que Loret simple y sencillamente no dijo.